Los
Reyes en América siempre traen cambios
¿Pensaban
que los Reyes eran magos y andaban en camello? No, se
equivocan, también andan sobre llamas y son campesinos.
Potosí
es grandiosa. Ya hemos intentado describir sus calles;
sus gentes, los colores que expresan sus rostros; los
treinta y dos templos dispersos por su entretejida vialidad;
su gran cerro y tantas vidas derrochadas en nombre de
los preciosos metales que adornan iglesias, cuellos,
manos.
No
sólo en belleza para los ojos se basa esta ciudad,
también hay para el espíritu y para la
celebración de la cultura viva, presente en cada
rincón y cada festejo. Los Reyes no siempre fueron
tras una estrella, también son una fecha, una
llegada, el inicio de algo nuevo, el cambio.
Todos
los seis de enero, a través de los años,
es patrimonio exclusivo del departamento de Potosí
lo que se denomina: "Cambio de Autoridades".
Este día en Potosí, así como en
el resto de los pueblos de Bolivia, la gente se acerca
con calma y con criterio, con su minúsculo pesebre
en mano hacia la iglesia, donde encontrará la
bendición de su singular ofrenda y el descanso
para un alma de tarea consumada (la religiosidad en
Bolivia excede la superficie, no sólo se debe
participar de las celebraciones, es imperioso vivirlas).
Cambio
de Autoridades Indígenas
En
este departamento la cosa se extiende un poco más.
Aquí se realizan cambios de las autoridades de
cada una de las Comunidades Campesinas Indígenas.
Para ser un poco más explícito: la mayoría
de los habitantes del departamento de Potosí
son campesinos, trabajan las tierras mas que los animales
y más allá de estar regidos por autoridades
nacionales al igual que todos, es exclusividad suya
elegir para y por ellos mismos, quiénes serán
los que estarán al mando de su comunidad en el
siguiente año.
Condiciones
de la elección
La
autoridad elegida no puede repetirse, es decir, no existe
"la reelección"; no la designa el estado
sino la gente de cada comunidad; sólo permanece
al servicio de su pueblo (además de hacer sus
quehaceres personales) durante un año; no obtiene
bienes ni servicios especiales, sino más bien
tiene que honrar a su gente con una tarea dura y honesta,
que le permita a su comunidad crecer y adquirir mayor
bienestar. No sólo estará evaluado por
su grupo, sino que el propio alcalde es examinador de
la labor producida.
Días
de colores
Los
seis de Enero se transforman en días muy coloridos
por la gran cantidad de flores de papel que arman las
damas del pueblo para la liturgia o procesión
de Reyes y por la obligación de cada comunidad
a presentarse ante párroco y alcalde con sus
vestimentas típicas, lo cual hace florecer en
verano los colores mas variados de la primavera.
El
párroco de la ciudad ofrece una misa en castellano
y otra parte, exclusiva para los campesinos, en quechua,
en la que hace mención especial a las nuevas
autoridades y es después de una breve ceremonia
que el alcalde oficializa el acto mediante de unas palabras
suyas.
Sé
un poco de italiano, pero difícilmente interpretaría
algún sentimiento en ese idioma y, nada en absoluto
de quechua, pero siempre es algo extraño lo que
sucede en Altiplano. Sin comprender las palabras uno
puede sentirse dentro de las celebraciones, sensibilizarse,
extrañarse de la realidad y hacerse parte viva
de la historia en cada festejo. Es algo que invito a
experimentar.
E.
Di Rosa