Deporte
Orientación: lo que hay que saber, parte II
Lorena
Kleinmann -
Experto Aventurarse
En
la primera parte de este informe sobre el Deporte Orientación,
les comenté en primer lugar los alcances y posibilidades
que la actividad encierra, así como las relaciones
cercanas que ésta tiene con otros deportes en la
naturaleza. Mostré también que la orientación
puede ser practicada por personas con muy diferente preparación
y que, en cualquier caso, se trata de una actividad formativa
de carácter integral. Por último, desarrollé
algo acerca de los elementos principales utilizados en
la orientación, a saber: el mapa y la brújula.
Llega el momento, entonces, de nombrar aquellos elementos
que, aunque no principales, complementan a los anteriormente
nombrados. (Ver: Deporte
Orientación: lo que hay que saber, parte I).
Los controles. Las marcas en el plano se hacen en color
rojo-violeta y cumplen lo siguiente:
-
Salida:
un triángulo de 7 milímetros de lado.
-
Controles:
un círculo de 5 a 6 milímetros de diámetro.
-
Meta:
dos círculos concéntricos de 5 y 7 milímetros
de diámetro.
-
Todo el
recorrido (los círculos) se une con líneas
rectas.
-
Todos
los controles se numeran correlativamente y los números
están orientados hacia el norte.
-
El centro
del triángulo (o círculos) muestra la
posición exacta del elemento donde está
colocada la baliza.
Las marcas del terreno
cumplen lo siguiente:
-
Cada control
está marcado por una baliza de tela en forma
de prisma triangular, hecha con cuadrados de 30 centímetros
de lado. Cada cuadrado está dividido diagonalmente
en dos partes iguales, una de color naranja y otra blanco.
-
La baliza
es visible cuando el orientador ha alcanzado el elemento
en el que está colocada.
-
Cada baliza
tendrá al menos un elemento para marcar (en las
carreras se coloca una pinza claveteada para marcar
en una tarjeta).
-
Cada control
está identificado por un código. Este
se especifica junto a la descripción del control
y puede ser un número o una letra. En el primer
caso siempre empieza a partir del número 31.
Tarjeta de control.
Este elemento se usa para certificar el paso de cada orientador
por cada uno de los controles. Para ello se entrega al
orientador junto con el plano y se le recoge a la llegada
para comprobar las anotaciones.
Descripción de
controles. El propósito de la descripción
de controles es dar una mayor precisión a la imagen
que nos da el mapa sobre el lugar donde se encuentra colocada
la baliza. Existe una simbología internacional
para la descripción de los controles que evita
utilizar el lenguaje determinado de un país concreto.
También existe un modelo de ficha para la descripción
de controles dividida en columnas, cada una de ellas para
una información determinada.
Técnicas básicas
de orientación
Muchas
son las técnicas que existen para facilitar y mejorar
la orientación de una persona en el bosque. Ahora
bien, un buen orientador no tiene porqué ser aquel
que conoce muchas técnicas, sino quien conoce y
desarrolla bien pocas técnicas, aplicándolas
en el momento oportuno. En general, dichas técnicas
son el resultado de la combinación de los usos
del mapa y la brújula y se basan en intentar conocer,
en todo momento, el lugar donde nos encontramos y, a partir
de aquí, tratar de alcanzar los puntos marcados
en el mapa, tan sencilla y rápidamente como sea
posible.
Existen dos métodos
para orientar el mapa:
-
Uno, por
medio de la brújula, ya explicado anteriormente.
-
Otro,
por medio de detalles que identificamos sobre el terreno.
Para orientar el mapa por
medio de detalles del terreno, primeramente observaremos
algunos de éstos alrededor de donde nos encontramos
y, a continuación, trataremos de localizar los
mismos en el mapa. Una vez identificados, giraremos el
mapa hasta que se encuentre en la misma dirección
que los detalles que estamos observando en el terreno.
A continuación, tendremos el mapa ya orientado.
Al llegar a un cruce, al
cambiar de caminos, al seguir un arroyo, etc., el mapa
debe cambiar de posición, adaptándolo en
la dirección que seguimos. Es un error muy frecuente
en los orientadores con poca experiencia, mantener el
plano con las letras y títulos en la posición
correcta para ser leídos. Un buen orientador debe
tener el plano orientado en todo momento con respecto
al terreno, sin importarle el texto que pueda figurar
en la hoja.
Esta técnica básica
de mantener siempre orientado el mapa durante la competición,
se complementa con la técnica popularmente llamada
del "pulgar". Al tiempo que llevamos el mapa
en la mano, con el dedo pulgar de dicha mano vamos señalando
en el mapa el lugar donde nos encontramos. Conforme nos
movemos sobre el terreno, el dedo se va moviendo sobre
el mapa. De este modo sabemos en todo momento nuestra
posición, ganando tiempo cada vez que miramos el
mapa.
Esta técnica no
solamente ahorra tiempo, sino que ayuda a no cometer errores
que ocurren a veces con dos áreas próximas
que tienen detalles importantes similares.
Aproximación
por medio del mapa
Para
realizar la mayor parte del recorrido entre controles
utilizaremos la información que nos ofrece el mapa.
La brújula, en este caso, sólo es utilizada
por los orientadores para orientar el mapa y conocer la
dirección de la ruta que van a seguir, a no ser
que la distancia existente entre dos controles sea pequeña
(50- 200 metros), en cuyo caso se tomará rumbo
y se irá directamente con mucho cuidado.
Generalmente para desplazarnos
de un control a otro trataremos de progresar a través
de detalles que se destaquen en el terreno y que sean
fácilmente identificables en el mapa. Estos pueden
ser detalles hechos por el hombre, como caminos, sendas,
pequeños puentes, vallas, etc., o detalles naturales
como surcos o arroyos, lo que conoceremos como elementos
lineales.
En esta primera parte del
recorrido hacia el control, nos olvidaremos de todos los
pequeños detalles que estén dibujados en
el mapa; solamente estaremos interesados en aquellos que
se destaquen sobre el terreno y que nos confirmen que
vamos por la ruta deseada. Es una pérdida de tiempo
tratar de comprobar todos los elementos que surjan a nuestro
paso. Ej.: Un billete de U$S 100.
Habiendo logrado desviar
nuestra atención de los pequeños detalles
que encontramos a nuestro paso, se tratará de elaborar
en nuestra mente un mapa que reúna los grandes
detalles, fáciles de localizar en nuestra ruta.
Uno de estos detalles próximos
al control se empleará como punto de ataque. Este
deberá de estar situado tan próximo al control
como sea posible y destacarse del terreno para que sea
de fácil localización, de manera que nos
permita llegar hasta él de un modo rápido,
sin muchas comprobaciones y sin temor a no encontrarlo.
Una vez llegados al punto de ataque nos encontraremos
ya cerca del control, por lo que tendremos que usar otra
técnica en esta parte final.
Aproximación
al control y cálculo de distancias
Algunas
veces el control que tratamos de encontrar estará
situado en algún detalle tan destacable en el terreno
que no será necesario utilizar un punto de ataque.
Pero, generalmente, los controles en la mayoría
de los recorridos se encontrarán en lugares donde
será necesario utilizar un punto de ataque para
llegar a ellos con seguridad. La
aproximación final desde el punto de ataque al
detalle donde se encuentra situado el control, se realizará
generalmente usando la brújula con precisión.
Este es el único medio para llegar directamente
a un control en un lugar donde escasean los detalles.
Siempre que utilicemos la brújula para dirigirnos
desde el punto de ataque al control, tendremos en cuenta
lo siguiente:
-
Si el
punto es pequeño o está alejado, nos deberemos
detener completamente cada vez que deseemos observar
la dirección que nos marca la brújula
y nos aseguraremos de mantenerla completamente horizontal.
-
Los concursantes
deben contar pasos durante el trayecto, para conocer
la distancia que se ha recorrido en todo momento.
Hay que tener en cuenta
que este es el lugar más peligroso de todo el trayecto
y donde más errores se cometen. No nos debe importar
si perdemos aquí algunos segundos, ya que obtendremos
de este modo una mayor certeza en las mediciones y esto
nos evitará incurrir en errores que nos harán
perder mucho más tiempo.
Cuando en el área
donde se encuentra el control existan muchos detalles,
la aproximación desde el punto de ataque al control
por medio de la brújula será completada
con el uso del mapa. Para ello, a la vez que seguimos
el rumbo marcado por la brújula, debemos comprobar
todos los detalles que encontramos a nuestro paso.
Como hemos dicho anteriormente, es muy importante en todo
momento conocer la distancia que hemos recorrido hacia
el control.
Talonamiento. La
técnica para el cálculo de distancias es
muy sencilla, pero se necesita mucha práctica para
tener un perfecto dominio de ella. Lo primero que hay
que hacer es recorrer varias veces una distancia determinada
(100 metros, en general) sobre un terreno llano, contando
el número de veces que se apoya un mismo pie, sea
el derecho o el izquierdo. Una vez conocido el número
de pisadas, ya conocemos cuántos dobles pasos tenemos
en 100 metros. Si el resultado es distinto en las diferentes
mediciones hallaremos la media entre todas.
Naturalmente, estas mediciones
serán solamente válidas cuando corramos
en terreno llano y sin ningún obstáculo,
siendo diferentes si corremos en bosque o en terreno variado.
El mejor medio para averiguar la medida en que nos afectan
los accidentes del terreno es correr la misma distancia
en diversos tipos de terreno contando el número
de pasos. Así, conoceremos el promedio de error
por cien metros y, por lo tanto, cuántos tendremos
que aumentar cuando vamos cuesta arriba y cuántos
tendremos que reducir cuando corramos cuesta abajo.
Posibilidades
educativas
-
Encontrar
mi casa
-
Cambio
de sitio
-
Seguir
la flecha
-
Dibujar
el plano del gimnasio
-
Marcar
itinerarios
-
Cuadricular
el plano
-
Las coordenadas
en el plano
-
Paseos
con itinerario marcado
-
Actividades
de orientación por los astros, corteza de árboles
-
Los mensajes
-
Paseo
al aire libre con mapa
-
Marcha
por etapas
-
Encontrar
las claves ocultas
-
Ejercicios
de orientar planos
-
Ejercicios
con escalas y distancias
-
El dibujo
oculto
-
Juego
de marcaje de rumbos
-
El zig-
zag
-
En busca
del tesoro perdido
-
El juego
de las misiones
-
Carreras
de orientación adaptadas
-
Carreras
con controles en los puntos de decisión
-
Carreras
con algún control fuera de los puntos de decisión
-
Carreras
con algún control fuera de la línea de
apoyo
-
Carreras
con libre elección de ruta
-
Carreras
con punto de ataque señalizado
-
Juego
de rumbos para conocer un pueblo
-
Cross
de orientación
-
Las diez
pistas
-
Recorrido
de orientación con dibujos
-
La clave
secreta
-
Los investigadores
-
Carrera
de orientación con preguntas y respuestas
-
La palabra
escondida
-
Las pruebas
de shaolin
Reglamento
de orientación
Todas las pruebas de orientación
en España (para poner un ejemplo) deben regularse
por el reglamento de la Agrupación Española
de Clubes de Orientación (A.E.C.O.) que es la encargada
en España de la organización y reglamentación
del Deporte Orientación. Los artículos que
a continuación se exponen, resumen el espíritu
del reglamento:
-
La hora
de salida de cada participante será válida,
aunque éste tome la salida con retraso.
-
La asistencia
entre participantes está prohibida absolutamente,
salvo en caso de accidentes.
-
Los orientadores
deben realizar todo su recorrido en silencio.
-
Está
prohibido seguir deliberadamente a otro participante
para aprovecharse de su sentido de orientación.
-
El participante
que no encuentre algún control está eliminado.
-
El recorrido
no es válido más que en el caso de que
todos los controles sean encontrados en el orden impuesto.
-
Si un
corredor se retira debe quitarse el dorsal y dirigirse
directamente a la llegada o a la salida para prevenir
a los organizadores y avisarles de la finalización
de su recorrido. No debe influenciar nunca a los que
sigan en la participación.
-
Los participantes
deben respetar las zonas cultivadas y las propiedades
privadas. Está prohibido atravesar las zonas
marcadas con rayas rojas en el plano.
-
El respeto
a la naturaleza es una característica fundamental
de la orientación; todos los participantes deben
mantener la zona de la prueba y las de salida y meta
limpias.
-
La deportividad
del corredor de orientación es un principio fundamental.
El respeto total de las reglas anteriores debe ser la
primera preocupación de cada participante.
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