El Portal Latinoamericano de la Aventura y el Turismo

Suscribite
 
Elegí
Aventurarse
como página
de inicio

Agregá
Aventurarse
a tus favoritos

Recomendanos
a un amigo

Expedición Patagonia en Mountain Bike 2001 / 2002
Federico Lausi
- Aventurero


El 26 de noviembre de 2001, partió desde San Rafael (Provincia de Mendoza, Argentina), el aventurero Federico Lausi en su bicicleta "LoCaDeMiA" con destino a Ushuaia (Provincia de Tierra del Fuego), para recorrer la Patagonia de Norte a Sur. Esta primer etapa lo tuvo como único integrante de una expedición que es
una experiencia para vivirla a pleno. Y sino lo creen, vean la galería de fotos.

A continuación, un resumen de estos primeros 20 días a pura adrenalina:

1ra ETAPA: SAN RAFAEL - BARILOCHE (26/11 al 12/12):

Recorrí 3 Provincias: Mendoza, Neuquén y Río Negro; aunque la verdad se sintió como recorrer Europa, Asia y Oceanía. Y sí, es una exageración, por suerte en este país contamos con verdaderos profesionales sobre ruedas que saben como sobrellevar semejantes dificultades (no es mi caso). Pero yo arranque solo, y sin experiencia, lo que le daba un gustito diferente a semejante salida; aunque la verdad que los años que llevo haciendo locuras me brindaron muchas herramientas para salir del paso, como por ejemplo una tarjeta de crédito para comprar el boleto de regreso en caso de abandonar :) . Sin embargo le di duro y parejo. Desde San Rafael me recorrí todo el circuito del Atuel (Embalse Valle Grande y el Nihuil), y como no podía ser de otra manera, lo hice al revés; es decir, todo en subida... El estado de la ruta (pésimo) y las altas temperaturas me dejaron en estado vegetativo, pero recién empezaba y necesitaba llegar a Malargue, así que seguí hasta El Sosneado (desde donde parten las cabalgatas al avión de los Uruguayos... el de "Viven"... el que chocó contra la cordillera... el que los flacos jugaban al rugby en medio del vuelo... ¡sí!, ese.) y seguí los últimos 50 km que realmente fueron maravillosos, porque al llegar me alojé en el Refugio de Juan (ver nota Juan Ulloa) y pude descansar (actividad muy placentera; además de ducharme claro). La ropa se ensucia tanto en esos pagos, que a la mañana le pegas un silbido y se levanta y te viste.

Mendoza es una provincia alucinante, pero hay que tener cierta afinidad por los desiertos y los paisajes áridos (yo por suerte la tengo). La soledad se vive a pleno y los paisajes van cambiando de forma y color (rocas volcánicas, calcáreas, etc...). Es como mezclar la Luna con Marte, a tal punto que muchos paisanos aseguran ver platos voladores (lo que no me aclararon es después de cuantos vinos). "Pero que los hay, los hay" me dijo un paisano. Lo cierto es que me faltaban mas de 400 km muy duros hasta Chos Malal ("Corral Amarillo", en voz Mapuche), en el medio, solo hay algunos pueblitos muy pequeños (no más de 20 o 30 casas) y casi nada de agua.

Junté pilas y arranque nomás, al ritmo de Manu Chao (con mi walkman). Se pasa por lugares increíbles, por ejemplo la cuesta del Chihuido (debería ser del aullido, porque llorás para subirla), hice un alto en Caverna de Las Brujas (desbastada por el turismo irresponsable que se lleva cada estalactita que encuentra y protegida desde hace unos años por Guardaparques, que como siempre "llegan tarde"; afirmación de la que me hago responsable en caso de que alguien se anime a cuestionarla). Pero eso sí, hay firmas con fechas de 1940 (para los que dicen que la culpa la tienen las generaciones actuales...) Continué por la margen derecha del Río Grande (el más caudaloso de Mendoza), pase por El Zampal, Ranquil Norte, Barrancas, Buta Ranquil y finalmente Chos Malal (aquí ya en Neuquén, donde la ruta al fin está en excelente estado).

Lo curioso es que la ruta 40 en Mendoza es deprimente, me tocaron pozos (comparables con los de Capital), en el más chico podía estacionar la bici..., y llegué a ver lo más increíble: una duna de casi un metro en medio de la ruta (había que bajar a la banquina). Al pasar me dieron ganas de agarrar una escoba y darle una mano a vialidad (al día siguiente me entero que un colectivo se estampó contra la duna, y todavía están buscando el tren delantero). Y lo más increíble en cuanto a "Naturaleza" es un lugar llamado La Pasarela (que no es la mujer de Daniel Pasarella) sino un sector, donde el Río Grande se hace Río Chico, porque se comprime y se transforma en un rápido que como decía Minguito, te pone los pelos de gallina.

A todo esto sufrí quemaduras graves en ambos brazos, razón por la cual tuve que recurrir a varios hospitales públicos donde me atendieron de maravilla; cosa que no paso cuando fui a uno privado, donde no solo no me curaron (como ocurría en todos los hospitales) sino que me dijeron: "Toma, acá tenés una orden, comprate esto en la farmacia". Me detuve a pensar un poco en esto de la privatización, la globalización, las obras sociales, y me dije "O me vuelvo loco, o sigo haciendo de cuenta que vivo en las Islas Caimán, y sigo pedaleando", y así lo hice (pero la verdad, políticos chorros, porque no agarran una bici y me acompañan... ¿se imaginan a Cavallo pedaleando?).

Desde Zapala me tome un bondi a San Martín de los Andes, razón por la cual no hice más de 200 km por no poder seguir pedaleando en medio del sol (tuve que cuidarme al menos una semana por las quemaduras) y pude reponerme en las Cabañas de La Cordillera donde el amigo Reinaldo me atendió de maravilla (un lugar de primera para gente "como uno").

Ya repuesto, seguí por el famoso Camino de los 7 Lagos donde pude admirar los paisajes más hermosos de la Patagonia. Ya que para decir las cosas como son, me encanta el desierto, pero que lindos que son los arbolitos... los lagos... los ríos... Acampe en el Pichi Traful (que en Mapuche significa "Se viene Rácing Campeón") y seguí hasta Villa La Angostura (donde mi bolsillo quedó más angosto porque me comí un lomito que al lado de los fideos con tuco de lata, estaba de re chupete). Este tramo resultó alucinante por la variedad de colores y animales que me crucé (En Mendoza me crucé mulitas, guanacos, zorros... y en Neuquén me cruce un Peugeot, un Fiat y un idiota en un Ford que casi me arranca la alforja izquierda).

Nunca tuve mucha afinidad por la Villa, así que seguí derecho a Bariloche (80 Km más), y llegue con un hambre que me comía al Nahuelito a la provenzal. Así que fui a La Andinita y luego a dormir al Albergue Mochilero´s de mi amiga Rina, donde como todos los años pude conocer "otros" personajes con quienes compartir anécdotas y locuras.

Lo que queda de diciembre lo dedicaré a ver a Rácing salir campeón, un poco de descanso, algo de trekking, poco de bici y a partir del primero de enero arranco de nuevo para el sur.

 

Secciones:

La expedición se realiza gracias al apoyo de las empresas que la esponsorizan, ellas son:

  • HALAWA (alforjas e indumentaria para cicloturismo).
  • REVISTA PATAGONIA GEOGRAFICA.
  • CABAÑAS DE LA CORDILLERA (San Martín de los Andes).
  • CAMPING MUNICIPAL (El Calafate).
  • HOTEL PATAGONIA PLAZA (San Martín de los Andes).

 

 

Nota:

e-mail: federicolausi@hotmail.com




Copyright 2000 - 2007 Aventurarse.com

info@aventurarse.com




Carreras de Aventura por país