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Reporte
Semanal de Federico Lausi
| FECHA: |
13
de septiembre de 2003 |
| CIUDAD
/ PAIS: |
Cuorgne,
Italia |
| ETAPA: |
015 |
1
REGISTROS:
7
Días
De:
06 de septiembre (Lausanne, Suiza).
A: 13 de septiembre (Cuorgne, Italia).
Distancia Recorrida: 277,7 Km.
Valores
Acumulados:
Distancia
total recorrida: 2844,3 Km.
Países Visitados: Escocia, Gales, Inglaterra,
Francia, Suiza, Alemania, Bélgica, Holanda, República
Checa e Italia (10).
2
RELATO:
Aun
no estaba consciente de lo que me esperaba, sin embargo
sabía que el paso a Italia llamado "Gran San
Bernardo" era el más alto para recorrer en bicicleta.
Sin embargo resultaba tentador, y la única alternativa
para cruzar, ya que el túnel del Monte Blanco no
se puede recorrer en bici. De hecho el paso también
tiene un túnel, que solo puede atravesarse en automóvil,
por lo que hay que subir al nivel más alto, a 2473
metros sobre el nivel del mar, el imponente Col de San Bernardo.
Teniendo
en cuenta que Lausanne, de donde partí, está
al nivel del lago Leman (350 msnm), lo que me esperaba no
pintaba fácil, de hecho pintaba demasiado feo. Más
de 40 kilómetros a pura subida, y atravesar los Alpes,
era un sueño que estaba a punto de cumplir. Sin embargo
tuve una experiencia algo graciosa, ya que al salir de Lausanne
y recorrer casi 10 kilómetros, note que el lago lo
tenía a mi izquierda, cuando en realidad, debería
tenerlo a mi derecha (¡es que estaba avanzando en
sentido contrario!), por poco más, vuelvo a Ginebra...
Los
días no ayudaban, lloviznaba y por las noches diluviaba,
así pase los 3 días que me llevó cruzar
de Suiza a Italia. Las 2 primeras noches dormí en
cualquier lado, la primera en medio de un bosque húmedo
y a pura lluvia, y la segunda en medio de los Alpes, en
un paisaje asombroso, rodeado de montañas y con un
clima bastante frío. Parece increíble que
tan solo 2 semanas atrás, la temperatura no descendía
de los 38 grados, ahora estaba experimentado cada vez más
frío, hasta alcanzar la cima del paso, tan solo unos
7 grados centígrados y el viento me sorprendieron
usando todo el abrigo que tenía encima.
La
subida se hacia interminable, la velocidad no superaba los
5 kilómetros por hora y a pesar de que pedaleaba
sin parar, daba la sensación de que no avanzaba sino
todo lo contrario, en cualquier momento pensé que
volvía a Lausanne. Unos 6 kilómetros antes
de llegar al túnel, se recorre un semi-túnel
en subida, ya que sobre la izquierda no hay pared, sino
columnas, que permiten disfrutar del paisaje (lo de disfrutar
para el que va en auto, claro), luego se llega al túnel
principal, donde hay que tomar un camino alternativo, para
ascender al Col. Son estos kilómetros restantes (casi
10 kilómetros), los peores de todo el ascenso, ya
que el desnivel en algunos casos supera el 18 %, se ven
algunos refugios para los caminantes, nieve en las cumbres,
y ya el viento helado permite respirar un aire de montaña
que me hizo sentir cerca de las nubes. A pocos kilómetros
de donde me encontraba, está el Mont Blanc, monte
que en algún momento del viaje proyecté ascender,
hasta que me enteré que hay meses de espera ya que
hay que reservar con anticipación un lugarcito en
el camino de cientos de caminantes que buscan alcanzar su
cima.
Llegué
por fin a Italia, ingresando por el valle del Aosta. La
sensación fue conocida, ya que era como estar de
nuevo en Argentina. Comencé a ver carteles como por
ejemplo Tratoria o Cantina que abundan
en mi país, gente gritando por las calles, y un lenguaje
con palabras similares, son aquellas cosas que me acercan
a la Argentina. Este valle es realmente imponente, las montañas
superan los 2000 metros, pero al llegar al centro del mismo,
la urbe esta saturada de casas, edificios, autos, y construcciones.
El paisaje ya no es tan alentador como en Suiza, se ve mucha
mugre, contaminación y el aire ya no es el mismo.
Una tormenta amenazaba con complicarme la historia, razón
por la cual decidí continuar hasta Cuorgne, recorriendo
el valle de norte a sur, hasta alcanzar la región
del Piamontes y la ciudad de Ivrea, donde cambié
rumbo Este para llegar a Cuorgne, en donde unos amigos argentinos
(Cosme, Eva y Brenda) me esperaban para darme la bienvenida
y alojarme por unos días (que terminaron siendo una
semana).
A
esta altura realmente llegué muy cansado, no tanto
físicamente, sino más bien anímicamente.
Las ganas de volver y reencontrarme con amigos y familiares
me superan, por otro lado el presupuesto no me alcanza para
seguir adelante y no ha aparecido sponsor alguno que me
de una mano. Lamentablemente los 700 euros (dólares)
que me costaron los 2 dentistas en Suiza acabaron con mis
provisiones.
Esta suma de razones me lleva a dar fin a este viaje, por
10 países y recorriendo casi 3000 kilómetros
en bicicleta y en solitario, ojalá que hayan disfrutado
de esta aventura desde sus casas, Aventurarse.com y la Agrupación
Boca la Causa lo hicieron posible, sin ellos
y la colaboración de amigos y familiares hubiera
sido imposible. Gracias por seguirme y nos vemos en Argentina
cuando pueda organizar un encuentro para mostrar las más
de 700 fotografías que obtuve y contar estas anécdotas
en forma personalizada.
Para
finalizar quisiera dejarles simplemente un pequeño
mensaje, y es algo que sentí en varios momentos,
especialmente cuando no tuve fuerzas para seguir adelante:
A veces el físico no da más, las piernas se
contracturan, aparecen los calambres, el cansancio se siente
en todo el cuerpo, sin embargo, cuando el espíritu
quiere seguir, nada puede detenerlo, y esa es la pasión
por la aventura y la fuerza que te hacen llegar los que
te quieren, aquellos en quienes pensé constantemente:
¡Adrián el Boarder y todo
el Moreiras Group!, el querido Tabor Club con su líder
infatigable, la hormiga atómica Marcela Iglesias,
el Clan Pesadilla y los mails increíbles de Chucky
Funtasma, el poderoso equipo si entraba era gol
cuyo líder acuña siempre frases celebres como
hay que jugar para adelante y conciso, o el
gran Guido y su equipo peleador de descensos Poporembo
Guazú, mi familia, especialmente mi viejo y
su ayuda económica y mi vieja y su ayuda del cuore,
mi primo el Laucha, la gente del barrio que siempre está
presente (Ramos Mejía), la Secretaría de Turismo
de Marcos Paz, el grupo de las chichis: Mila, Lu y la grandiosa
Tía Muchi, la cuasi Leona Lipi, mi gran compañero
de aventuras Ruben terminator (que lo perdí
ya que se casa dentro de poco) y la pareja de chicas Geos
Patagonia quienes siempre están presentes. Gracias
Pato y Mariposita de Aerolíneas Argentinas, Vanu
que siempre estás alentando, ¡y a todas aquellas
personas que colaboraron de alguna u otra forma para que
estos 4 meses fuera de casa valieran la pena!
3
PROXIMOS DESTINOS:
En
los próximos 7 días estaré en España
(Barcelona y Madrid).
4
GALERIA DE FOTOS:
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