El Portal Latinoamericano de la Aventura y el Turismo

Suscribite
 
Elegí
Aventurarse
como página
de inicio

Agregá
Aventurarse
a tus favoritos

Recomendanos
a un amigo


Machu Picchu 2000: Tras las huellas Incas

Nuestro experto ciclista
Mariano Loréfice lidera a un grupo de aventureros que encaró una travesía mixta de trekking y bicicletas desde La Paz (Bolivia) hasta la ciudad sagrada de Machu Picchu (Cuzco). Desde el 1º hasta el 14 de julio, envía sus crónicas y fotos desde las tierras incas.


La bicicleta en Perú y Bolivia

Los incas eran muy buenos corredores. Desarrollaron un sistema de postas que les permitía conectarse por una red caminera que superaba a la del Imperio Romano, a razón de más de doscientos kilómetros por día. El correo, desde Quito a Ecuador, demoraba menos de una semana en cubrir dos mil kilómetros.

Con los españoles, llegaron los caballos y las ruedas. Los incas desconocían la capacidad de locomoción de transportes equipados con ruedas. Quizás no las utilizaban por superstición, ya que la forma circular de la rueda representaba al Sol, Inti, la divinidad que ellos adoraban.

Actualmente, los sucesores del antiguo Imperio se mueven mayormente a pedal, con bicicletas a las que les han añadido una tercera rueda para aumentar su capacidad de transporte. Estas bicicletas superan ampliamente la capacidad de carga de una llama. Sin contaminar, los ciclo-taxis llevan todo tipo de pasajeros. Pareciera casi ilimitada la funcionalidad de estos vehículos sobre los que montan todo tipo de talleres.

Sin embargo las mujeres no usan tanto la bicicleta, siguen con la antigua costumbre de cargar a los nenes en su espalda y desarrollar a la vez la tarea que fuere. No se separan nunca de sus hijos, a los que la tradición favorece más que a los hijos de las madres modernas.

Así como en los países superpoblados de Oriente, para esta gente pedalear significa una forma de subsistir en una modo de vida esforzado, que desde siempre ha sido el antiguo "deporte" del hombre.


El camino del inca: la ruta de trekking más famosa de América


Ollantaytambo es el punto de partida de muchas excursiones por el Camino del Inca y así mismo es el final de la ruta para autos. Quienes desean ir a las ruinas de Machu Picchu lo pueden hacer caminando o por el tren que viene desde Cuzco y va hasta la estación de Aguas Calientes, que se encuentra a seis kilómetros de las ruinas.

El Camino del Inca es el camino que antiguamente unía Cuzco con Machu Picchu, y actualmente es la ruta de trekking más famosa de todo el continente americano. La mayoría de las excursiones tienen como punto de partida el kilómetro 88 de la vías del ferrocarril, hasta el cual se llega desde Cuzco u Ollantaytambo en sólo media hora.

Los caminos incas unían todo el imperio, a lo largo y ancho. El más importante era el Camino Real, con una extensión de 5.200 kilómetros, que se iniciaba en Quito, pasaba por Cuzco y terminaba en Tucumán; atravesaba montañas y sierras, con alturas máximas de más de 5.000 metros. El Camino de la Costa tenía una extensión de 4.000 kilómetros, iba paralelo al mar y se unía con el Real por montones de conexiones. Las comunicaciones entre una y otra punta del Imperio estaba a cargo de mensajeros a los que llamaban "chasquis". Por un sistema de postas, transmitían las noticias corriendo de uno a otro relevo con muchísima rapidez; tanta que una noticia originada en Quito podía llegar a Cuzco, a 2.000 kilómetros de distancia, en menos de 10 días. También el emperador Inca podía llegar a comer pescado fresco que le traían de la costa, a 200 kilómetros, en sólo un día.

En Qoriwayrachina, kilómetro 88 del ramal ferroviario, los ciclistas que integran la expedición Machu Picchu 2000 - Tras las huellas incas se encontraron ante el inicio de una larga caminata, que prometía mucho. Algunos se sentían cómodos con los pies sobre la tierra y otros, más habituados a rodar, extrañaban la bici. El trayecto, de cuarenta kilómetros, se inicia a dos mil metros sobre el nivel del mar. Durante la travesía se alcanza una altura máxima de 4200 metros, y finaliza en Machu Picchu a 2400 metros. El recorrido no es uniforme, es ondulante y presenta varios desniveles con escalinatas y bajadas a "pique", angostos caminos de cornisa y largos barrancos. En las partes más bajas resalta el verde de los bosques de yungas, que la mayor parte del tiempo se encuentran cubiertos por nubes y ocultan diferentes grupos de ruinas. La tupida vegetación se debe a que llueve casi durante todo el año; es muy raro poder realizar toda la travesía sin la sorpresa de algún chaparrón. En la primera noche, el grupo se tuvo que resignar a ser pasado por agua.

La segunda jornada resultó la más dura de todas, y llegamos a Wuiñay Wuayna con la última luz del día. Caminar en la montaña no es fácil para el que no está acostumbrado; la mayoría de la gente resulta torpe ante los porteadores locales, que transportan insólitas cargas y se desenvuelven como los más ágiles.


Machu Picchu


En el tercer día de caminata ascendimos unos pocos metros para llegar junto con el sol al "Inti Punku". Desde ese lugar, si la suerte acompaña, es un verdadero espectáculo presenciar por sobre las montañas la salida de Inti, el sol para los incas. Por debajo, Machu Picchu parece flotar entre el anfiteatro rocoso y el profundo valle del Urubamba al final.

De las dos semanas que compartimos, este parecía el momento más especial, el que resumía el espíritu de la travesía. El hecho de pedalear y caminar sólo fueron la excusa para captar algo del entorno mágico de estas tierras, que a pesar de los siglos siguen maravillándonos.

Después de brindar con unos merecidos mates y pasear en silencio por las ruinas de Machu Picchu, decidimos afrontar el desafío de subir al Wayna Picchu, el cerro sagrado donde una sucesión de infinitos escalones alineados en un ángulo casi imposible, no apto para quienes sufren de vértigo, nos esperaba con una vista única de todo el entorno.

Después, sólo quedó el regreso a Cuzco, la inevitable y emocionante despedida de los compañeros de viajes y el recuerdo grabado para siempre de paisajes y momentos vividos en estas tierras incas.


Machu Picchu, tras las huellas incas
se realiza todos los años durante el mes de julio.
Más información: Mariano Loréfice, mariano.lorefice@aventurarse.com



Espíritu Inca

Cronograma

-Primer Informe
-Segundo Informe
-Tercer Informe

 




 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CONTACTO


Copyright 2000 - 2007 Aventurarse.com

info@aventurarse.com




Carreras de Aventura por país