El buceo deportivo y la arqueología submarina
Oscar
Broullón -
Experto Aventurarse
¿Quién
no soñó alguna vez encontrar un tesoro
escondido? ¿Quién no se maravilló
con los descubrimientos arqueológicos efectuados
en numerosas excavaciones en el Medio Oriente? ¿Y
quién no se detuvo en la lectura de la noticia
del descubrimiento del Puerto de Alejandría y
del Palacio de Cleopatra bajo las aguas del Mediterráneo?
Fue Jaques Ives Cousteau quien sentó las bases
de la arqueología submarina en sus incursiones
por numerosos pecios romanos hundidos cerca de la costa
de Marsella.
El mar Mediterráneo es considerado como un yacimiento
arqueológico por excelencia, pero numerosas piezas
del pasado pueden ser descubiertas en casi todas las
aguas del mundo, ya que la historia del desarrollo de
las grandes civilizaciones de la humanidad ha transcurrido
siempre a orillas de algún espejo de agua, y
es allí donde habrá que sumergirse para
encontrar los misterios de su existencia, crecimiento
o desaparición.
Atraídos
por el buceo
Si bien la gran mayoría de participantes de esta
maravillosa actividad son profesionales en la materia
(historiadores, antropólogos y arqueólogos)
que atraídos por los hallazgos subacuáticos
han realizado los cursos de buceador pertinentes, suele
verse cada vez con más frecuencia, cómo
buzos deportivos tratan de incorporarse a numerosos
grupos de trabajo a lo largo y ancho de todo el mundo.
Dado el amplio desarrollo y crecimiento de esta actividad,
las principales certificadoras de buceo deportivo tratan
de brindar a sus buzos la apoyatura necesaria en esta
apasionante parcela del saber histórico.
Algunos
ejemplos
La
CMAS brinda seminarios, simposios y conferencias, y
sus federaciones integrantes hacen lo necesario para
acercar la arqueología submarina a sus miembros.
Si
bien la CMAS no posee la especialidad de Arqueología
Submarina, el Presidente del Comité Científico
de la misma, Prof. Manuel Martín-Bueno ha promovido
la titulación de Buceador Científico,
para biólogos marinos, acuicultores, físicos,
meteorólogos, arqueólogos y toda persona
interesada en las ciencias del mar. Los requisitos para
acceder a la certificación es ser buceador deportivo
tres estrellas.
Por su parte, PADI, no cuenta actualmente con la certificación
de Arqueología-Sub, pero son bien sabidas las
numerosas conferencias sobre el tema como muestra de
su interés en la materia.
La canadiense ACUC sí posee la titulación
para sus miembros, pero se conocen ciertos problemas
para su valoración, especialmente dentro del
mundo científico.
En España existe un notable desarrollo de la
actividad, especialmente en Cataluña, gracias
al CASC (Centro de Arqueología Subacuatica de
Cataluña). Esta especialidad la han creado dentro
del departamento de Cultura de la Generalitat y se documentó
la exploración de numerosos pecios e historias
sumergidas en sus aguas. Además, cuentan con
el Thetis, embarcación emblemática especialmente
equipada para cualquier tipo de operación subacuática.
Cualquier persona interesada en sumergirse en estos
conocimientos debe poseer su titulación de buceador
experimentado y es vital el acercamiento a estas asociaciones
tan comprometidas con el patrimonio de la humanidad.