El
Doble Cruce de los Andes
(Argentina - Chile en mountain bike)
Gustavo González
- Experto Aventurarse
Cruzar
la Cordillera de los Andes en MTB suele ser el anhelo
máximo de cualquier cicloturista. Cruzarla dos veces puede
convertir la experiencia en un verdadero desafío. Esta
propuesta, con salida y regreso desde San Martín de los
Andes (Neuquén, Argentina), combina caminos de ripio en
la Patagonia de Argentina y Chile con trepadas duras y
adrenalíticas bajadas, bosque andino patagónico y selva
valdiviana, diez lagos, pequeños pueblos, termas y el
marco natural del Parque Nacional Lanín.
Primera
etapa: San Martín de los Andes - Nonthué, 40 kilómetros
Se
ha fijado como lugar de encuentro, partida y llegada el
camping "Amigos de la Naturaleza", ubicado en la Vega
Maipú (un sector de chacras), a siete kilómetros de SMA.
El lugar es lo suficientemente tranquilo como para recuperarse
del largo viaje hasta esta localidad cordillerana, y cuenta
con excelente infraestructura. Desde el día anterior a
la partida, los ciclistas que viajen por su cuenta pueden
alojarse en el camping.
La
partida es temprano por la mañana, con un día luminoso
y alegre. Las montañas nevadas al fondo y los caballos
pastando en los mallines nos ven enfilar hacia el oeste...
hacia Chile. Acostumbrarse al ripio y al polvo es la consigna,
ya que serán compañeros inseparables por los siguientes
seis días.
Tras
un corto tramo asfaltado, retomamos la ruta provincial
Nº 48, donde comienza el pedaleo en serio. El pueblo de
San Martín de los Andes está en un pozo, aproximadamente
a 650 metros sobre el nivel del mar... y hay que trepar
hasta los 1070 metros. La primera parte es la más dura,
ya que se gana altura en pocos kilómetros. Luego viene
un sector de camino en forma de caracoles, en donde se
aprecia una bonita vista de la ciudad y el lago. La subida
es dura y cuesta. El aire está impregnado de polvo que
levantan los vehículos, pero el viento lo disipa rápidamente.
Al tiempo la pendiente comienza a aflojar en la Pampa
del Trompul, a 800 metros, en donde se observa la piedra
del mismo nombre que según cuenta la leyenda truena fuertemente
los días de tormenta. En total son casi quince kilómetros
de subida.
Pero
todo esfuerzo tiene su recompensa: pronto comienza una
deliciosa bajada de once kilómetros, que nos deja en la
seccional Yuco de Parques Nacionales, el lugar elegido
para almorzar. Luego del breve descanso y recorrida por
las playas del lugar, continuamos pedaleando, ya con vista
al Lago Lácar, que tras una angostura vuelca sus aguas
en el Lago Nonthué. En el camping del lago terminamos
el primer día de travesía, después de 40 esforzados kilómetros
de pedaleo.
Segunda
etapa: Nonthué (Argentina) - Neltume (Chile), 25 kilómetros
Amanece
un nuevo día en el Parque Nacional Lanín. El bosque húmedo
y silencioso conserva el fresco de la noche. En cambio,
en la orilla del lago ya se puede estar en remera. La
hornalla calienta lentamente el agua para el desayuno.
Luego del esfuerzo del primer día cuesta levantarse pero
hoy nos espera un día relajado, ya que son sólo pocos
kilómetros.
Tras
cuatro kilómetros de pedaleo llegamos a Hua-Hum, donde
hay otro camping y un restaurante en donde paran las excursiones.
Proseguimos hacia el paso internacional del mismo nombre,
que si bien es uno de los más bajos de la cordillera (659
metros) es muy poco transitado, debido a que poco más
adelante tiene un tramo lacustre. Realizamos los trámites
aduaneros y avanzamos hacia otro punto significativo:
el hito internacional. Se armó una montonera de ciclistas
que querían fotografiarse junto a él.
El
verde del entorno aumentó considerablemente. Habíamos
entrado en la Selva Valdiviana, que se caracteriza por
coihues de gran porte y un espeso sotobosque en donde
dominan las cañas colihues. Allí los vientos húmedos del
Pacífico chocan con la Cordillera de los Andes y se elevan.
El aire se enfría y se condensa, lo que provoca abundantes
precipitaciones, de hasta 2500 milímetros anuales. A medida
que nos internábamos en territorio chileno, aumentaban
las probabilidades de lluvias.
Ibamos
bajando por una angosta huella, lentamente paralelos al
río Hua-Hum. Como estaba oculto por la vegetación, no
podíamos verlo, pero sí escuchar sus rápidos. Este río
resulta ideal para la práctica del rafting de moderada
dificultad. Así llegamos a Puerto Pirihueico, en donde
abordamos el Transbordador Mariela y navegamos durante
dos horas. El angosto Lago Pirihueico, de treinta kilómetros
cuadrados de superficie, es de origen glaciar, por lo
que gran parte de sus costas están constituidas por rocas
y bosques vírgenes de sobrecogedora belleza.
Desembarcamos
en el caserío de Puerto Fuy, que está compuesto por algunas
viviendas, varios hospedajes, el restaurante y una amplia
playa. Retomamos el pedal por unos siete kilómetros más
hasta llegar a Neltume. Al inicio tuvimos que enfrentar
una subida, pero pronto llegó la recompensa: una espectacular
bajada con ripio muy suelto, que cerró un día de 25 kilómetros
de bici.
Tercera
etapa: Neltume - Liquiñe, 40 kilómetros
Con
una impactante vista al Volcán Choshuenco, de 2.415 metros,
proseguimos nuestra marcha hasta el Salto Huilo-Huilo,
una increíble caída de agua de cincuenta metros rodeada
por un bosque, que constituye un impresionante paisaje.
Se accede por un sendero que permite recorrer los diversos
saltos.
Luego
de una larga bajada llegamos al Lago Neltume. El pedaleo
prosiguió por un camino semi-abandonado de rocas grandes
y calzada estrecha, por el que se aventuran sólo algunas
camionetas e inmensos camiones madereros. Superamos una
trepada muy dura y continuamos ladera arriba; disfrutamos
la vista del Volcán Villarica hasta descender al valle
del Río Liquiñe.
Este
valle está a 240 metros, y en verano la temperatura puede
trepar hasta los treinta grados. El poblado de Liquiñe
se dedica al Turismo Termal. Posee muy pocas plazas hoteleras,
que generalmente están ocupadas. Las viviendas humildes
contrastan con las lujosas 4X4 estacionadas en los baños
termales.
La
caravana de ciclistas se alojó en el camping Termas de
Manquecura, sin agua caliente y con durísima trepada de
acceso. El plan era el siguiente: acampar para luego bañarnos
en las piletas de agua termal. Estas aguas, ricas en potasio,
litio, fósforo, y azufre, están consideradas como las
mejores de Chile, y resultan excelentes para la recuperación
del desgaste físico luego de varios días de pedaleo por
la montaña. Después de un par de horas de relax, cenamos
en el restaurante y descansamos para el segundo cruce.
Ya llevábamos 105 kilómetros desde la partida.
Cuarta
etapa: Liquiñe (Chile) - Termas de Lahuen-Co (Argentina),
42 kilómetros
Salí
por la pisada que habíamos dejado, pero en dirección contraria.
Si no perdieron el rumbo, debía encontrarlos en esa picada
abierta. El suelo estaba muy duro en superficie. Se escuchaba
claramente el sonido del hielo desprendido por las pisadas
de los perros y el crujir de los patines del trineo. Pero
esto era sólo en superficie y, tal cual lo habíamos supuesto,
por debajo la nieve aún no había escarchado. Así, se desprendían
grandes placas del tamaño de todo el equipo de perros.
Algunos de ellos se tiraban al suelo cuando sentían la
caída de la placa. Las perras guías buscaban por instinto
un suelo más firme donde pisar. Pero no debía apartarme
del camino que habíamos realizado en la nuestro viaje
de ida. La solución fue ir avanzando en forma de "S".
Eran
cerca de las 23:00 y el frío se hacía sentir. Hacía algunas
horas que caminaban en esas condiciones por lo que algunos
se encontraban algo cansados. Decidimos llevar en el trineo
al más sentido de ellos a quien, además, le dolía una
pierna. Lo colocamos dentro de una bolsa de dormir de
Duvet para que no se enfríe y comencé el regreso al campamento.
Quinta
etapa: Termas de Lahuen-Co - Laguna Verde, 17 kilómetros
Esta
etapa es corta, y sirve como recuperación de la dura jornada
anterior. Partimos después de almorzar y recorrimos los
primeros seis kilómetros por la ruta 62 hacia el este,
pasando por la Laguna Carilafquen y con una fugaz aparición
del Volcán Lanín, de 3.775 metros. Visitamos la cascada
Carilafquen y finalmente arribamos al Escorial, un lugar
único por donde "corre" un río de lava solidificada. Desde
allí puede observarse el Volcán Ayen Niyeu.
Desde
allí proseguimos por un camino que se adentraba en un
denso bosque de coihues y nos llevó hasta la Laguna Verde,
donde nos maravillamos por su playa de arena negra, producto
de la erupción del Volcán Ayen Niyeu. Allí pasamos la
quinta noche.
Sexta
etapa: Laguna Verde - San Martín de los Andes, 67 kilómetros
La
última etapa es también la más larga, aunque no la más
cansadora. A pocos metros de haber partido alcanzamos
la cabecera oeste del Lago Currhué. El camino comenzaba
a subir y serpentear en la montaña, con vistas al azulado
lago. Paramos para juntarnos en único bosque de pehuenes,
dejamos atrás el bosque y con muy buenas bajadas bordeamos
el Currhué Chico. El camino comenzaba a hacerse más plano
y arenoso, ya que estábamos entrando en una zona de estepa.
Aún
nos faltaba la subida que nos separaba de la cuenca del
Lago Lolog. Cruzamos el río Quilquihue mientras largas
hileras de álamos nos brindaban su sombra desde la vera
de las estancias. Tras el último ascenso, sólo nos quedaba
el placer del descenso por el camino de caracoles, y la
entrada triunfal en el valle de San Martín de los Anes.
Fue un momento emocionante: abrazos, felicitaciones y
algún llanto se mezclaron con el polvo del camino, como
festejo por el logro realizado.
Llegamos
así a nuestra última noche bajo las estrellas patagónicas.
Estábamos agotados: habíamos cruzado la Cordillera de
los Andes dos veces en cinco días, totalizando 231 kilómetros
de pedaleo. Para el día siguiente nos esperaba un día
libre para compras y paseos, y un suculento cordero al
asador como cierre del programa antes de que cada uno
volviera a su casa.
Esta
salida es organizada por el experto Gustavo
González del 19 al 28/1/01 y 2 al 11/2/01.
Más información: gustavo.gonzalez@aventurarse.com