Mar,
acantilados, fauna marina, estepas, desiertos, paredes
descomunales, hielos eternos, ráfagas interminables:
en fin, Patagonia pura, Patagonia toda. La enumeración
puede ser inagotable. Por eso, la mejor manera de
describir una travesía así, es siguiéndola
día a día, foto a foto. A través
de relatos y anécdotas, vivencias y emociones
durante los quince días de duración. |