Orinoco 2004
El Orinoco
El
Orinoco fue descubierto para los europeos en el año
1500, por Vicente Yánez Pinzón. Treinta
y un años más tarde lo remontó
por primera vez Diego de Ordás, pero no sería
hasta la llegada de Sir Walter Raleigh, -el famoso
pirata, asesino y poeta- cuando se daría realmente
a conocer gracias a una apasionante y misteriosa leyenda:
El Dorado.
El
Orinoco, que en lengua tamanaco significa serpiente
enroscada, nace en la sierra de Parima, cerca de la
frontera con Brasil, y desemboca en el Atlántico,
tras 2160 kilómetros de recorrido, formando
un delta de más de 30000 kilómetros
cuadrados. Su cuenca, de más de 1000000 de
kilómetros cuadrados la conforman casi 200
grandes afluentes y más de 600 subafluentes.
Constituye
la frontera natural entre Colombia y Venezuela durante
364 kilómetros, es navegable en 1900 kilómetros,
y la única vía de comunicación
entre numerosos pueblos de la amazonía venezolana,
compuesta por enmarañadas selvas que hacen
imposible cualquier otro medio de transporte, dificultando
incluso el aéreo.
El
Orinoco se divide en cuatro grandes tramos: El alto
Orinoco, el Orinoco medio, el bajo Orinoco y el delta.
El Alto Orinoco comienza en su nacimiento y llega
hasta San Fernando de Atabapo, cubriendo una distancia
de 240 kilómetros y con una anchura máxima
de 51 metros. El Orinoco medio se prolonga por 750
kilómetros más, llegando hasta la desembocadura
del Apure, alcanzando una anchura de 1500 metros.
El bajo Orinoco continua hacia el Atlántico
durante 950 kilómetros, en los que el río
alcanza una anchura de 5000 metros. Y por último
el delta, un área muy extensa, por donde el
gran río arroja al océano 18000 metros
cúbicos por segundo y tal cantidad de sedimentos
que Venezuela aumenta cada año su territorio
en 45 metros.
La
Expedición Orinoco 2004 va a partir del mayor
de los 43 parques nacionales de Venezuela, una zona
de una riqueza variada y asombrosa. En la región
de la Orinoquia, que comprende Venezuela y Colombia,
viven más de 10000 especies de insectos, aves,
reptiles y mamíferos. Solo en Venezuela hay
más de 20 grupos indígenas, como los
yekuana, los warao o los famosos yanomami.
Pero
además de todas esas maravillas el río
ofrece una particularidad única en el mundo,
que descubrió en 1744 el jesuita Manuel Román.
A través del Casiquiare, el Orinoco se une
con el río Negro, afluente del Amazonas, con
lo que ambas cuencas están conectadas. Es decir,
desde el Orinoco se podría navegar por todos
los países de Sudamérica, excepto Chile.