El Portal Latinoamericano de la Aventura y el Turismo

Suscribite
 
Elegí
Aventurarse
como página
de inicio

Agregá
Aventurarse
a tus favoritos

Recomendanos
a un amigo


Reparaciones básicas de Ciclismo



LAS RUEDAS

La bicicleta como tal, jamás podría ser pensada sin uno de sus componentes fundamentales: las ruedas. Constituidas en su totalidad por la cubierta, la cámara, la llanta, la maza y los rayos, cada una de estas partes pueden sufrir anomalías originadas por las condiciones del suelo, fuertes golpes, maniobras bruscas, derrapes, y el propio hecho de cargar con todo el peso. Si se desea comenzar una travesía de alto riesgo o simplemente una recorrida cicloturística y durante un tiempo prolongado no se controló el estado de las ruedas, en primera instancia, debe medirse la alineación de las mismas, para lo cual se recomienda poner la bicicleta al revés, de manera que el asiento y el manubrio queden apoyados en el suelo y así la persona pueda ubicarse detrás de las ruedas, girarlas y notar si están en línea recta. También puede tenerse como referencia los patines de freno: si están bien ajustados y la llanta está centrada, no debería tocar en ningún momento el patín, y la rueda giraría libre. De suceder lo contrario deben alinearse. Si resulta dificultoso, es conveniente llevar la bici a un taller de reparación. Los escollos que presentan actividades exigentes como lo son el descenso, el free ride y el Cross Country, sumados a la rispidez del terreno en si, o un fuerte golpe, hacen posible que se raje una cubierta. Si se produce un corte profundo se puede tapar el agujero con algún material fino, como un trozo de cartón o de cámara vieja, o inclusive, una corteza de árbol. Una de las consecuencias de una caída es el daño que se provoca en un rayo (o varios), que puede remendarse o sustituirse, según esté doblado o partido. Para ello hay que sacar primero la cubierta y la cámara de la rueda, hasta que la llanta quede completamente despejada para aflojar la tuerca y retirarlo de la llanta. Siempre que de rayos se trate, se recomienda controlar el centrado de la rueda. Para el mismo hay que revisar la tensión de todos los rayos. Si se los golpea en el centro con un destornillador o una varilla de acero se debe obtener el mismo sonido de todos. En el caso que uno emita una nota diferente habrá que ajustarlo o aflojarlo según corresponda y debe tenerse en cuenta que en la rueda trasera, los rayos del lado del piñón tienen que tensarse más que los del lado opuesto. A priori puede parecer una tarea sencilla pero se requiere cierta experiencia. Así como los rayos se doblan, ante un violento choque la llanta puede sufrir similares consecuencias. Para corregirla hay que extraerle la cámara y cubierta y sacarla de la bicicleta. Si el accidente ocurre en un lugar despoblado como la montaña o el campo la única opción que queda es tratar de enderezarla a mano ejerciendo presión contra una superficie dura. Esto puede llevar un tiempo pronunciado porque la parte exterior de la llanta, diseñada con una superficie idónea para frenar, debe quedar lo más pareja posible, ya que de lo contrario, el frenado será irregular. Una vez que la llanta se ve derecha, se pasa al armado de la rueda; se coloca la cámara en la cubierta y se infla. Al tacto, no debe sentirse muy dura, porque en los casos en que la llanta no está en buen estado se corre riesgo de que la cubierta se salga por un costado. Tampoco conviene inflarla poco ya que se puede terminar pinchando. Por todo esto, una vez que se sale del apuro, se aconseja enderezar la llanta con herramientas adecuadas o llevarla a un taller.

PINCHADURAS

Las singularidades de cualquier terreno por el que se anda pueden ocasionar uno de los inconvenientes más comunes en el ciclismo: la pinchadura. Algo muy simple de solucionar, para lo cual cada ciclista tiene su método más práctico. A continuación proponemos uno: Como arreglar una pinchadura en un minuto - Destrabar los frenos - Si es la trasera pasar el cambio al más alto: 7,8 o 9. - Sacar la rueda. - Extraer la cubierta con las manos, agarrándola fuerte de un lado y haciéndola salir del otro, o utilizando los dos desmontacubiertas. - Sacar la cámara y encontrar el pinchazo. Si no se ve, se puede encontrar acercándola a la cara para sentir el aire que sale de la pinchadura. - Lijar un poco la zona del pinchazo y limpiarla bien; recién después pasarle el pegamento. - Cuando no se pegue más el dedo poner el parche y presionar bien, especialmente los bordes y mantener apretado. - Revisar si no quedó el objeto que provocó la pinchadura en la cubierta. - volver la cámara a la cubierta, la cubierta a la rueda, la rueda a la bici y la bici al camino! Hoy en día, hay productos que arreglan los pinchazos. Uno de ellos es un gel que se compra de acuerdo a la medida de la rueda. En el momento de pinchar, se introduce el gel en una jeringa especial que viene en el kit, y una vez que se extrae la cámara, se le inyecta el líquido. Luego se mete la cámara en la cubierta, y al inflarla, tapa la pinchadura. También hay otros que vienen para una o dos ruedas, pero por su sistema solo sirven para cubiertas con válvula de auto. Sin desarmar nada, se saca la válvula con un estractor (que depende de que marca se trate lo incluye en al kit). Se pone la válvula a 45 grados y se une el pico de la válvula con el pico del envase del gel y se introduce en la cámara. El gel puede colocarse antes de rodar o para reparar una pinchadura. No es algo inflable y reduce en un 70 por ciento la probabilidad de pinchaduras. Otro sistema es la banda antipinchaduras. Es una banda de plástico o con hilos de keblar (las mejores) que se coloca entre la cubierta y la cámara y es una barrera más contra los pinchazos.

 

Asesoramiento Técnico:
Gustavo González - Experto Aventurarse

Volver



Copyright 2000 - 2007 Aventurarse.com

info@aventurarse.com




Carreras de Aventura por país