La condiciones
de navegación
En
el kayakismo, a diferencia de otros deportes, las variables
son múltiples, y por lo tanto podemos decir que nunca
se navega bajo las mismas condiciones. Agua, olas, corrientes,
vientos, temperatura y demás factores climáticos,
nunca son los mismos.
Cada uno es responsable de sí mismo: no hay motor
ni viento que nos salve. Cada kayakista depende de sus propias
habilidades, fuerza, resistencia y control de las propias
facultades para internarse en un medio que siempre es nuevo
y, por lo tanto, desconocido. Sin embargo, y aunque parezca
una embarcación muy delicada, el kayak nos permitirá
llegar a lugares recónditos, donde no llegarían
jamás otras naves.
Durante la navegación,
las condiciones del viento y del mar pueden ser tales
que nos obliguen a remar solos aunque formemos parte de
un equipo. La visibilidad y las comunicaciones muchas
veces se reducen a cero: la maniobra de auto rescate (eskimo
roll) se convierte entonces en la única maniobra
capaz de salvarnos en caso de volcar. El mar es un test
que nos llevará a superar nuestros propios límites;
en él, cada uno se enfrenta a su soledad, a sus
pensamientos y a sus miedos.
Algo más sobre
el kayak
El
kayak es un bote de doble proa, propulsado por uno o más
remeros que se sientan mirando hacia adelante. Es suficientemente
liviano como para ser cargado en tierra por su propia
tripulación. Es cerrado, y normalmente se utiliza
un remo de doble pala para impulsarlo.
Su mayor atractivo seguramente
sea su gran simplicidad. Durante cientos de años,
desde las primeras embarcaciones construidas con troncos
de árboles ahuecados hasta los últimos cascos
más modernos, el concepto no ha sufrido prácticamente
ninguna modificación.
Con el tiempo el kayak,
se convertirá en una prolongación de nuestro
cuerpo, y nos permitirá "caminar" sobre
el agua: por eso siempre decimos que el kayak "se
viste".
Algunas
precisiones técnicas
Eslora
o longitud: Siempre debe superar los 4,30 metros.
Para un kayak de mar lo ideal es que sea igual a la longitud
de onda, es decir, a la distancia que hay entre las crestas
de las olas, con las puntas altas para que no se "clave"
en el mar. A mayor eslora aumenta la velocidad pero disminuye
la capacidad de maniobra.
Manga o ancho: Normalmente
varía entre 0,55 y 0,60 cm. La mayor manga es sinónimo
de estabilidad y por tanto de relax, pero también
significa pérdida de velocidad. La manga, además,
aumenta la capacidad de carga.
Quilla: Cuanto más
curva sea ésta, permitirá una mayor maniobrabilidad.
Pero también disminuirá la estabilidad en
la dirección (tracking). Un diseño más
redondo se traduce en velocidad, ya que ofrece menos resistencia
al agua. Será un poco más inestable, pero
bueno para trabajar en las olas.
Timón: Es
un opcional muy importante, sobre todo para navegar en
aguas abiertas donde la corriente, las olas y el viento
son obstáculos difíciles de manejar. El
timón ayuda a ahorrar una gran dosis de energía
que se puede dedicar al avance del kayak.
Apoya pie regulable:
Controla el timón, fundamental para los kayaks
de mayor eslora. Permite al kayakista apoyarse durante
la remada y trabarse para realizar las distintas maniobras.
Asiento: Quizás
el elemento más importante de un kayak de travesía
sea un asiento confortable con un buen respaldo. De lo
contrario el cansancio empeorará con las horas.
Compartimentos
estancos: Son bodegas de carga que se encuentran a
popa y/o proa de la embarcación. En ellos se lleva
todo lo necesario para la navegación: comida, equipos
secos, material de seguridad, carpa, etc. ¡Es necesario
que sean realmente estancos! Para ello es bueno que posean
tapas de neoprene por debajo de las de plástico.
Las bocas deben ser suficientemente amplias como para
permitir la carga y descarga del equipo.
Flotabilidad: Está
dada por los compartimentos estancos. Si el bote no los
tiene, es conveniente colocar bolsas de aire o barras
de polietileno expandido, que además agregan resistencia
a la estructura.
Cubre cockpit: Es
una pollera que se fija a la cintura del kayakista y al
"labio" del cockpit, asegurando entonces la
condición de estanco de la embarcación.
Hay que asegurarse de que cuente con la cuerda de escape
necesaria en caso de vuelco, para abandonar el bote. Preferimos
las de neoprene y que ajusten fuertemente al cerrar en
el kayak.
Remos:
Los de travesía son más largos que los de
río y poseen palas más finas, para contrarrestar
el efecto del viento. Las palas del remo se encuentran
en distinto plano, con una inclinación entre sí
de unos noventa grados. Hay que tener en cuenta que existen
remos diferenciados para diestros y zurdos.