Orinoco 2004
La expedición
A
principios de noviembre de 2004 la expedición
al Orinoco llegará a tierras venezolanas y
se trasladará hacia el estado de Amazonas.
Muy cerca de la frontera con Brasil, en la Sierra
de Parima, lo más cerca posible del nacimiento
del río, -Cerro Delgado Chalbaud en 223´9
latitud Norte con 6321´9 longitud oeste-
comenzará la travesía, en las últimas
tierras vírgenes del planeta. Más de
500 años después de que Vicente Yánez
Pinzón descubriera su desembocadura, otros
tres españoles comenzarán el descenso
hasta la misma desde la fuentes del Orinoco.
La
expedición atravesará diferentes parques
nacionales de Venezuela, donde aún habitan
tribus de indios que nunca han visto a un hombre blanco.
La única vía para atravesar la impenetrable
espesura es el río que discurre pegado al macizo
de la Guayana. Son muchas las maravillas que ofrece
el recorrido desde el nacimiento hasta el delta: La
posibilidad de encontrarse con culturas que no han
cambiado sus costumbres desde hace 13000 años;
de recorrer un sendero en movimiento, vivo, que atraviesa
las últimas selvas vírgenes del planeta;
de descubrir una fauna y una flora exuberante, primitiva,
hostil y apasionante; de acercarse a los tepuis, las
montañas mágicas de la selva; y de vivir
una aventura de una intensidad sobrecogedora.
Los
aventureros viajarán en una única embarcación,
donde llevarán todo cuanto puedan necesitar,
para recorrer a golpe de remo los 2160 kilómetros
que le separan del delta. Su camino de cada día
será el río, con sus rápidos
y saltos de agua, con sus caimanes y pirañas,
a merced de los elementos y de su habilidad. Se alimentarán
de lo poco que puedan llevar y de lo que les ofrezca
la selva. Pernoctarán donde les sorprenda la
noche, rodeados por cientos de kilómetros de
naturaleza salvaje y acompañados por mosquitos,
jaguares, anacondas...