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Reto
a la Isla 2003, primera edición
Matías
Alvarez Piris -
Aventurero
A
pura emoción dio comienzo el 7 de diciembre de 2003
la Primera Edición del Reto
a La Isla, una carrera combinada de aventura que
tuvo desarrollo en el Camping Las Tejas ubicado en la localidad
de Zárate (Buenos Aires, Argentina). Más de
100 participantes en equipos de dos integrantes fueron parte
de la partida y vivieron las incontables anécdotas
que sucedieron a lo largo de los 42 kilómetros para
la categoría caballeros y mixtos, y los 21 kilómetros
para la categoría Integración.
Los
ganadores de la competencia fueron los integrantes del equipo
"Grupo Meneses 1", Ignacio Cardinal y Eduardo
Cresta, de la ciudad de La Plata, con un tiempo de 2:44:19.
En la categoría Integración el podio fue para
el equipo "Chu-Chu-A" de Walter de Peón
y Carlos Melidore, de la ciudad de Campana, con un tiempo
de 1:29:11.
El
barco Don Carlos, crucero de más de 100 metros de
manga que antiguamente brindaba servicios de viajes turisticos
y actualmente cumple funciones de hostería fue el
lugar elegido para que los participantes se acrediten, retiren
los kit del corredor y escuchen la charla informativa de
la carrera.
Debido
a la diversidad de disciplinas y terrenos el ritmo de la
carrera fue muy cambiante, esto hizo que fuera muy competitiva,
y que hubiera importantes modificaciones en las posiciones
durante su desarrollo. El trabajo en equipo y la destreza
cumplieron un papel fundamental en casi toda la carrera.
La
carrera
Fue
muy exigente ya que además de alternar disciplinas
como coastering, cross country, bike & cross, mountain
bike, río cross, tronco cross, el terreno presentó
diferentes formatos como desniveles, barro, arena, pantanos,
arroyos, lenguas de agua, río, realizando de esta
manera mayores esfuerzos que los esperados.
Largaron
desde la playa a unos pocos metros del Barco Don Carlos,
la primer etapa, fue un coastering sobre el Río Paraná,
esta por cierto fue muy húmeda ya que los competidores
debieron atravesar primero una lengua de agua sobre el Paraná
donde tuvieron que decidir entre atravesarla a nado (camino
más corto) o bien rodearla con el agua a la rodilla
(camino más largo) y luego tuvieron que zambullirse
en un canal angosto pero de mucha profundidad y difícil
de trepar para salir. A continuación del cross country
y casi sin que se dieran cuenta los participantes comenzó
la segunda etapa, un cross de 1,7 kilómetros corrieron
por arriba de uno de los tantos terraplenes de 2,5 metros
de alto, preparado como un dique para soportar las inundaciones
y utilizado frecuentemente para realizar cabalgatas o caminatas.
Siguieron
corriendo por el camino principal del Camping las Tejas
en dirección a la entrada principal, desde donde
se dirigieron hacia el río en busca de un barco pesquero
encallado en la orilla del Paraná. En este lugar,
previamente a la largada, los competidores habían
dejado una de sus bicicletas para dar comienzo a la tercer
etapa, el bike & cross.
Regresaron
por el mismo camino hasta encontrase con la entrada al circuito
para cuatriciclos y vehículos cuatro por cuatro,
lo recorrieron, y continuaron el trayecto hasta el Parque
Cerrado que se encontraba en la orilla del río, tomaron
la otra bicicleta y comenzaron la cuarta etapa, el mountain
bike I, a criterio de los organizadores y otros también...
la más dura de la carrera. Fue un circuito muy técnico
de más de 12 kilómetros, como toda la carrera
siempre dentro del predio Las Tejas.
Comenzaron
rodando por caminos isleños semi rápidos,
luego entraron en un terraplén muy angosto y con
un suelo tan irregular que provocaba caídas en varios
corredores y una gran disminución de la velocidad.
Descendieron del terraplén y entraron en una zona
de monte, muy cerrada por la vegetación y con un
suelo muy barroso. Aquí varios optaron por trasladar
sus bicicletas al hombro. Nuevamente subieron a otro terraplén,
con un suelo más parejo pero con tanta vegetación
sobre los laterales que era muy difícil aumentar
la velocidad.
Por
fin, nuevamente comenzaron los caminos rápidos hasta
ingresar en un bosque de pinos donde la destreza jugaba
un papel muy importante, ya que hubo que atravesar puentes
precarios, vados de agua y barro y finalmente llegar al
Parque Cerrado. Aquí tomaron las cámaras y
realizaron la quinta etapa, el río cross.
Finalizado
el nado con las cámaras sobre el Río Paraná
la Categoría Integración debía salir
del río en dirección a la meta. Esta último
tramo consistía en correr unos pocos metros con las
cámaras, e ingresar a una pequeña laguna donde
en el medio de ella se encontraba el cartel del Gimnasio
Los Protagonistas que indicaba la original llegada.
Por
otro lado el resto de las categorías volvía
con sus cámaras corriendo al Parque Cerrado para
realizar la sexta etapa, el Mountain Bike II, similar a
la primera pero con un barro un poco más complicado
por la previa pasada de los competidores.
Terminado
la segunda vuelta de mountain bike comenzó la anteúltima
etapa, un cross de 7 kilómetros por caminos isleños
hasta llegar a encontrase con la mayor sorpresa de esta
carrera, la última etapa, el "Tronco Cross",
a solo 400 metros de la llegada, y a más de dos horas
y media de carrera para los punteros, tuvieron que cruzar
un canal caminando por encima de un tronco que a esa altura
de la competencia parecía más angosto de lo
que en realidad lo era y luego de realizar esta prueba de
equilibrio tuvieron que cargar sobre sus hombros un tronco
de 50 kilogramos y 3 metros de largo y trasladarlo por estos
últimos 400 metros de arena hasta la llegada la cual
también se encontraba en el centro de la pequeña
laguna.
Nota:
e-mail:
retoalaisla@hotmail.com
Toda
la información del Reto a la Isla 2003 está
en el Informe
Especial que se publica en el portal.
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