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El
Tabor Team I en el YPF Cross de Cabaña Casamú
Alfredo
Moyano -
Aventurero
Después
de una semana con lluvias y tiempo cambiante, nos acondicionábamos
mentalmente a una competencia con mucho barro. Nuestro pronóstico
se confirmaría más tarde. Es la mañana
del domingo 6 de abril de 2003 con un pronóstico
óptimo que augura una jornada perfecta. Al llegar
a la estancia Casamú todo es febril, todo es una
fiesta. Bajamos las bicicletas, ajustes de último
momento, control de equipo. Todo Ok. Nos dirigimos hacia
el parque cerrado para recibir nuestras pecheras, ubicar
nuestro container y colocar los elementos que vamos a utilizar
al reencuentro con el mismo. A las 11:00 hs. larga la categoría
de mixta con 65 equipos de tres integrantes, es nuestra
oportunidad para alimentarnos e hidratarnos bien.
La
largada
El
reloj marca las 13:12 y 369 almas distribuidas en 123 equipos
partimos hacia nuestro desafío. Son 2 kilómetros
de cross-country a recorrer por caminos y senderos en donde
encontramos mucho barro con la adrenalina a flor de piel.
Volvimos al punto de partida para tomar nuestras bicicletas.
Tras un rápido apronte partimos para nuestra etapa
de 33 kilómetros de mountain bike.
Bicicleta
Durante
el trayecto, varias son las veces que tenemos que descender
de las bicicletas para realizar el trayecto a pie ya que
el camino se hace intransitable y en un sector el barro
nos llega casi hasta la cintura. Las bicicletas se tornan
pesadas, pero hay que seguir. En
la mitad del recorrido dejamos nuestros vehículos
y mochilas para recorrer 1 kilómetro de bañados
hasta llegar al puente sobre el río Areco y realizar
la primera prueba especial. Tirarse desde una altura de
6 metros y nadar hasta la orilla. No se debe pensar, y a
la cuenta de 3 saltamos al vacío. Todo en orden,
una zambullida revitalizante y a desandar el camino para
subirnos a las bicicletas y completar el resto del recorrido.
Nuestro
lodoso amigo inseparable nos acompaña en todo el
trayecto. Pasamos por sectores con vegetación en
galería, cruzamos vías, una estación
abandonada para terminar la etapa en el parque cerrado e
iniciar nuestro cross de 7 kilómetros.
Cross
El
aliento de los amigos y el público nos ayuda a tomar
fuerzas para seguir adelante. El trayecto nos lleva por
caminos arbolados que enmarcan una sombra reconfortante
y campos con flores silvestres hasta el horizonte donde
la naturaleza se muestra en todo su esplendor.
Canoas
Llegamos
al parque de canoas, gozamos de un tiempo muerto de 15 minutos
hasta disponer de una embarcación el cual lo dedicamos
para elongar, calmar algunos calambres ya presentes y tomarnos
un respiro. Nos colocamos los chalecos salvavidas y remamos
5 kilómetros para retornar al punto de partida. En
nuestro recorrido vemos unos pescadores lugareños
que miran con curiosidad quebrantarse su tranquilidad acostumbrada.
Al retornar y entregar nuestra canoa, sin perder tiempo
nos preparamos para la segunda prueba especial.
Río
Cross
Consta
de una cámara de automóvil que posee agarraderas
con la que debemos cruzar el río hasta la orilla
opuesta. Al tirarnos al agua ya sentimos mucho frío,
lo que nos obliga a apurar nuestros movimientos y terminar
lo antes posible. En la costa opuesta nos desplazamos por
tierra río arriba unos 500 metros, cruzamos un puente,
y de nuevo al agua para emprender el camino de regreso por
nuestro húmedo derrotero donde nos reciben y ayudan
a subir por el barroso barranco. Nos queda poco. La etapa
final. 7,5 kilómetros hasta la llegada.
El
final
Todo
es corazón, todo es ganas, las fuerzas te abandonan...
pero falta tan poco. Mojados nos calzamos las mochilas y
emprendemos el regreso a pie. Pasamos alambrados, senderos,
vegetación abundante, y a lo lejos vemos el arco
de llegada erguirse entre la multitud. La última
curva, el griterío... y los tres abrazados terminando
nuestro desafío. Todo es alegría, sensaciones
indescriptibles y... nuestra mente en la próxima.
Nota:
e-mail:
alfredo@taborclubdeaventura.com.ar
Toda
la información del Circuito YPF Cross está
en el Informe
Especial que se publica en el portal.
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