El Portal Latinoamericano de la Aventura y el Turismo

Suscribite
 
Elegí
Aventurarse
como página
de inicio

Agregá
Aventurarse
a tus favoritos

Recomendanos
a un amigo


Primera Expedición Femenina al Pissis

Sobre el volcán más alto del planeta
Julieta Rimoldi - Aventurera

Cuatro años después de haber hecho cumbre en el Cerro Aconcagua -como jefa y miembro de la Primera Expedición Femenina-, ojeaba una revista y encontré una nota sobre la Primera Expedición Argentina al Monte Pissis. La belleza de las fotografías me inspiraron para emprender un nuevo desafío. ¿Porqué no intentar llegar a la cumbre del volcán más alto del planeta?

Así surgió la idea de llevar a cabo la primera expedición integrada solamente por mujeres a los impresionantes 6882 metros de este volcán, que lo convierten en la segunda montaña más alta de occidente.

Después de la salida -3 de enero de 2000- en la ciudad de La Plata, me dirigí con mis compañeras de aventura Ingrid y Elizabeth a la Provincia de Catamarca donde, cerca del límite con La Rioja, nos esperaría nuestro anhelado objetivo. Viajamos luego unos 300 kilómetros más hasta la zona del Paso de San Francisco para realizar la aclimatación a la altura.

El día 10, y después de haber contratado el servicio de aproximación en camionetas 4x4, emprendimos nuestro ascenso a través de los lugares más inhóspitos y bellos que uno pueda imaginar. En este trayecto, que duró 10 horas hasta llegar a la base del Monte Pissis, tuvimos la fortuna de cruzar numerosas lagunas habitadas por flamencos y patos.

La caminata

La caminata comenzó dos días después con un porteo de equipo hasta 5300 metros sobre el nivel del mar, soportando pesadas mochilas yun intenso dolor de cabeza provocado por la altura. Cuatro días más tarde comenzamos el ascenso definitivo cargando el resto del equipo. Después de caminar por un filo arribamos a nuestro campamento I al que bautizamos Plaza La Plata.

Al día siguiente la jornada fue agotadora. En una pequeña planicie armamos nuestro campamento de altura II. Luego de una deliciosa sopa y puré nos pusimos a descansar.

La tormenta de nieve y viento se aproximaba y estuvo sobre nosotros durante 26 horas, deteniéndonos en el campamento sin poder intentar la cumbre. En nuestras cabezas rondaba la idea de tener que descender y dejar el proyecto para el año próximo. A veces sucede y aunque resulta una frustración, son las reglas que impone la montaña y que hay que respetar.

Por suerte despejó y a las 4:45 AM, después de habernos puesto toda la ropa que teníamos, comenzamos nuestra larga caminata hacia la cumbre atravesando el Glaciar Norte.

El asalto final

La travesía fue durísima. Los -20º C. se hacían sentir en pies y manos; por suerte salió el sol y la marcha se hizo un poquito más placentera. A las 17:45, después de haber caminado sobre hielo y esquivado algunas grietas durante 13 horas seguidas logramos divisar la pirca cumbrera, al fin cumbre! Sólo permanecimos 40 minutos, tiempo suficiente para llorar, sacar fotos y escribir nuestro testimonio. Nos esperaba un tedioso descenso que nos llevaría dos días hasta la base, y de ahí otro tanto en camioneta hasta el pueblo.

La victoria compartida

El 20 de enero regresamos a La Plata victoriosas. Nos recibieron nuestros afectos y también los medios de prensa. ¡Misión cumplida! Una montaña se conquista cuando el caminante después de haberla visto de arriba puede volver a verla desde abajo. Durante los días de marcha que rondaban entre las 6 y 7 horas de fatigante ascensión, con nuestras pesadas mochilas que contenían una gran diversidad de artículos como alimentos, equipos de filmación, cámaras fotográficas, ropa de altura, carpas y un largo etc., pudimos apreciar los fabulosos y extraordinarios paisajes de la región de Atacama que alberga a los volcanes más altos del mundo, con sus diversas tonalidades, sus picos nevados y el maravilloso cielo azul con el sol cayendo en el horizonte.

Todos las tardes luego de las jornadas de marcha nos deteníamos en algún lugar más o menos horizontal en donde sería sede de nuestro campamento, después de luchar contra los fuertes vientos para poder armar la carpa, nuestra tarea consistía en derretir nieve para hidratarnos, cocinar, sacar algunas fotos y dormir.

Durante nuestro viaje que duró 17 días desde la partida hasta el retorno tuvimos la posibilidad de disfrutar de diferentes paisajes, con una amplia gama de colores que van desde los rojizos de las montañas, pasando por los verdes de la vegetación hasta los azules y grises del impresionante cielo de Catamarca. Gracias a las películas que elegimos, Ektachrome E 200, Ektapress PJ100, conservamos en nuestros álbumes el recuerdo intacto de esta maravillosa experiencia, los cuales, al igual que nosotras tuvieron que soportar condiciones climáticas adversas que van desde temperatura de decenas de grados bajo cero hasta el calor intenso de Catamarca pasando por tormentas y una profunda sequedad del ambiente.

Uno de los mayores problemas que tuvimos a la hora de sacar fotografías era el casi congelamiento de las máquinas y los rollos, pero a pesar de ello funcionaron a la perfección. Gracias a un profundo entrenamiento y una delicada selección de equipos nuestra expedición logró su objetivo: ser la primera expedición de mujeres que llega a la cumbre del volcán más alto del mundo y ser la segunda expedición Argentina y la octava en el mundo en conquistarlo. ¡Un sueño que no lo hubiésemos logrado sin amigos!

Integrantes de la Primera Expedición Femenina al Pissis

  • Ingrid Meschin, 34 años barilochense, estudiante de Astronomía.
  • Elizabeth Prunell, 29 años platense, estudiante del Profesorado en Educación Física.
  • Julieta Rimoldi, 23 años platense, Profesora en Educación Física, jefa e integrante de la expedición.

 

 

Nota:

e-mail: julietarimoldi@hotmail.com

Quien quiera disfrutar de la muestras fotográficas y/o el audiovisual que resultaron de la expedición puede comunicarse al +54-221-4527122 (Rimoldi Julieta).

 



Copyright 2000 - 2007 Aventurarse.com

info@aventurarse.com




Carreras de Aventura por país