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Deriva
Cero Edición 2003, primera fecha
Mario
E. Malvasio -
Aventurero
"Deriva
Cero", entiéndase no equivocar la ruta
o dirección de marcha, error cero, prohibido derivar
o desviarse, todos sinónimos del nombre dado al Desafío;
esa era nuestra propuesta, una prueba en parejas, a pie,
donde utilizando como única herramienta la brújula,
el equipo deberá recorrer el circuito marcado por
la organización, en base a direcciones (dada en grados),
y distancias (dada en metros), hasta alcanzar la meta.
En
esta oportunidad nos marcamos dos objetivos muy simples
y claros:
Primero:
Subsanar deficiencias en la navegación, en vistas
de los resultados obtenidos por diferentes equipos, en
pruebas técnicas que requerían conocimientos,
sobre el uso del mapa y de la brújula, como por
ejemplo, en la prueba de aventura pionera de nuestro país,
Uruguay, la Aventura Límite o fuera
de nuestras fronteras donde muy buenos equipos Uruguayos
han visto menguada su performance, debido a esta deficiencia.
Segundo:
Acercar a los corredores de aventura, al Deporte Orientación
federado con el propósito de lograr al cabo de
un tiempo de práctica de este deporte una total
naturalidad y desenvolvimiento en el uso de esas dos herramientas
que hablábamos al principio de la nota, el
mapa y la brújula. Este segundo objetivo
lo alcanzaríamos en dos etapas, la primera sería
navegación con brújula solamente, para luego
en una segunda etapa introducirle el mapa.
Acciones
previas
Para
lograr las metas propuestas y no amilanar a quienes sin
conocer el uso de brújula deseaban participar de
este desafío, comenzamos a dictar talleres de uso
de la brújula y mecánica de la prueba, todos
los lunes del mes de septiembre en el restaurante Don Trigo
Enfrente, sponsor de nuestros eventos. Este
taller contaba con dos módulos, que eran repetidos
cada lunes para los diferentes participantes, mecánica
de la prueba y uso de la brújula (cómo medir
ángulos, navegar en una dirección determinada,
medir distancias en el terreno para alcanzar las estaciones
o puestos de control (PC), que en él se habían
colocado).
La
información sobre la carrera la difundimos a fines
de agosto, llegado el primer lunes de septiembre, teníamos
la incertidumbre de si habíamos despertado el interés
en los posibles participantes.
El
lunes 1 de septiembre a las 19:00 hs., estábamos
allí, y grata fue la sorpresa cuando al comenzar
el taller teníamos mas de 10 personas: esto se repetía
lunes tras lunes del mes de septiembre, e incluso el lunes
6 de octubre previo a la competencia; más de 60 personas
recibieron el taller programado y lo más interesante,
la totalidad de quienes nos acompañaron, sin experiencia
previa. Realmente
se percibía mucho interés, estaban ávidos
de información y con muchas inquietudes, y que en
varias oportunidades vimos pasar más de una vez a
varios de los alumnos para sacar dudas o nuevas interrogantes
tras la práctica luego del taller.
La
carrera
Llega
el día del desafío y el clima nos da una gran
mano, temperatura por demás agradable y soleado,
nos recibió el Parque de Punta Espinillo, ubicado
en la esquina sur oeste del departamento de Montevideo,
bañado por las aguas de los ríos, De la Plata
y Santa Lucía. Teníamos todos los puntos de
control instalados en el campo, 38 en total, que los diferentes
equipos acorde a su categoría, deberían alcanzar,
en el orden establecido en la tarjeta de control, que le
es entregada un minuto antes de su tiempo de partida.
Se
inscriben 34 equipos, que luego de una corta charla técnica,
y aclaración de algunas dudas, quedan listos para
comenzar, acorde al orden de partida publicado días
antes por correo electrónico.
Llega
la hora 0 y los equipos se suceden en la partida,
cada 5 minutos en cada recorrido; y midiendo ángulos,
tomando referencias en el terreno, caminando o corriendo
en esa dirección, x cantidad de metros,
para llegar al primer PC, donde embarga al equipo una inmensa
alegría por haber logrado vencer ese primer obstáculo,
y nuevamente nos metemos en carrera, donde otra dirección
y otra distancia, nos marca la ruta al siguiente PC. Aquí
comienzan a marcar diferencias los equipos que funcionan
como tal, donde un integrante maneja la brújula y
el otro marca el pasaporte y verifica las distancias entre
puntos; lo importante es que los dos se complementen en
el trabajo, ya sea para ganar tiempo y también para
evitar cometer errores. Esa mecánica elegida por
el equipo se sucede punto tras punto, y a medida que pasa
el tiempo, la condición física y lucidez mental
va menguando, es aquí donde se debe prestar mayor
atención en lo que hacemos, porque los errores se
cometen sin darse cuenta y un error se traduce en pérdida
de tiempo. Así de esta manera se llega a la meta,
con la tranquilidad y satisfacción de sentirnos vencedores.
El
final
A
las 14:30 hs. llega a la meta el último equipo en
carrera, se le retira la tarjeta de control, se verifican
las marcaciones en la misma, con la tarjeta padrón
de la organización; una vez comprobado que son las
correctas se pasa a cómputos, para cargar el tiempo
del equipo. 15 minutos después, tenemos los resultados
finales del evento. Procedemos a la premiación, donde
los tres primeros equipos de cada categoría reciben
medallas y el primer puesto además un trofeo.
Después
de la premiación nos despedimos felicitando a todos
los atletas del Desafío Deriva Cero y asegurándoles
que muy pronto tendremos una nueva prueba (fines de noviembre)
y agradeciendo a todas las empresas que apoyaron nuestro
evento: Agua Nativa, Emergencia Médica UCM, RUTATUR
Viajes, Intendencia Municipal de Montevideo, Aventurarse.com,
y en especial a CACCSOE, Cooperativa de Sub Oficiales del
Ejército, que nos brindó toda la premiación
del evento, apostando a un nuevo emprendimiento. Hasta la
próxima...
Nota:
e-mail:
malvasio@internet.com.uy
Toda
la información del Circuito Deriva Cero está
en el Informe
Especial que se publica en el portal.
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