El
ABC de la fotografía submarina
Marcelo
Mammana -
Experto Aventurarse
Lo
primero y más importante es saber bucear. ¿Suena tonto?
No lo es. Es lo primero que se debe aprender antes de
intentar sacar fotos bajo el agua.
¿Qué hacen por ejemplo los jugadores de polo? Ellos no
se preocupan por el caballo. No tienen miedo de caerse.
Lo único que quieren es meter la pelotita en el arco.
Es casi lo mismo con el buceo. Sólo cuando se está cómodo
debajo del agua están dadas, de verdad, las condiciones
para llevar una cámara y usarla.
Los principiantes -todos lo hemos sido alguna vez- siempre
están preocupados por el aire del tanque, la profundidad,
la oscuridad, los fantasmas. Se pasan la mitad del buceo
mirando los relojes. Y está bien. Así debe ser.
Por lo tanto, hay que esperar hasta el momento de estimar
bastante bien el aire remanente del tanque, sin necesidad
de mirar el manómetro. Es decir, esperar hasta el momento
de poder disfrutar realmente de la inmersión.
Entonces sí llega el momento
de tomar una cámara, meterse en una piscina o un arrecife
bajo y comenzar a tomar fotos.
Este es un artículo introductorio,
por lo tanto seré breve y conciso. Ampliaremos estos conceptos
en futuros artículos.
En el agua
Ok, ya se está bajo el agua. Ahora llega el momento de
acercarse al objetivo! ¡Más cerca! Un metro está bien.
A menos que se esté fotografiando una ballena, un gran
tiburón o un naufragio, un metro es casi perfecto.
El
agua actúa como un gran filtro, disminuyendo la luz y
por lo tanto la visibilidad, independientemente de la
claridad del mar o lago donde se esté buceando. Es por
ello que los teleobjetivos no tienen lugar en el mar.
En un medio monocromático como el mar, donde todo es azul
con variaciones, tratar de fotografiar algo a 10 metros
de distancia es inútil. Lo que sea, animal o naufragio,
al no recibir luz aparecerá de una tonalidad azulada,
mezclándose con el fondo y con el agua que lo rodea.
Existe una lente de 80
mm de Nikon para la Nikonos V. Nadie la usa. Por algo
será. Las lentes más usadas son las normales o los gran
angulares, que permiten fotografiar sujetos a pocos metros
de distancia.
Hagamos de cuenta que no
hay luz más allá de los dos metros. Cualquier esfuerzo,
en ese caso, por conseguir color y detalle en un sujeto
a ubicado a tres metros de distancia es casi imposible,
sea con flash o con la luz solar. Atención que nombré
color y detalle. Es decir que se puede fotografiar un
naufragio situado a cinco metros. En tal caso, entonces,
se notarán las formas pero no se podrán apreciar detalles
y, mucho menos, color.
Usar flash
Bajo el agua la luz disminuye cualitativa y cuantitativamente.
Y disminuye tanto vertical como horizontalmente. El flash
ayuda a restituir los colores que el agua filtra.
En el ejemplo de la primera foto
de este artículo, aunque estos buceadores se hallan a
no más de 10 metros de distancia del fotógrafo, el flash
no los alcanza. La luz ambiente apenas los ilumina, y
es muy difícil apreciar detalles.
Los
primeros colores que se van son los cálidos. A treinta
metros, todo es azul. El flash es quien manda cuando se
trata de retratos y fotografía macro. La luz solar sirve
para aquellas escenas cercanas a la superficie, para fotografiar
siluetas o para la fotografía de barcos o aviones hundidos,
donde el flash no tiene mucha cabida, salvo para dar un
toque de color a algo ubicado en primer plano.
La segunda foto del artículo fue
tomada con la misma lente que la foto 1 (Nikkor 15mm).
En este caso nos acercamos a no más de 40 cm. de este
pez ángel. El flash le devuelve el color y los detalles,
y el sol se encarga de iluminar el arrecife que le sirve
de entorno.
¿Satisfacción inmediata?
Empezar con macro. En un sistema como el de la Nikonos,
todo se presetea antes de comenzar a fotografiar, de manera
que lo único que hay que hacer es buscar un buen sujeto
y componer la foto. ¡Nada más y nada menos!
En fotografía macro, la necesidad de una mayor profundidad
de campo nos obliga a usar diafragmas más cerrados. Para
lograr una exposición correcta, debemos utilizar flash
y ubicarlo muy cerca del sujeto. En la tercera
fotografía, donde aparecen unos pólipos de coral,
el flash es la única fuente de luz. Si bien fue sacada
de noche, poco hubiera cambiado durante el día.
Si en vez de este sistema
se usa una caja estanca con una cámara reflex adentro,
entonces la cosa se complica y bastante. Ya hablaremos
acerca de la fotografía macro en un próximo artículo.
Entonces, brevemente: