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Peugeot
Eco-Adventure 2002, etapa I
Jackie
Lanusse -
Colaboradora
En
el durísimo Peugeot Eco-Adventure, que tuvo su 2º
edición en Bariloche, Argentina, entre el 27 y el
30 de marzo, los cinco primeros equipos en cruzar la meta
fueron oriundos de la patagonia argentina, demostrando su
superior rendimiento en la montaña comparados a participantes
provenientes de otros lugares geográficos. En una
de las más exigentes carreras de aventura de Sudamérica
participaron 105 competidores en equipos de tres integrantes,
quienes debieron atravesar más de 200 Km de montañas,
glaciares, lagos, paredes rocosas y montes en las modalidades
de trekking, canoa, bicicleta de montaña, rapel,
tirolesa y jumar.
Largada
en canoas
La
odisea comenzó el lluvioso medio día del 27
en el extremo nordeste del lago Mascardi. El director de
la competencia, Sebastián Tagle, ordenó a
los competidores alinear sus canoas inflables en la orilla
y pararse a un costado, y una vez que la cuenta regresiva
llegara a cero, debían entrar al agua, abordarlas
y encarar los 24 Km de lago hasta el extremo opuesto. Se
hizo difícil timonear las canoas, y los equipos tardaron
un rato hasta encarrilarse en la dirección correcta
debido al viento que pegaba de costado y al lago que estaba
muy picado. Hubo quienes cayeron al agua y tuvieron que
reincorporarse, como el Team Argentina, el Cava Frappé
y el Cerro Bayo, entre otros. El primer equipo en realizar
esta etapa fue el Duke Team, de Avellaneda, en 3 horas,
mientras que el equipo que más se demoró tardó
casi 5 horas.
Una
vez que llegaron al final de esta etapa en el hotel Tronador,
se dirigieron a pie hacia Pampa Linda, a unos 16 Km, en
donde harían campamento por la noche para encarar
el cerro Tronador y sus glaciares por la mañana.
Los equipos Furia Sureña y Heladería del Cielo,
ambos de la localidad de General Roca llegaron primeros
a este punto, seguidos por el Corredor Andino de Villa La
Angostura.
Cerro
Tronador - glaciares y trekking de montaña
La
mañana del jueves amaneció gris, había
llovido sin parar por la noche, lo cual dificultaría
aún más la trepada al cerro Tronador y el
trekking en los glaciares. Sin embargo los competidores
habían descansado y se encontraban de muy buen ánimo...
todavía. Largaron a las 8:20 desde Pampa Linda (840
msnm) y a las 10:06 llegó primero el Corredor Andino
al refugio Otto Meiling (1950 msnm), en donde debían
encordarse para ascender por el glaciar Alerce y atravesarlo
durante una hora. La imponencia y extensión de la
Cordillera de los Andes se apreció desde este punto
de la carrera y llenó de energía a los participantes.
En segunda posición llegó el equipo General
Roca, seguido por el Cerro Bayo, Radio Show, Esquel Team,
Team Argentina, Furia Sureña, Nahuel Huapi y Columbia
X. Ya se notaba a esta altura la superioridad de los competidores
de la zona andina. El equipo de Avellaneda, fuerte en la
canoa, había quedado más atrás ante
la exigencia del desnivel en montaña, y declararon
"no somos hombres de montaña... la subida fue
muy dura... estamos muy cansados".
Este
día fue el más duro de la carrera, ya que
una vez que descendieron del cerro Tronador los competidores
debieron continuar ascendiendo filos de montañas
durante muchas horas. Así pasaron por paisajes tan
espectaculares como dificultosos. La competencia exigía
que los participantes cubrieran el recorrido diseñado
pasando por puestos de control (PC) en donde debían
firmar su paso. Llegaron a la laguna Ilón, algunos
de día y otros ya al anochecer, ascendieron hasta
el filo del cerro Capitán, pasaron por la laguna
Azul empotrada en lo alto de las montañas, hasta
que llegaron al camping Los Baqueanos, en la orilla del
lago Gutiérrez.
Ahí
los esperaba una neutralización obligatoria en donde
el experimentado Dr. Sergio Luscher y su equipo harían
a todos los competidores un chequeo médico, como
medida de seguridad impuesta por la organización,
y aconsejaría a los mismos la manera de continuar
la carrera. A esta altura la diferencia de tiempo entre
el primer y último equipo superaba las veinticinco
horas, y hubieron diez equipos que no lograron llegar a
este PC.
Siguieron
los cerros Pontoneros, Blanco y Chalhuaco para los equipos
punteros: Corredor Andino, Cerro Bayo, Team Argentina, y
Radio Show, los cuales se encontraban a segundos de distancia,
excepto por el Corredor Andino que les llevaba al resto
quince minutos. Descansaron en baqueanos tan solo un par
de horas, sin querer dejar paso a quien decidiera no hacerlo.
Los dos equipos de General Roca se quedaron más atrás,
cediendo posiciones al resto.
Los
Baqueanos fue un lugar clave en esta competencia y los competidores
fueron llegando durante toda la jornada, contando la dureza
de sus experiencias en la montaña, sorteando piedras,
bosques achaparrados, arroyos y fuertes desniveles. Por
la tarde hubo un alerta meteorológico en la zona
de Pontoneros hasta Chalhuaco, lo cual obligó a la
organización a acortar el circuito para los equipos
que no hubieran ascendido antes de las 15:00 del viernes,
por razones de seguridad.
El
último equipo en subir a este tramo fue el mixto
Columbia X, compuesto por Alito Luchini, Esteban Ochoa y
Mercedes Sahores, y el relato de Luchini lo dice todo: "A
Baqueanos llegamos a las 9:30 hs en 6º ubicación,
Esteban con esguince de tobillo, yo la rodilla y la Tety
muy descompensada. Pero no abandonamos sino que decidimos
seguir y trepar el Pontoneros lo más rápido
posible para ganarle luz al camino, hasta que en el faldeo
del cerro Blanco nos agarró la fuerte tormenta que
se anunciaba y que la organización con justa razón
no dejara subir a partir del equipo que venía en
9ª posición. La tormenta fue terrible, un viento
que te tiraba al piso y no estoy exagerando ya que los guías
de montaña comentaron lo mismo. Un poco por el cansancio,
otro por la tormenta que no nos dejaba ver bien ni sacar
el mapa, perdimos el rumbo cometiendo el error de ir al
norte y subir el cerro Ñireco pensando que subíamos
el Chalhuaco. Ahí arriba nos desesperamos, no sabíamos
que hacer, el viento soplaba cada vez más fuerte,
nos teníamos que refugiar atrás de grandes
rocas, tratábamos de perder altura pero el viento
se seguía sintiendo hasta que llegamos a un cañadón
de bosque achaparrado donde nos detuvimos (ERROR que jamás
olvidaré. Había que seguir buscando el camino
adecuado)".
Los
equipos restantes fueron trasladados al Refugio Neumeyer,
desde donde retomarían la etapa de trekking, aunque
más corta, y luego comenzarían la bicicleta.
Bicicleta,
canoa y cuerdas
Por
fin finalizaba el eterno y crudo trekking de montaña,
etapa decisoria de esta competencia. En bicicleta de montaña
los corredores recorrieron caminos de tierra y ripio en
dirección a Villa Llanquín, en donde podrían
tomar las canoas por la mañana del sábado
30. Así lo hicieron y navegaron por el río
Limay durante dos horas hasta llegar a Valle Encantado.
En
Valle Encantado se encontraba la etapa de cuerdas, montada
en las paredes rocosas de sesenta metros de altura más
impresionantes del área. Los corredores debían
colocarse los arneses y juntar sus últimas fuerzas
para ascender una pared con la técnica de jumar,
luego escalar por unas plataformas en las rocas hasta llegar
a la cima de las mismas, desde donde se deslizaron por una
cuerda en tirolesa. Una vez que terminaban esta etapa podían
vislumbrar desde lo alto la tan deseada llegada de la carrera
y el asado que los esperaba abajo. La última parte
fue un descenso en cuerdas con la técnica de rapel,
y cien metros más adelante el arco de llegada.
Resultados
y conclusiones
El
Corredor Andino cruzó la meta en primera posición
a las 13:41 del sábado 30 de marzo. El equipo mixto
compuesto por M. de los Angeles Irizar, Martín Paredes
e Ignacio Di Lorenzo no aflojó en ningún momento
de la carrera y se mereció ganar. El Team Argentina
compuesto por Carlos Galosi, Gabriela Nappi, y Benjamín
Ayala llegó a las 14:23 en 2º lugar, seguidos
por el Cerro Bayo, de caballeros. El cuarto fue el Radio
Show y el quinto el Orwiz Patagonia. Todos ellos experimentados
en la montaña y en carreras de aventura.
Sin
duda la etapa más complicada y la que filtró
la competencia fue el trekking en montaña, el cual
presentó incontables obstáculos, entre ellos
la crudeza del clima frío, la lluvia, el terreno
pedregoso y poco firme, los desniveles extremos, la noche,
los bosques, los arroyos y los ríos que se cruzaron.
Pocos
son los competidores de aventura preparados para superar
todas las dificultades en el tiempo impuesto por la organización.
Los punteros demostraron que se puede, aunque con una dedicación
continua y una experiencia en el terreno clave a la hora
de los resultados.
Tan
solo cinco equipos realizaron el recorrido completo, otros
ocho debieron saltear una etapa de trekking por decisión
de la organización debido al alerta meteorológico,
nueve equipos que saltearon por decisión propia alguna
etapa, y trece equipos que abandonaron la competencia.
Cataratas
del Iguazú espera para probar la versatilidad deportiva
de los corredores de aventura, con una geografía
radicalmente distinta a la de Bariloche. ¿Serán
los sureños punteros también allí?
Nota:
e-mail:
clubdecorredores@clubdecorredores.com
web: www.clubdecorredores.com/peugeot/
Toda
la información del Circuito Peugeot Eco-Adventure
2002 está en el Informe
Especial que se publica en el portal.
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