Roraima,
la montaña de cristal
Alfredo
Autiero -
Experto
Aventurarse
Cuando
nos referimos a un distante punto que es el hito divisorio
por naturaleza entre tres países, sin duda nos
estaremos refiriendo al Roraima. Sin embargo, pecaríamos
de simplistas si nos referimos a esta mágica
montaña sin comentar lo especial que es ella.
Se ha dado por llamar "Mundo Perdido", gracias
a los relatos del escritor ingles Sir Arthur Conan Doyle,
a una vasta zona, que en su mayoría se encuentra
ubicada en los estados Bolívar y Amazona del
territorio venezolano. Se trata de un altiplano o mejor
dicho, Tierras Altas de Guayana o Pantepuy, cuyo origen
se remonta a las épocas más antiguas de
Venezuela y América del Sur, en las que se fueron
depositando grandes cantidades de arena rocosa y algo
de rocas volcánicas.
Esta
zona, que se formó aproximadamente en el Precámbrico
(1.600 a 2.000 millones de años). Hoy día
la conocemos como la Formación Roraima, cuya
progresiva erosión ha dado lugar a unas peculiares
montañas, llamadas por los nativos pemones "tepuyes",
cuya característica fundamental es la presencia
de abruptas y grandes paredes rocosas que las separan
de las zonas que las rodean, dando condiciones para
la vida animal y vegetal, sin duda especiales, a especies
cuyas características se deben a las adaptaciones
al ecosistema extremo de estas altiplanicies. Entre
estas raras adaptaciones podemos nombrar de manera muy
especial el fenómeno de "carnivorismo"
de algunas plantas, mediante el cual han logrado complementar
la escasez de sales minerales a través de un
sofisticado sistema de captura de insectos.
El
caso del Roraima, al que nos referimos en esta oportunidad,
se trata del tepuy más visitado, por su fácil
acceso e infraestructura apropiada en lo que respecta
a senderos, porteadores, lugares para acampar, etc.
Aparte de esto, y a raíz de una prohibición
de visita a todos los tepuyes, emanada desde la Dirección
General Sectorial de Planificación y Ordenamiento
del Ambiente, del Ministerio del Ambiente y de los Recursos
Naturales Renovables (por decreto N° 1233, de fecha
2 de noviembre de 1990), los nativos del lugar ejercieron
presión directa y lograron con el gobierno un
"hagámonos la vista gorda" con el Roraima.
Este
es el tepuy más alto y con sus 2810 metros es
el punto más alto de Brasil y Guyana y debe su
nombre a la palabra Taurepan (pemon), "Dodoima",
que significa "Gran verde-azulado", en cuya
cima la diosa Kuin reina sobre los seres civilizados.
Su cercanía al tepuy Kukenan y su considerable
altura lo hacen, especialmente en el sector occidental,
un lugar en el que las lluvias son casi constantes.
Sin embargo, podemos definir una temporada de menor
pluviosidad entre los meses de diciembre y marzo, que
son los de mayor afluencia de visitantes, entre los
que destacan alemanes, ingleses, e italianos.
¿Cómo
llegar?
Ahora
bien, muchos se preguntarán, ¿cómo
ir al Roraima? Bien, no se trata de algo tan sencillo
como ir a Nueva York o Miami. En efecto, si tomamos
en cuenta los costos y la distancia desde el centro
de Venezuela, esta premisa no es tan absurda. Sin embargo,
hay lugares que bien valen el esfuerzo y Roraima es
uno de ellos. Comencemos a analizar algunos aspectos
del viaje. En primer lugar: el transporte.
Partiendo
de la premisa de que la referencia es la ciudad de Caracas,
hay dos alternativas: tierra o aire. En el primer caso,
podemos comenzar a analizar el caso de que viajemos
con nuestro propio carro. La vía principal y
más lógica es la "carretera"
de Occidente, pasando por el Guapo, El Tigre, Puerto
Ordaz, es preferible esta vía a la de Ciudad
Bolívar ya que el cruce del río Orinoco
con la chalana puede causarnos retardo. Después
hay que tomar hacia Guasipati, El Callao, Tumeremo,
El Dorado, Km 88, Luepa, Kamoiran, San Francisco de
Yuruani y finalmente, con vehículo tracción
en las cuatro ruedas llegaremos a Paraitepuy del Roraima.
Con esto habremos completado un recorrido total que,
de acuerdo a la capacidad de consumo del vehículo,
representa "varios" tanques de gasolina. En
este sentido vale la pena ser cuidadoso a partir de
la población de El Dorado, ya que las estaciones
de gasolina escasean y generalmente suelen estar cerradas
de noche. En este sentido, si planeamos hacer el viaje
en un solo día (16 horas aprox.), entraremos
a la Gran Sabana a principio de la noche. En todo caso,
Km 88, Luepa y Kamoiran, tienen gasolina.
Tomando
esta opción, del viaje por tierra, existe también
la alternativa de transporte público, bien con
autobús (que los hay de muy buena calidad) o
bien con "carro por puesto" o "libre",
en cualquier caso es preferible utilizar Ciudad Bolívar
como punto de trasbordo intermedio, ya que desde allí
salen, a finales de la tarde autobuses con dirección
a Santa Elena de Uairen. No nos olvidemos que en algunos
casos estos autobuses suelen ser algo parecidos a una
"nevera" (no olviden tomar las previsiones
y llevar un abrigo siempre a la mano). Otra cosa digna
de ser tomada en cuenta es que, si nos vamos a detener
en San Francisco de Yuruani, sin llegar hasta Santa
Elena, hay que avisarle al chofer para que él
deje el equipaje en el lugar más apropiado. También,
por razones obvias en nuestro país, es importante
tener los documentos de identidad (cédula o pasaporte)
a la mano.
En
el caso de tomar la alternativa de transporte público,
al llegar a San Francisco, si no llegan en la madrugada
o tarde en la noche, hay que proceder a la contratación
de otro vehículo 4x4 que nos lleve hasta Paraitepuy
del Roraima. En su gran mayoría, los habitantes
de San Francisco son evangélicos y suelen no
trabajar los días sábados. Hay que evitar
en lo posible tener que hacer cualquier diligencia en
este pueblo ese día. Por cierto, se me olvidaba
comentarles que entre los habitantes de Parai Tepuy
y San Francisco hay ciertas "rivalidades",
debido fundamentalmente a la contratación de
porteadores, por lo que les recomiendo, sinceramente,
contratar a estos porteadores en Paray Tepuy, lugar
desde el cual debemos comenzar nuestra caminata de manera
casi obligada, a menos que vayamos en bicicleta, en
cuyo caso el paso está permitido hasta el río
Kuquenan.
Otra
de las opciones, especialmente cuando el tiempo es apremiante,
es viajar vía aérea. Si este fuera el
caso, existen dos alternativas principales: la primera,
los vuelos comerciales, y la otra, los vuelos "Charters".
Hay varias líneas aéreas que cumplen sus
vuelos regulares hasta Ciudad Bolívar y/o Puerto
Ordaz. Estos objetivos son obligatorios, ya que no existen
vuelos que saliendo desde Caracas o Maiquetía
lleguen hasta Santa Elena u otro lugar cercano. Es importante
tener bien en cuenta la hora de salida del vuelo entre
Ciudad Bolívar o Puerto Ordaz y Santa Elena.
Rutaca tiene un vuelo diario que hace esta ruta y Avensa.
¡A
buscar porteador!
En
cuanto a la contratación, o mejor dicho, negociación
con los porteadores, es necesario tener en cuenta algunas
premisas. La primera es que ningún grupo puede
visitar el Roraima sin un guía o porteador que
lo acompañe. La segunda, cada porteador o guía
cobra Bs 20.000 diarios y no carga más de 15
Kg. Piénselo bien y saque la cuenta antes de
hacer el equipaje. ¡Ah! Y no se olvide de llevar
efectivo. El tiempo mínimo, a efectos de pago,
para llegar a la cima del Roraima es de tres días.
Esto significa que si usted desea llegar en dos, indistintamente
tendrá que pagar tres. En cuanto a porteadores,
puedo recomendarles ponerse en contacto, al llegar a
Parai Tepui, con Basilio, Epifanio o el Sr. Casto Ayuso,
todos ellos nativos del lugar.
A
medida que nos acercamos al Roraima, éste nos
va mostrando de una forma cada vez más evidente
el camino a tomar. Se trata de una extensa cornisa que
asciende transversalmente desde el bosque que se despliega
a los pies del tepuy. Desde que entramos a este bosque,
un mundo mágico comienza a envolvernos y todo
toma una dimensión diferente: paredes de 300
y más metros que se levantan verticales queriendo
tocar el cielo, desde donde caen inmensas cascadas que
de vez en cuando nos rocían con sutil caricia.
Esta constante humedad le da a la vegetación
un aspecto único y características muy
especiales que contrastan notablemente con la aridez
de la sabana circundante.
Cuando
la fuerte pendiente cambia abruptamente su inclinación,
un caos de formaciones rocosas nos da la bienvenida
a la cumbre. Extrañas y sugestivas formas y siluetas
de rocas sobresalen aisladamente por doquier. La noche
siempre le da un aspecto más inquietante, aunque
no menos hermoso a este lugar.
El
límite es la imaginación
Lluvia
y Roraima, ¿cuál es la diferencia? El
Roraima es un tepuy cuya altura de 2.610 metros establece
notables cambios de temperatura. Durante el día
la fuerte radiación solar, recogida por la oscura
capa rocosa de su cumbre y en la noche el frío
y el fuerte viento, producen estados de condensación
elevados. Todo esto, aunado a la gran cantidad de selva
que circunda toda la región. Estas combinaciones
hacen que en esta extensa zona la lluvia sea un elemento
común. Sin embargo, la inigualable belleza de
este lugar nos hace olvidar cualquier contratiempo.
La
exploración de la cima del Roraima requiere,
para poder apreciarlo realmente, por lo menos tres días
de permanencia. Es importante tener siempre en cuenta
que es muy fácil extraviarse, por lo que siempre
recomiendo salir acompañados de un guía,
con algo de abrigo, comida y luz, además de tener
una bitácora del recorrido a realizar. Hay que
evitar los valles y cañones muy profundos, ya
que salir de ellos generalmente se hace complicado,
debido a las paredes verticales que los delimitan.
Entre
los puntos de mayor interés a visitar podemos
citar: "El hotel", situado en las proximidades
de la entrada común a la cima del tepuy. Hoy
en día existen varios de estos "hoteles",
grandes formaciones de roca que permiten albergar una
o varias carpas con excelentes condiciones de cobijo
y resguardo, con un único y grave problema: la
basura. Entre estos "hoteles" cabe destacar:
Maverick, San Francisco, Yakusi. Otro lugar de mucho
interés es el Valle de los Cristales, ubicado
en el extremo sureste de la montaña, que nos
muestra uno de los aspectos más llamativos de
estas formaciones como lo es la presencia de afloramientos
de grandes cristales de cuarzo, que lentamente han sido
devastados por los miles de visitantes y nativos que
recorren el tepuy durante todo el año. No podemos
dejar de mencionar el "Punto Triple", llamado
así por ser confluencia fronteriza entre Venezuela,
Brasil y Guyana, caracterizado por un gran hito de concreto
blanco fácilmente reconocible. Muy cerca de este
lugar, está el "Valle del Norte", una
de las zonas con más vegetación en la
cima del Roraima y, un poco más al suroeste,
se encuentra ubicada "La Fosa", lugar mágico
en el que las aguas cristalinas del tepuy se han ido
concentrando hasta formar esta gigantesca cavidad que
bien vale la pena visitar.
En
fin, el Roraima nos brinda un sinnúmero de posibilidades
extraordinarias, cuyo límite es nuestra imaginación.
Pero lo más importante al visitarlo es no olvidar
la fragilidad ecológica de este lugar y tratar
de evitar todo aquello que pueda representar un daño
a su ambiente. ¡Ojo con la basura!.
Nota:
Fotos: Marlon Cova
web: www.gransabana.com