Travesía Costa Atlántica Rip Curl
Reportes
día a día
Viernes
31 de enero de 2003
Definido
ya el final de la Travesía, que sería en
Mar del Plata, nos levantamos decididos a navegar las
últimas 22 millas (40 kilómetros) para llegar
hasta el Club Náutico Mar del Plata. El viento,
que en un principio estaba bien establecido del Oeste,
fue cayendo hasta casi desaparecer cuando estábamos
a la altura de Santa Clara del Mar. ¡Es increíble,
pero cuando uno más ansiedad tiene de llegar, la
naturaleza confabula para hacernos más lenta la
espera!
Pasado
el mediodía, el viento comezóo a afirmarse...
del sur, es decir en contra. Comenzamos a hacer bordes
de cañida y antes de las dos de la tarde estábamos
arribando a una de las playas de la zona de Constitución,
en el norte de Mar del Plata. Nos reunimos con el equipo
de tierra y acordamos encontrarnos en el Club Náutico,
último y soñado destino final.
Cuando
imaginamos la travesía en nuestras cabeza, muchos
meses atrás, teníamos la idea de recorrer
toda la costa bonaerense hasta Monte Hermoso, cerca de
Bahía Blanca. Luego cuando comenzamos a poner en
el papel y estudiar viento, corrientes, mareas y rompientes,
y sobre todo evaluando tiempos disponibles por los navegantes
y equipo de tierra y presupuesto, decidimos que el viaje
tendría 3 etapas: Buenos Aires - San Clemente y
San Clemente - Mar del Plata como seguras y la posibilidad
de seguir adelante si las condiciones de clima, equipos,
tiempos y presupuesto eran favorables.
El
viento durante estos 21 días fue increíblemente
cambiante e inconstante, lo que transforma el viajar a
vela por momentos en un suplicio.
A
las 3 de la tarde, salimos de la playa levantando las
velas por última vez. El viento se afirmó
del sudeste - exactamente en contra - pero a pesar de
ello fue una navegación alucinante y emotiva. Divisamos
las escolleras de acceso al puerto mientras varios veleritos
de las clases Europa y Laser se encaminaban hacia allí
de vuelta al Club.
Pasamos
entre las escolleras y recorrimos los primeros metros
dentro del puerto. Al fondo, nos esperaba la rampa del
Club Náutico Mar del Plata.
Y
no sé si fué una salpicadura o lágrimas
lo que mojaban mi rostro, pero si sé que la alegría
fué enorme. Ver un sueño hecho realidad,
gracias a la determinación y el empuje de mucha
gente que puso su parte para seguir adelante, sobre todo
cuando la travesía no era más que papeles
dentro de una carpeta.
Subimos
a la rampa y dejamos descansando las tablas hasta un próximo
viaje. Nos damos un abrazo apretado y sentido. La gente
del club se acerca a preguntar de donde venimos y les
contamos toda la historia. Se sonrien y no lo pueden creer.
Llegan los chicos del apoyo y reiteramos el abrazo, todos
lo hicimos posible.
Ahora
llega el tiempo de volver a casa, los afectos, los amigos.
Y empezar a trabajar en la post producción del
viaje. La edición de un documental, notas para
revistas y la impresión de material gráfico.
Gracias
a todos los que hicieron esto posible y a todos los que
nos acompañaron a través de Aventurarse.com
¡Hasta
la próxima!
Equipo
Travesía Costa Atlántica.