Race Across America 2003
"La carrera más dura del mundo"
Mariano
Loréfice
- Experto Aventurarse
En
mi país, Argentina, el ciclismo de ultradistancia
es algo nuevo y desconocido. Pocos son los que están
al tanto de la realización de pruebas ciclísticas,
en las que se recorren miles de kilómetros, casi
ininterrumpidamente, sin dormir y sin la posibilidad
de ir a rueda de otro ciclista o máquina. Algunos
se preguntaran: cómo y porqué... Creo
que es innato al hombre: querer ir más lejos,
más alto y más rápido. Solo aquellos
que tengan el suficiente coraje e inquietud, explorarán
dentro de los límites de la capacidad humana
y lo conseguirán.
La
Race Across America (RAM), es la más importante
de todas las carreras de ciclismo de ultradistancia
(sitio web: www.raceacrossamerica.org)
y tuve la suerte de participar en la misma, durante
el pasado mes de julio de 2003, asistiendo a mi amigo
Nico Valsesia (Italia, www.bikeadventures.it).
Para
participar en esta competencia primero hay que clasificar
en alguna otra prueba de ultradistancia. Nico lo hizo
en la Furnace Creek de 508 millas, que se desarrollan
en el Valle de la Muerte (USA). En la edición
2001, obtuvo la cuarta colocación, completando
el recorrido de 820 kilómetros en 36 horas. En
el año 2002, participó en la "Race
Across the Alps", la prueba montañosa más
exigente, en la cual se cruzan los Alpes (540 kilómetros),
con un desnivel de 14000 metros. Y que los vencedores
realizan en casi 20 horas. Nico, a pesar de ser instructor
de esquí y tener un cuerpo grande y musculoso,
como si fuera un velocista, es un excelente escalador.
Su estructura física lo diferenciaba notablemente
de los demás 20 corredores. Su entrenamiento
no es el de un profesional y está limitado por
las horas libres. Trabaja en su bicicletería
y tiene una mujer; Annalisa y dos hijos; Santiago y
Felipe. Un amateur como tantos otros, pero con una pasión,
sin lugar a dudas, más fuerte. Gracias a la ayuda
de sus patrocinantes: Nicolassi, Wells Fargo y Ragatz,
pudo participar en esta prueba.
Los
americanos hace más de 20 años, que vienen
realizando este evento y para realizarlo hay que cumplir
con un extenso reglamento. Dentro del cual se exige:
2 vehículos de apoyo y 6 asistentes por participante.
Una colección de balizas y carteles
en los vehículos y una extensísima lista
de normas de conducta, tanto del ciclista como de los
acompañantes. La infracción de cualquier
punto del reglamento, puede significar una amonestación
y la posterior descalificación. ¡Un cartel
de Stop en medio del desierto de Arizona,
significaba si o si, la detención total del ciclista!
Aunque no se viera a nadie, podía haber espías
de la organización...
Nuestro
equipo quedo formado por 7 personas, de las cuales nos
conocíamos solo dos: Paolo Taca y yo, aunque
Andrea también lo había ayudado a Nico
en la Trans Alpina. Los otro cinco (Marco,
Alberto, Mauro, Andrea y Luiggi) dentro de los que se
encontraba un médico, jamás habían
hecho algo con Nico, ni eran amigos. Por primera vez
nos encontramos unos 3 días antes de la prueba.
Cabe destacar, que a pesar de no conocernos, estos colaboradores
tenían mucha experiencia y algunos ya habían
sido asistentes de la RAM, en tres ocasiones. Para nosotros,
también era un desafío: durante 10 días
exigentes deberíamos convivir y no equivocarnos
en nada, para ayudar y no perjudicar el rendimiento
de nuestro corredor.
Largada
El
domingo 15 de julio a las 7 de la mañana, se
largó en la ciudad de San Diego, con el Océano
Pacífico de fondo. Los organizadores tenían
previsto que el primero llegaría a Atlantic City
en un poco menos de 9 días. Los corredores estaban
ansiosos por conseguirlo y para algunos, vencer la distancia,
era lo máximo y un desafío personal. A
otros les importaba solo el podio y cubrir la distancia
primeros para vencer a sus compañeros. Ya la
habían hecho otras veces y ahora la motivación
era ganar. Un curioso ejemplo es Rob Kish Mister
RAM, para el cual los 4700 kilómetros no
eran una novedad y con sus 48 años ya tenía
completadas 17 ediciones y 3 primeros puestos (así
mismo el record de la RAM, con 8 días y 3 horas).
Entre
los 17 varones se encontraba una sola mujer: Rebecca
Smith (53). El hecho de ser mujer no significaba que
estuviera en desventaja para competir con los hombres.
La mujer suele tener un buen desempeño en las
pruebas de ultradistancia y cabe destacar que el record
femenino lo tiene Seana Hogan con 9 días y 4
horas. Otro corredor que merece la pena mencionar es
Bei Furrer (47), un excelente ciclista a pesar que le
falta un brazo.
El
común denominador, en todos los corredores, era
la edad: oscilaban los 40 años. El mas joven
tenia 31. Hay quienes la han completado con más
de 60 años. Es evidente que para este tipo de
pruebas los años de experiencia y la madurez
psicológica, que da la edad, son fundamentales.
Un
día después de la largada individual,
se realizó la partida de los equipos. Esta prueba
también se realiza con la variante de equipos
de 2, 4 y 8 personas. Los primeros equipos en arribar
demoran solo 6 días y algunas horas.
Los
tres primeros días: fuego, montaña y agua
Parecía
que el clima y la geografía se hubieran puesto
de acuerdo para definir esta prueba, apenas comenzada...
Hubo quienes no resistieron los 50 grados centígrados
del desierto de Arizona y debieron retirarse o demorarse
por un golpe de calor. En la segunda jornada, la montaña
se encargó de triturar las piernas de los que
se dejaron llevar por la euforia de la largada o no
tuvieron una correcta alimentación e hidratación.
En la tercer jornada, una tormenta, con rayos y fuerte
lluvia, destempló el cuerpo de algunos corredores
y la moral de otros. ¡Aún faltaban 3300
kilómetros!Suficiente distancia como para terminar
de destruirse o recuperarse...
Durante
el primer día tratamos de refrescar e hidratar
a Nico lo mejor posible. Marco, el doctor y experto,
acompañado por Paolo, dirigió con todo
la energía esta tarea. Mientras que ellos lo
asistían, yo iba y venía, con el auto,
para que le tiraran agua en la cabeza, le pusieran hielo
o le dieran las caramañolas. Un trabajo de asistencia
personalizada y refrigerada, que como pude
observar pocos hacían. ¡La bolsa de hielo
en la nuca, era exclusividad de Nico! A eso de las 2
de la mañana paramos a dormir 2 horas y al despertarnos
observamos que algunos no dormían e iban adelante
como máquinas imparables. Esos mismos tampoco
durmieron al segundo día y tuvieron la suerte
de escapar al temporal. Luego veríamos si resistirían
a la ayuda extra que estaban recibiendo
y si harían el increíble tiempo que pronosticaban
sus parciales...
La lucha contra el
sueno y los momentos de crisis
A
mitad de camino se presento el que según creo
fue el mayor obstáculo que debió superar
Nico: el sueño. La falta de sueño incrementaba
la molestia del asiento y el dolor de una rodilla operada,
tiempo atrás. Tenía momentos de crisis
en los cuales le resultaba muy difícil avanzar
a la velocidad programada e incluso coordinar sus movimientos
sobre la bici. A veces salía de esos bajones
"esprintando", pero claro: luego de alcanzar
un pico de euforia, que ayudaba, venia una caída
que en ocasiones era difícil de sobrellevar.
Durante
la noche llevaban la posta Mauro (quien
asistió a otro italiano 3 veces en la RAM), un
experto y Andreas. Ellos intercambiaban diferentes temas
musicales y los altoparlantes externos del auto funcionaban
al máximo. Se bajaban, hacían chistes,
bromeaban y trataban de vencer el sueño como
fuera. Por la noche refrescaba y era importante aprovechar
esas horas para avanzar lo más que se pudiera.
Las crisis y el sueño no estaban relacionadas
con la noche y se podían presentar indistintamente
a cualquier hora.
No
se podía determinar que tipo de descanso tomar;
si ayudaban más las cortas y frecuentes siestas
o un buen descanso de más tiempo. Era la primera
vez que Nico enfrentaba una prueba de tantos días
y no tenía experiencia de cual era la mejor forma
para combatir el sueño. La alimentación
y la hidratación eran excelentes y era fácil
descartar que la disminución del rendimiento
estuviera relacionada con esto. No había estimulantes
de ningún tipo y muy poco café, al cual
no estaba acostumbrado. Sabiendo concretamente que había
casos de doping, para el era una satisfacción
y para nosotros que lo ayudábamos también,
completar la prueba de la forma más sana. En
determinado momento paramos 4 horas y para nuestra sorpresa,
el 20 de junio (día del cumpleaños 32
de Nico), los bajones continuaron a pesar del larguísimo
descanso.
En
ese campo de combate en donde a veces los estímulos
externos se pierden y se vive la impotencia como una
verdadera tortura, el comportamiento de nuestro corredor
fue excelente. Nico es una persona de muy buen humor
que supo mantener la moral alta y jamás explotó,
como suele ocurrir con otros corredores que reaccionan
agresivamente con la gente que tienen alrededor.
El
triunfo
En
la ultima parte las cuestas y el cansancio fueron quebrando
a los corredores y Nico al encontrarse en la montaña,
la cual es su especialidad, empezó a recuperar
terreno. Los últimos dos días encontró
la formula en pequeñas siestas de 10 a 15 minutos
y consiguió avanzar a un muy buen promedio de
velocidad y en las últimas 200 millas fue el
corredor que más rápido anduvo.
El
deseaba completar la prueba en menos de 10 días
y lo consiguió hacer en 9 días y 23 horas.
Un muy buen sexto puesto a solo un par de horas de las
posiciones inmediatas. ¡Para una primera RAM fue
un éxito total y para nosotros que lo acompañamos
también: nuestro corredor estaba entero, no había
bajado de peso, no le dolía nada y sentía
la euforia de haber vencido y concretado su sueño!
Próximas travesías con Nico
En
conjunto con Nico, hacemos diferentes travesías
de ciclismo de aventura, en las cuales se invita participar
a la gente abiertamente. El requisito es contar con
un entrenamiento medio y buena voluntad. Las tres próximas
son: