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Los sí y los no para conquistar a tu mecánico
NO - Entrar al local muy altanera y pedir una llave de 8 mm para
ajustar el portaequipajes.
SI - Entrar con cara de preocupada, diciendo no sé que tengo flojo
en el portaequipajes.
NO - Pedir precio sobre una marca determinada, un modelo específico,
agregándole tal o cual componente.
SI - Pedir asesoramiento sobre cuál es el rodado más adecuado
para la actividad que se va a desarrollar.
NO - Entrar con ropa de ciclista y toda transpirada.
SI - Ingresar al local dejando un halo de perfume a recién duchada,
con el pelo mojado y con cara de Miss Mundo recién coronada.
NO - Charlar con el resto de los clientes sobre las novedades
de la Interbike.
SI - Dirigirse sólo al mecánico con modales de “estoy confundida,
no entiendo nada, te entrego todo con total confianza, vos sabrás
qué hacer con mi bici, por supuesto”.
NO - Decirle al mecánico cuál es nuestro diagnóstico sobre la
falla de la bici.
SI - Darle pistas al mecánico diciendo que tu bici hace un ruidito
"tracatraca-tracatra, cuando agarro el empedrado".
NO - Pedir el trabajo para dentro de un rato porque el entrenamiento
es dentro de quince minutos y estás a una hora de distancia.
SI - Preguntarle al mecánico si no le molesta que la esperes allí
mientras repasás los apuntes de la facu, o si prefiere que pases
otro día, cuando él disponga.
NO - Al retirar el rodado, tirarle una propina diciendo: "¡gracias
pibe, nos vemos!".
SI - Llevar un regalito con una tarjetita de agradecimiento al
servicio brindado, sin olvidar el detalle de la firma (sólo con
el nombre de pila) y el clásico 'besos'. Por si él desea retribuirte
la atención, dejale tu teléfono.
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