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Los
primeros días de Che
Por Luis Jácome, director del Proyecto
de Conservación Cóndor Andino
Luego
de 58 días de incubación, el pichón
rompió la cáscara de su huevo. A partir
de allí, comenzó uno de los procesos
más delicados de su vida: completar el nacimiento.
Romper el huevo le lleva tres días y es un momento
peligroso, ya que puede lastimarse,
ahogarse y su vida esta en riesgo. Por eso, cumplidas
60 horas, lo asistimos para minimizar los problemas
de esta etapa.
El
17 de mayo, a las 22 horas, junto a treinta personas
que vinieron a recibirlo, lo asistimos y su nacimiento
se produjo a las 22:15 horas. Las primeras 24 horas,
lo dejamos en la misma incubadora donde cascó
y luego lo pasamos a la nursery, donde se encuentra
actualmente.
En
la nursery está siendo criado en aislamiento
humano, gracias a la asistencia con títeres
de látex que representan a sus padres: el
macho (con cresta y ojos marrones) y la hembra (sin
cresta y con ojos rojos). En cada comida, en forma
alternada, entra uno de los padres adoptivos para
acompañarlo. Los títeres ayudan a
que él se
reconozca
como cóndor, y así
facilitamos su socialización futura con ejemplares
de su misma especie.
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