La
Quiaca. Frontera final
Aquella
noche antes de llegar a la Quiaca, me encontré,
no acorde con mis planes, en Huma Huaca. No la recordaba
con sus grandes faroles que alumbraban sus calles de
piedra y reencontraba al viajero con un pasado Colonial.
Parte de la gran historia Argentina permanece viva entre
esos angostos pasillos de piedra.
Por
la madrugada tome un micro y legué a la Quiaca
muy antes del amanecer. La frontera abriría sus
puertas a partir de las 6.00 AM, así es que extendí
mi aislante en un rincón de la terminal y pretendí
descansar un poco.
Hay
a 11 Km. De la Quiaca, un antiguo Marquesado, Yavi,
que debe su nombre al Marques de Yavi en al época
del Virreinato. Es realmente una estampa del Norte y
el viajero que llegue hasta este punto no debe dejar
de visitarlo.
Temprano
crucé la frontera, presenté mi pasaporte
(si bien este no es necesario para el que va a permanecer
únicamente en Bolivia, pero sí lo es para
el que piensa cruzar al Perú).
Y
Villazón una vez más me esperaba, en cuanto
uno cruza, el aire, la gente, los sonidos, todo cambia,
es la sensación de haber hallado algo perdido,
escondido y un nuevo viaje comienza.
Recomiendo
a los que lleven su dinero en Pesos Argentinos, los
cambien en Villazón, es debido a la inestabilidad
de esta moneda que hasta la Paz, ninguna casa de cambio
los acepta.
Esta
ciudad es la Capital del Folclore en el sur de Bolivia
(en realidad casi todas las ciudades se denominan capital
del folclore, será debido a su afinidad con las
fiestas) y esta para no ser menos también denota
esta particularidad. Para el explorador de paisajes,
aconsejo sacar pasaje y continuar el viaje.
Aquella
noche habría una gran fiesta en la ciudad, pero
yo la viviría desde dentro de un hospedaje, en
una habitación en la que forzadamente tuve que
recurrir tras haber adquirido una gran fiebre acompañada
por vómitos (pido disculpas a los impresionables).
Fueron veinticuatro horas y aún sin recuperarme
del todo, pero un poco más animado, continué
mi viaje.
Hacia
los 4000 metros
La
primera parada importante es Tupiza. A simple vista
dan ganas de seguir de largo y, mas allá de los
inmensos paredones de piedras multicolor que rodean
el paraje, el pueblo no promete mucho; pero sin embargo,
es una buena estación para ir aclimatándose
a la altura y hacer una buena caminata o cabalgata,
según guste mas, por el cañón,
la quebrada seca y sus recovecos o sus extrañas
formaciones rocosas. A partir de aquí la altura
comienza a tomar protagonismo. Por esto quiero dar o
mejor dicho recetar dos medidas a tomar.
La
altura o apunamiento
Consejos útiles
A
medida que uno asciende la presión atmosférica
aumenta y nuestro cuerpo se ve obligado a generar mas
glóbulos rojos para compensar lo inevitable.
Primer
recurso, el más clásico: La Coca
La
Coca, parte de la tierra, símbolo y tradición
en la Cultura Andina, ayuda a sobre llevar esta horrible
sensación. Ha sido admitida en todas las familias
aborígenes a lo largo de la historia.
Modo
de empleo: se toman unas cinco hojas entre los dedos
índice y pulgar, para luego introducirlas en
la cavidad bucal. Masticarlas hasta formar un bolo de
consistencia pastosa y mantenerlo en uno de los extremos
de la boca a elección, hasta que los efectos
del apunamiento se disipen. Algunos suelen utilizar
bicarbonato de sodio o "bica" como le llaman,
como catalizador para acelerar los efectos.
Contraindicaciones:
las hojas son manipuladas por múltiples personas
hasta llegar a nuestro destino, esto hace un canal abierto
para el contagio de diversas enfermedades, entre ellas
la Hepatitis. Además, es bueno tener en cuenta
que el sabor que segrega la hoja es similar al de la
hiel, o sea, amarguísimo. Para reducir tal efecto
es aconsejable consumirlo como infusión, sea
té o mate.
Segundo
recurso, a base de agua y "cafiaspirina"
Este
preparado ha sido aceptado por gran cantidad de viajeros
y con resultados favorables.
Modo
de preparación: en una botella de un litro
de agua mineral se introducen 3 comprimidos de la droga.
Se deja reposar hasta la disolución de las pastillas.
Luego agitar y listo para ser ingerido.
Acción
terapéutica: excelente compensador del estado
anímico y orgánico a la hora en que los
mareos y nauseas se hacen presentes. No se observa alteración
se la flora intestinal.
Efectos
secundarios: seguramente su circulo de afectos lo
note un tanto exaltado, seguramente ellos también
lo estén y aquella noche no puedan conciliar
el sueño. Por lo demás, usted no se preocupe,
esta listo para combatir la altura en todo el altiplano
Boliviano.
Esta
forma farmaceútica no es adecuada para menores
de seis años, pues crea adicción.
J.N.M.