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Encuentro
Nacional
de Kayakistas de Aventura
Reporte
- Edición 2005
"Lo
que sucedió:
1er
año... espléndido.
2do año... igual de bueno.
3er año...
En
las noches previas al Encuentro ya me empezaba a impacientar.
Mucha más gente implica estar más atento. Una
semana antes me llamaron porque en Internet el pronóstico
era de lo peor. Pero pensé: ya son 4 días y
no 3. San Pedro me regaló dos travesías ideales.
Pedirle que se apiade un poco, por lo menos, sería
lo normal. O era, la tercera era la vencida, o
no hay 2 sin 3. Finalmente El "Barba"
nos regaló a mí y a 56 palistas más y
acompañantes, 4 jornadas de las que siempre uno espera
tener".
Esto
explica satisfecho el responsable del Encuentro, Marcelo Hostar,
que junto a la empresa Tres Cumbres SRL (Encuentros en la
Naturaleza) brindó la organización integral,
ya sea logística, técnica y operativa; sumado
a esto la travesía tuvo el apoyo de Parques Nacionales
y 11 empresas locales y nacionales.
Habiéndo
charlado con los palistas la noche anterior durante la cena
de bienvenida, donde también se realizó una
clínica de kayak, acerca de lo que sería la
travesía y como trabajar en grupo en caso de que las
condiciones del lago fueran moviditas, el jueves
a las 11:00 hs. se partió rumbo a Puerto Anchorena,
Isla Victoria (Río Negro, Argentina), previo almuerzo
en al Estanzuela, para terminar el día disfrutando
un cordero en el campamento de Piedras Blancas.
En
este día muchos sufrieron porque debieron portear los
kayaks, algunos entre 8 personas por el peso, para trasladarlos
desde Anchorena a Puerto Gross. Ninguno dejó de dar
una mano.
Con
una noche donde la luna llena acaparó la atención,
muchos decidieron hacer vivac en la costa o en el muelle o
como otros 2 que pernoctaron en el lomo de la "piedra".
El
amanecer, tan atractivo como siempre, hizo que muchos madrugasen
para disfrutarlo, mate en mano.
A
media mañana embarcaron con destino a Brazo Rincón,
pero cuando se dirigían hacia La Angostura, en contacto
con el jefe del destacamento de Prefectura, Sub Prefecto Taylor,
les aconsejó, por el tiempo de remo que les quedaba,
hacer noche en la Angostura precisamente en el predio que
ellos poseen. Cuando Marcelo comentó el cambio de planes,
aunque no lo dijeran, las caras de los palistas denotaron
un gran alivio.
Esa
noche, acamparon allí y los visitantes salieron a recorrer
la Villa. La Prefectura les brindó el quincho para
hacer la cena y asimismo un trailer para hacer el porteo de
kayaks entre el campamento y playa Brava.
Los
organizadores quieren destacar el apoyo brindado, por demás,
tanto del destacamente Angostura como Bariloche. A su vez
destacar que se contó con el apoyo de dos embarcaciones
de Lago Puelo y una de Bariloche durante las 4 jornadas.
El
tercer día fue un calco de años anteriores,
donde debería haber olas el lago era de aceite....
Desde
la Angostura se dirigieron hacia el Brazo Machete para remontar
el río del mismo nombre, por el cual solo pudieron
avanzar 1 kilómetro debido a la gran cantidad de ramas
cortando el cauce. Pero fue suficiente para deleitar a todos
con lo hermoso del lugar.
Almorzaron
y luego se dirigieron al arroyo Colorado a descansar y disfrutar
de las pequeñas cascadas que surgen entre las rojizas
piedras de este lugar muy particular. A eso de las 17:00 hs.
arribaron al campo de Juan Chavol, el asador de todos los
años, quien además ofrece sus dulces, panes
y tortas fritas caseras, imposibles de no probar con mate
en mano.
En
éste punto el apoyo brindado por Gabriel Albano, de
Tres Cumbres y Felipe Beláustegui, de Rios Australes,
alivió la logística en lo que respecta al movimiento
de los víveres y comunicación entre los distintos
lugares.
Cordero,
guitarra, truco, chistes, relatos, fueron el acompañamiento
a un nuevo despertar de la luna por encima de la zona de Cuyin
Manzano. Fueron pasando las horas y uno a uno todos caían
rendidos por el cansancio de la jornada.
En
el último día el amanecer no fue menos atractivo
que los anteriores. Mate, tortas fritas y dulce fueron solicitados
a los dueños y a media mañana se partío
hacia Puerto Pañuelo.
Había
viento sudeste, lo que hizo un poco fresco y lento el avance,
pero parejo. Luego de un relax y almuerzo para reponer energías,
se propusieron realizar los 14 kilómetros del final
de la travesía.
Ya
a la altura de la islas Troncos Fósiles se les unió
la lancha de Prefectura para acompañarlos hasta el
final. Debieron hacer varios reagrupamientos para arribar
juntos, el cansancio se sentía en los nuevos y a las
16:30 hs. llegaron a destino entre silvatos, sirenas y cornetas.
A
la noche se reunimos a cenar, despedirse y escuchar opiniones.
Todo a favor. Marcelo,-comentaron varios-, preparate
que la próxima nos venimos con toda la banda".
El organizador ya empezó a encender nuevas velas al
Barba...
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