Informes de Accidentes de Montaña
Mauro
Ochoa y Adrian Penzotti -
Aventureros
Diego Magaldi
- Experto Aventurarse
Hace
tiempo que el proyecto de publicar un informe anual
sobre los accidentes ocurridos en Argentina estaba en
nuestras mentes. Desde el mes de junio de 2002 estamos
dándole forma y movimiento a este proyecto. Se
ha formado un comité que tendrá la tarea
de recopilar los informes, verificar la fiabilidad y
veracidad de los hechos y darles la forma final para
su posterior publicación gráfica y en
internet (en proceso). Entendemos que las fuentes que
remitan los informes a este comité tienen el
deseo que estos sean publicados.
El objetivo principal
de este proyecto es poder extraer de los accidentes
los elementos que nos sirvan para aprender de esas experiencias;
sin buscar, bajo ningún tipo de razón,
culpabilidades sobre los hechos ocurridos. Nuestro único
fin es servir de medio para que toda la comunidad pueda
acceder a información de la que podamos aprender
y que sirva para la prevención de futuros accidentes.
Queremos hacer hincapié
en que no nos limitaremos a la Argentina. Esperamos
que este sea el primer paso y más adelante podamos
contar con experiencias de los otros países miembros
de la UPAME (Unión Panamericana de Montañismo
y Escalada), por parte de montañistas argentinos
que hayan viajado al exterior o por montañistas
con residencia en el exterior que sientan el deseo de
colaborar. Ya sea que ustedes hayan sufrido algún
tipo de accidente o se hayan visto involucrados en uno
para nosotros es vital el aporte que puedan hacer.
Por esto nos dirigimos a ustedes con el propósito
de invitarlos a participar de este proyecto, que creemos
será tan arduo como importante, para todos. La
dirección de contacto que servirá de canal
para la recopilación de toda la información
que puedan mandar referente a accidentes en montaña;
responder cualquier tipo de inquietud acerca del proyecto,
aportes y críticas es informes@accmtn.org.
El formato en que recomendamos
se presenten los informes será similar al utilizado
por los clubes alpinos de Canadá y EEUU; que
están desarrollando este trabajo, publicándolos
anualmente con el nombre de Accidents in North
American Mountaineering (Accidentes en el Montañismo
de Norte América - www.americanalpineclub.org).
Es necesario que, dentro de lo posible, se respete un
formato en cuanto al estilo y extensión. Será
de gran utilidad para nosotros que los informes incluyan
el análisis pertinente además de la narrativa
(ver ejemplo). Esto facilitará
nuestra labor enormemente y las fuentes tendrán
la oportunidad de reflexionar acerca de los hechos.
En los casos en que no
se reciba el informe completo, este será completado
por la información que le llegue al comité
a cargo de la publicación. Entendemos que habrá
casos en los que por razones de tiempo u otras causas
muchos enviarán la información en forma
de borrador para que se corrija y complete. Estos aportes
serán igualmente importantes siempre y cuando
incluyan los nombres y teléfono de las fuentes.
Más allá
de esto los informes se podrán hacer vía
telefónica o en entrevistas; en este punto queremos
ser lo más flexibles posible, y haremos que este
trabajo sea lo más sencillo posible para las
fuentes.
Estructura
del informe
Los
informes comenzarán con un encabezado que describirá
las causas directas e indirectas del accidente (tipo
de accidente) y el lugar (montaña y provincia
en que ocurrió).
A
continuación se desarrolla la descripción
del accidente, haciendo mención de los hechos
acontecidos en forma cronológica. En lo posible
aquí se incluirán datos de gran importancia
como: fecha, lugar y hora de partida, estado del clima,
estado y dificultad de la ruta seguida, equipamiento,
número y edad de los montañistas, nivel
de experiencia, u otro detalle relevante.
En
el caso que las identidades de las personas involucradas
en el accidente quieran ser reservadas para la publicación
del informe, el comité aceptará esta decisión,
no es necesario que se incluyan los nombres reales si
los afectados o la fuente del informe quieren preservar
la identidad. En estos casos serán referidos
por medio de sus iniciales, nombres de pila o fantasía;
o simplemente como escalador A, B o C; atendiendo a
no confundir las referencias.
También
se describirán las consecuencias que tubo el
accidente (Ej: fractura de pierna, congelamiento, contusión,
muerte, etc.) y de manera breve los operativos de rescate,
si es que hubo alguno, o la manera en que los accidentados
o sus compañeros bajaron, fueron encontrados
o evacuados. La extensión de esta sección
no debería superar 2 o 3 párrafos, con
una cantidad de treinta a cuarenta líneas.
Finalmente
se realizará el análisis de lo acontecido
en 1 o 2 párrafos, con no más de diez
líneas. Se explicarán las razones posibles
o conocidas que llevaron al accidente, mencionando las
causas directas que encabezan el informe (avalancha,
caída en nevé, anclaje que falla, etc.)
y más que nada pedimos hacer hincapié
en las causas indirectas (las decisiones tomadas, acciones
de prevención seguidas o no por las víctimas
y sus compañeros, etc.) Un breve análisis
por parte del comité sobre cómo funcionó
el operativo de rescate será incluido en los
casos en que se pueda aprender algo de ellos.
La
descripción de las medidas preventivas que se
podrían haber tomado, es decir, en que forma
se podría haber evitado el accidente debe ser
el corazón de esta parte del informe y tendrá
que ser marcado con especial énfasis.
Al
pié de la narrativa y del análisis, se
pondrán los nombres de las fuentes utilizadas
(que en muchos de los casos esperamos que sean los propios
accidentados), de quienes hayan enviado la información
y los hayan realizado el análisis, en los casos
que el comité haga alguna observación.
Esperamos
entonces tener su apoyo y colaboración en este
proyecto.
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Ejemplo
Caida
en Rapel, Anclaje Podrido
Cerro Fitz Roy, Patagonia Argentina
El
18 de febrero de 1995 Mike Tiska (EEUU) y Soames
Floweree (Chile) descendían de un intento
en la ruta Franco Argentina. Cerca de las 18:00
hs. y ya en la brecha de los italianos, Soames
F. realiza el primer rapel utilizando como anclaje
un cordín preexistente, que al juicio de
ambos se encontraba en buenas condiciones. Luego
de que Soames se asegura a la reunión del
siguiente rapel, Mike T. comienza a descender
colgado del mismo cordín.
Después
de unos pocos metros el cordín se corta
haciendo que Mike caiga unos 350 metros hasta
el pie de la pared. Habiendo visto pasar a su
compañero fuera de control delante de sus
ojos y al no recibir respuesta de este, Soames
F. debe descender hasta el glaciar con un cordín
de 6 mm que llevaba como reserva en la mochila.
Una
vez en el glaciar Soames encuentra a Mike inconsciente
y con múltiples traumatismos. Después
de tallar una repisa en la cual ubica a Mike y
de abrigarlo lo mejor posible continúa
descendiendo por el glaciar hasta las cuevas del
Paso Superior.
Dos
escaladores americanos, Angela H. y David P.,
quienes se encontraban en las cuevas acuden al
lugar donde se encontraba la víctima llegando
allí a las primeras horas de la noche.
Al mismo tiempo dos brasileños bajan hasta
Río Blanco a pedir ayuda. Desde allí
Vicente Labate y Horacio Gratón ascienden
al Paso Superior mientras un grupo de escaladores
alemanes liderados por Kurt Albert se apresta
a hacer lo mismo.
En
la madrugada del 19 de febrero, Labate, Gratón
y los americanos improvisan una camilla y comienzan
a bajar a la víctima. Llegando al Paso
Superior se encuentran con los alemanes que traen
una camilla rígida que utilizan hasta llegar
a Río Blanco. En el camino debieron sortear
varias grietas con muy baja visibilidad, y tuvieron
que fijar cuerdas y una tirolesa para bordear
la Laguna de los Tres. Luego de que un helicóptero
intentara sin éxito, debido a la poca visibilidad,
aterrizar en las inmediaciones del campamento
deciden transportar a la víctima en estado
de coma, por tierra hasta Chaltén. De allí
es transportado en helicóptero a Río
Gallegos donde un Lear Jet equipado con unidad
de terapia intensiva lo retorna a su país
de origen.
Análisis:
La
pared de la brecha es una pared mixta (hielo y
roca) con un promedio de 55-65 grados de inclinación
y dos o tres resaltes de 80 grados. Durante su
caída de 350 metros la víctima no
solo debió golpear reiteradas veces contra
las bandas de roca y la pendiente de hielo sino
que se proyectó por sobre la rimaya extraplomada
al caer en el glaciar. El hecho de que Mike T.
halla sobrevivido a semejante caída puede
catalogarse como un cuasi milagro.
Si bien permaneció en estado de coma por
lo menos hasta que fue embarcado hacia EEUU, tenemos
noticias de que ya se encuentra escalando nuevamente.
Una
vez más los descuidos durante los rapeles
prueban ser uno de los principales motivos de
accidentes. La escalada patagónica es particularmente
propensa a accidentes de este tipo. Las violentas
y repentinas tormentas originan retiradas apuradas,
que junto con el cansancio acumulado durante tantas
horas de escalada promueven descuidos como este.
Soames
F. afirmó que durante el ascenso a la Brecha
habían reemplazado todos los cordines en
los relevos para asegurar la retirada excepto
el último porque se veía en buen
estado. Este fue precisamente el cordín
que se cortó originando la caída.
Confiar la vida a un único y viejo cordín
no es lo que se pueda llamar una práctica
recomendable.
Cabe
destacar que en el momento de la caída
Mike T. tenía puesto el casco protector,
el cual muy probablemente le haya salvado la vida.
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Nota:
e-mail:
informes@accmtn.org
web: www.accmtn.org