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Mosquito
Eco-Aventura
Alfredo
Martínez Nogueras - Aventurero
Fotografía: Darío Traffano
Sonó
el silbato de Ignacio Maciel, comisario de la competencia,
y a las 11:40, cuarenta y dos corredores salieron disparados
desde el Faro de la Avenida Costanera, en la ciudad de Santa
Fe, buscando ganar ventaja unos equipos sobre otros, en
la primera etapa de trekking. Durante más de veinte
kilómetros a pie, los equipos formados por tres personas,
se mostraban motivados por ser los primeros protagonistas
de este evento inédito en el Litoral: la primera
carrera de aventura en la región.
Equipados
con mochilas de ataque (pequeñas y livianas), caramañolas,
calzado e indumentaria, adecuados para enfrentarse a las
condiciones del terreno, y un poderoso espíritu de
aventura, el grupo corrió por las playas de la laguna
Setúbal, rumbo norte, para llegar en una hora y media
a la localidad de Monte Vera. A partir de aquí, sabíamos
que los equipos comenzarían a separarse y marcar
las diferencias de entrenamiento y estado emocional. Una
carrera de estas características se corre más
con la cabeza que con los músculos; aunque sin un
estado físico relativamente bueno sería imposible
completar el recorrido.
Una
vez en Monte Vera, donde el PC1 (Puesto de Control) los
esperaba, los competidores se colocaron los salvavidas y
se lanzaron a cruzar un angosto arroyo que los separaba
de las piraguas. Los primeros calores primaverales, que
habían golpeado con fuerzas durante todo el viernes
23, anterior a la largada, daba tregua con temperaturas
moderadas, pero un viento sur agitaba la superficie de una
laguna dispuesta a poner todas las trabas posibles a los
equipos que por allí debían cruzar.
Varias
embarcaciones "hicieron agua", obligando a los
corredores a exponerse a las rayas, bajándose (con
el agua por las rodillas) a desagotar las piraguas e incluso
arrastrarlas por el lecho arenoso. Superado este obstáculo,
llegaban al PC2, a cargo del Sr. Alfredo Inouye, radioaficionado
y planillero del que más tarde sería el PC5.
Allí
se los esperaba con abundante agua y la respectiva planilla,
que constataba su paso obligatorio por el puesto. Luego,
debieron enfrentar otro tramo en piraguas, no menos complicado,
donde debían orientarse por la lectura del terreno.
La clave era saber interpretar las zonas más profundas
por donde poder navegar y evitar los traicioneros camalotales.
El
trabajo de comunicaciones de la competencia, a cargo del
Radio Club Santa Fe, fue intachable. Cada miembro de la
organización de Mosquito Eco-Aventura contaba con
un radioaficionado a su lado, que lo mantendría comunicado
con el resto de los PC, a lo largo de las treinta horas
de carrera. Sin la participación ininterrumpida de
los miembros de esta institución, hubiese sido imposible
realizarla. Con la base de operaciones en el mismo Radio
Club (Vélez Sarsfield y Bv. Muttis), Fernando Cantarutti
fue, sin pausas, el eje de las comunicaciones trianguladas
entre los PC2 y PC3.
Litoral
desafiante
El
PC3, a cargo de Andrea Sosa, donde debían dejar las
piraguas, se hizo rogar. Con una marcada diferencia de tiempos,
diez equipos arribaron completos y en el plazo horario dispuesto
para este tramo. Facundo Gaitán, del equipo Los Repelentes,
se presentó en el PC3 con una herida, que luego se
confirmó, provocada por la ponzoñosa chuza
de una raya durante el vadeo entre los PC2 y PC3, en la
costa Este de la laguna Setúbal. La gente del COBEM,
presente en todo momento durante el evento, asistió
a Facundo, quien perseveró en continuar la competencia.
Media hora de carrera después, y seguido bien de
cerca por Ignacio Maciel, a bordo de la ambulancia del COBEM,
abandonaba por la hinchazón de su herida.
Tres equipos abandonaban en medio de aguas poco profundas,
que no les permitían avanzar con las piraguas. Agotados,
decidieron dar por finalizada la carrera; entre ellos, los
equipos Eco de los Andes (Martín D´alessandro,
Gabriel Juárez y Mario Moreyra), Tres Décadas
(Eduardo Espósito, René Magiaterra y Guillermo
Raigada) y Cialma (Alfonso Piña, Matías Ramírez
y Cristian Chez).
Con
cuatro equipos menos, la carrera continuó sin descanso
hacia el PC4, ubicado justo antes del puente sobre el arroyo
Potreros o Colorado. Desde allí, a pie y con la noche
encima, el terreno presentó un serio problema que
varios equipos no pudieron vencer, demorando casi el doble
del tiempo estipulado por la organización. La falta
de orientación en un monte espeso, la oscuridad,
el agotamiento, el abundante agua que los tenía mojados
hasta la cintura, y el apuro por no perder el valioso tiempo,
hizo que los nervios superaran todo control sobre la carrera.
El
tramo siguiente se pensó como una forma de dar oportunidad
de descanso por turnos. Con sólo un caballo por equipo,
los participantes debieron caminar a la par del animal durante
todo el trayecto, pudiendo turnarse y descansar un poco,
dar el presente en el PC6, regresar al PC7 y montar las
bicicletas para recorrer, con rumbo norte, los terraplenes
de Rincón, caminos de arena y tierra bajo la luna,
hasta el PC8, ubicado luego del puente sobre el arroyo Leyes.
La
hora crítica
La
noche se hizo larga en los PC. La seguridad de los competidores
fue la prioridad en todo momento. Las radios quemaban y
gracias a la participación sin descanso de los vehículos
de Litoral Aventuras, se logró relevar el estado
en cada tramo de la carrera. Jorge Unamuno, a bordo de su
Land Rover Defender, transportó a los equipos que
iban abandonando y a las cámaras de El Pato Televisión,
a cargo de Darío Traffano, Javier De la Fuente y
Mario Sulé, que filmaron y fotografiaron todo el
evento. Por su parte, Maximiliano Cortese, con su cuatriciclo
Honda 400, llevó a Ignacio Maciel hasta los puntos
más críticos del recorrido trazado, avistando
y revisando el estado físico y emocional de los participantes.
Amaneció
el domingo y las excesivas demoras en los tiempos estipulados
obligaron a abortar parte del recorrido a caballo (PC6)
y uno de los tramos más interesantes del recorrido:
los Arenales del Leyes (PC9). La decisión fue unánime
en la organización. Las caras y el ritmo de marcha
de los corredores, lo decían todo. El agotamiento
y la falta de fuerzas era marcado.
Así, llegaron al PC10, pedaleando y presagiando el
último tramo de la carrera; otra vez las piraguas,
pero ahora por las aguas de los ríos Colorado, Ubajay,
Colastiné, Canal de Acceso, hasta llegar a las Playas
del Parador Triferto, en la Costanera Este, frente a la
largada del día anterior.
Posiciones
finales
A
las 13:19, y luego de 25:39 horas de carrera ininterrumpida,
el primero en llegar fue el equipo Afianzar Créditos,
de Julio Borlle, Rodolfo Doldán y Cristian Pioli,
que demostraron un estado físico e integridad de
equipo impecables. A las 14:19, y en segundo lugar, el equipo
Los Desprovistos (Javier Canterna, Sebastián Cazenave
y Fernando Aiello) arribó a la playa después
de haber demostrado su destreza e inquebrantable espíritu
de equipo; luego, se asomó New Coresteam, con sólo
dos integrantes: Fernando Aparo y Alejandra Corestein, ya
que Román Vivas los había abandonado dejando
al equipo fuera de clasificación.
En
tercer puesto, el equipo cordobés Almeja Extreme
Team (Alejandro Battaino, Javier Cabigliasso y Melissa Giorgis),
con la gloria derramándose junto con sus lágrimas
de emoción desbordante y contagiosa, por haber logrado
lo que muchos creíamos imposible. Aún desconociendo
el terreno y sus obstáculos naturales, sortearon
todos y cada uno de los escollos litoraleños.
Los
equipos: Yacomé (Luis Kuhn, René Ramos y Javier
Maillo), Biguá" (Juan Moretti, Horacio Permicano
y Ricardo Solari) y Los Camalotes (Silvina Ortiz, Alejandro
Berutti y Juan Carlos Biagioni), llegaron en los puestos
4, 5 y 6, respectivamente.
Algunas
consideraciones
Declarada
de Interés Deportivo por la Dirección de Deportes
de la Provincia de Santa Fe y por la Municipalidad de la
ciudad Capital, con el apoyo del Radio Club Santa Fe, YPF
Repsol, Laboratorios Profot, Rodados Ricard´s, Delfín
Náutica, Sportland Adventure Shop, Grupo Latitud
Sur, Revista El Pato, El Pato Televisión y Litoral
Aventuras, se llevó a cabo la primera competencia
de aventura de la región Litoral: Mosquito Eco-Aventura.
Una
competencia dura, muy pareja, entre los equipos que cubrieron
todo el recorrido; una carrera que exigió destreza
en la navegación y orientación con brújulas,
espíritu de equipo ante las decisiones a tomar, resistencia
física, mente clara y muchas ganas de vivir una experiencia
inolvidable para todos y cada uno de los que se animaron
a enfrentar los terrenos de un Litoral caprichoso y desafiante.
En
nombre de quienes creímos que Mosquito Eco-Aventura
tendría un lugar en la historia deportiva y natural
santafesina, muchas gracias a todos, de corazón,
y será hasta la próxima edición. ¡A
prestar atención!
Nota:
e-mail:
eco_mosquito@yahoo.com.ar
web: www.litoralaventuras.com.ar/mosquito/portada.htm
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