Prevención de Episodios Coronarios en corredores
Diego
Bernardini -
Experto Aventurarse
Durante la realización de la edición
2002 del Merrell Adventure Race de Tandil, ocurrió
un episodio coronario en uno de los corredores, lo cual
volvió a poner sobre la mesa de discusión
la necesidad de informar a los corredores y establecer
estrategias de prevención para evitar este tipo
de eventos, el cual, en este caso tuvo un final feliz.
El objetivo de este documento es informar y educar a
los participantes de este tipo de carreras sobre que
se debe hacer para disminuir estos hechos y cual es
el grado de evidencia médica actual sobre el
tema, quedando desde ya abierta la posibilidad de discusión
de esta información, dado que no pretende ser
la verdad absoluta, puesto que la medicina como ciencia,
esta muy lejos de ella.
Con motivo de la realización
del Congreso Argentino de Medicina Familiar, en la ciudad
de Huerta Grande (Córdoba, Argentina), en octubre
de 2001, tuve la responsabilidad de parte de la Asociación
Argentina de Medicina Familiar, de presentar una actualización
del tema Muerte Súbita en Deportistas
y Certificado de Aptitud Física para
el Capítulo de Medicina Deportiva; las conclusiones
de dichas conferencias se vuelcan en este escrito para
beneficio de todas las personas ligadas al deporte.
El accidente coronario,
forma parte de los problemas más temidos de corredores
y organizadores por la gran impresión que generan
en quienes lo presencian y las consecuencias de quien
lo sufre. Sorpresivo, inesperado, personas aparentemente
sanas en un evento público, suelen ser una combinación
de gran impacto.
Estadísticas
Sin embargo las estadísticas
muestran que estos accidentes son muy poco frecuentes
en relación al numero de personas que realizan
ejercicio. Las estadísticas del Colegio Americano
de Medicina Deportiva, basados en estudios de grandes
poblaciones de personas aparentemente sanas, muestran
una tasa de 1 accidente coronario por año por
cada 18000 corredores sanos. Otros estudios muestran
estos datos: 1 episodio por cada 187500 horas / persona
de ejercicio; otro estudio nos da una tasa de muerte
de 1 por 396000 horas / hombre de jogging. De todos
estos accidentes solo el 15% ocurre en mujeres.
En terminos generales
como se aprecia es muy poco frecuente, sin embargo y
lo vuelvo a repetir, el impacto es muy grande y nos
lleva a replantearnos que hacer para evitarlo. En mi
opinión la clave esta en educar al corredor,
sobre lo que es bueno o malo para él.
Un punto importante a
evaluar es el análisis de la población
que ha llevado al crecimiento de estas carreras. El
año 2002 fue la tercer temporada del Circuito
Argentino de Adventure Race. Si observamos lo ocurrido
durante 2000 la carrera más numerosa fue Villa
La Angostura donde corrieron 280 parejas, Tandil, Tucumán
y Sierra de la Ventana promediaron entre 120 y 150 parejas.
Ya en 2001, Pinamar marcó una tendencia de lo
que ocurriría con cerca de 500 parejas de corredores;
y el año 2002 en Tandil el número de inscriptos
sobrepasó las 1100 personas.
Ahora bien, si analizamos cualitativamente el tipo de
corredor que se ha volcado a este tipo de competencia,
veremos que la "elite" sigue siendo un número
minúsculo en comparación, ya que como
elite podemos considerar a los primeros 20 o 30 puestos
y corredores que son conocidos por su experiencia y
nivel de entrenamiento; por lo que queda en claro que
el mayor número de corredores lo representan
aquellos aficionados, que muchas veces sin una correcta
preparación, encuentran una nueva y atractiva
variante en estas carreras.
Esto nos dice que quienes
más se vuelcan a carreras que suelen sobrepasar
las tres horas de ejercicio continuo, son quienes muchas
veces no están bien preparados o no tienen la
necesaria experiencia de conocer los límites
propios.
¿Cómo
la medicina puede ayudar al corredor?
Una evaluación
médica correcta deber ser periódica y
debe no solo estar orientada al tipo de actividad física
que desarrolle esa persona, sino que debe conocer de
que se trata la misma. Lo más valioso es un interrogatorio
orientado a la búsqueda de antecedentes personales
y familiares de origen coronario. La Asociación
Americana del Corazón establece una serie de
12 preguntas como Consenso General, publicadas en el
año 1986, que todo médico deportólogo
debe conocer y realizar a su paciente.
Entre los estudios complementarios el electrocardiograma
y la ergometría si bién siguen siendo
los más pedidos por costumbre y marco legal,
solo brindan una real ayuda en el marco de una evaluación
que contemple el interrogatorio antes mencionado y una
visión integral e individual de la persona. Sin
embargo alertar al corredor de sus propias limitaciones
y del carácter recreativo y placentero que pueden
tener estas competencias sigue siendo un pilar fundamental
a la hora de la salud.
Conclusiones finales
La
medicina actual cuenta con recursos para ayudar al deportista
a disminuir los riesgos que la práctica del deporte
plantea. Pero en definitiva es la persona la que debe
tomar conciencia de los riesgos a tomar y de cómo
prevenirlos. La búsqueda y consulta de los médicos
especializados en la salud y los problemas de los deportistas
es una forma de acercarse y lograr una mayor comprensión
de las necesidades de un grupo cada vez mayor de personas
que a través del ejercicio buscan mejorar su
salud y calidad de vida.