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Congreso
Argentino de Montañismo
y Vida con la Naturaleza
Fundamentación
- Edición 2005
El
creciente interés en las actividades deportivas y recreativas
en las montañas de áreas protegidas y especialmente
no protegidas, ha generado la necesidad de trabajar en forma
aunada hacia la construcción de un marco federal regulatorio
que asegure entre otros:
-
La disposición de Entes Nacionales y Provinciales
de Control de la actividad.
-
Establecer cuales son los conocimientos, habilidades y actitudes
básicos, necesarios e indispensables que todo agente
de la montaña debe presentar.
-
La disposición de medidas concretas de prevención
de accidentes en las montañas, estableciendo quienes
intervienen para todos los casos y con igual rigor en todo
el territorio nacional.
-
Establecer las medidas, y los recursos humanos y técnicos
necesarios para actuar en acciones de socorrismo.
-
Establecer quienes tienen responsabilidades en acciones
de rescate asegurando su formación y disposición
en todo el territorio de montaña del país.
-
La formación profesional de los agentes de montaña
y su correspondiente Colegiación y Registro Profesional
Oficial.
-
La regulación y control de las entidades que ofrecen
servicios de guía, socorrismo, formación,
recreación, etc. en la montaña.
-
El control exhaustivo de la preservación del medio
natural por parte del los Entes de Control de la Actividad
de Montaña.
-
Establecer y Registrar los senderos de montaña o
los recorridos con su correspondiente caracterización
y autorización, especialmente en las áreas
no controladas.
Seguramente
faltan agregar y precisar estos y otros ítems que podrían
darle forma al marco legal que regule las actividades en las
montañas, desde una perspectiva unificada y homologada
para todo el territorio nacional, más allá de
las posiciones que han tomado varias provincias lo cual, y
sin olvidar que Parques Nacionales tiene un marco de regulación
del uso de la montaña en sus áreas, constituyen
importantes referentes, ya que son reales y se han construido
a partir de experiencias y estudios concretos.
Este
es un tema que debe tener un espacio para la reflexión
y el análisis, no solo porque favorecen el desarrollo
de los emprendimientos de los montañistas, sino también
por que asegura el trabajo de quienes han tomado a la montaña
como un medio de vida, más allá del sentimiento
que en ellos seguramente despierta. Por otro lado la montaña
es un recurso que tiene que estar bajo un control que la preserve,
esto como política de estado nacional y provincial,
y no como propuestas aisladas. La montaña es una fuerte
opción laboral, ya lo vemos en el turismo con sus facetas
de Eco-Turismo, Turismo Alternativo, Turismo Recreativo y
Turismo Aventura, que sin duda alguna tienen un fuerte impacto
en ellas, lo cual requiere de un control concreto y conservacionista,
donde se cuide el entorno natural conjuntamente con el hombre
que la transita y explota.
Por
otro lado, la montaña brinda la posibilidad de una
economía autosustentable, siempre y cuando el uso de
la misma este dentro de un marco de aprovechamiento que no
vaya en su contra, es decir que preserve sus componentes naturales,
los cuales coexisten en un correcto equilibrio, siendo deber
de los estados y las comunidades protegerlo arbitrando todos
los medios que sean necesarios. Pero esto no es solo una tarea
que hay que realizar sobre la montaña, sino en todos
los espacios nacionales, como ser las escuelas o centros educacionales,
en los medios masivos de comunicación, en los organismos
públicos, etc.
Cuantas
veces hemos escuchado la frase "amor por la montaña",
a todo lo que ello implica debemos sumarle el máximo
respeto por el recurso natural tan significativo para la humanidad
y por el cómo actuamos en estos espacios. Esto lleva
a manifestarse a favor de la ética con que se deben
abrazar las actividades en la montaña, las cuales tienen
que ser emprendidas, administradas y conducidas por los especialistas,
quienes se han formado específicamente para asegurar
no solo poder disfrutar del contacto con la montaña,
sino también para minimizar los riesgos, atender exitosamente
los accidentes y contratiempos, y mantener el equipo humano
con la actitud y la salud física y mental indispensable
para completar la travesía propuesta. Ser montañista
no es ser ermitaño ni un modelo unipersonal, todo lo
contrario, se necesita de un equipo, pequeño o grande
de personas para llevar adelante una travesía. Necesita
por naturaleza poder compartir la experiencia de la montaña
con otros, y esto solo lo entienden aquellos que cada vez
que pisan en un cerro, un sendero, un valle, un río,
etc. sienten algo muy difícil de explicar con palabras.
Quizás allí este la respuesta que el ser humano
siempre se ha hecho: ¿por qué estamos aquí,
escalando montañas? Es el sentimiento que provoca,
no hay otra explicación, tampoco se necesita buscar
una más.
Pero
debe aclararse que el hecho de diagramar, administrar y dirigir
(DAD) una travesía de montaña, por simple que
sea, necesita de personas altamente capacitadas. La realidad
es que en el contexto nacional, a pesar de la instrucción
que reciben muchos especialistas de la montaña y que
ofrecen organizaciones muy serias, la falta de una formación
de grado se refleja en ofertas de experiencias en la montaña
diagramadas, administradas y dirigidas por personas con poca
experiencia, que no pueden demostrar una especialización
que avale su propuesta u oferta y que cometen errores muy
delicados, que por suerte en la mayoría de los casos,
no causan problemas graves, aunque en varias oportunidades
hemos tenido que lamentar perdidas humanas, accidentes y contratiempos
que con una adecuada formación no pueden ocurrir, salvo
aquellos avatares que dependen más de la naturaleza
que del hombre; recordemos que el lugar de acción es
agreste y allí mandan las condiciones naturales.
Como
contrapartida, no se puede dejar de lado el trabajo que desde
hace varios años vienen haciendo entidades públicas
y privadas, conjuntamente con personas que trabajan en una
formación y actualización en las diferentes
áreas del montañismo, y por ende sus servicios
son mucho más correctos, confiables y respaldados por
la experiencia lograda en el contacto consciente con la montaña.
Hombres muy inteligentes, emprendedores y respetuosos del
entorno natural y de la vida misma, han ido forjando en la
Argentina un espacio para que cualquier persona se acerque
al montañismo, pero este espacio ha crecido fuertemente,
y se ve que cada ves más, esta latente la necesidad
de depurar los errores, aferrarnos a los aciertos y normatizar
o estandarizar los servicios, profesionalizar a los montañistas
y unificar y poner en vigencia un marco de regulación
de las actividades de montaña para todo el país.
Esto no solo limpiará el camino por donde debe transitar
correctamente la actividad, sino que también asegurara
la preservación y crecimiento de la misma. Si a esto
le adicionamos la conservación de la montaña,
estaremos en condiciones de vivir el montañismo como
una experiencia altamente gratificante.
Es
importante tener muy en cuenta que una profesionalización
de grado, jerarquizará la actividad, y esto también
debe ser un compromiso de todos los que de una forma u otra
aprovechan las montañas. Pero profesionalizar a los
Agentes de la Montaña, implica la consecuente creación
de especialidades, ya sea en Seguridad, Preservación,
Rescate, Salud, Turismo, Deporte y Recreación, etc.,
este debe ser un hecho que se debe ir materializando escalonadamente
y en continuo desarrollo; existen muchos ejemplos de profesiones
que se han formado, seguramente que todas, a partir de personas
que se han acercado a la actividad en cuestión, otros
que fueron autodidactas, están los que investigaron
e hicieron las primeras práctica o aplicaciones, y
seguramente luego el nivel de aprendizaje se fue acomplejando,
con mayores retos y metas, a la vez que las exigencias del
entorno donde se ponían en prácticas crecía
y demandaba mayor especialización. Todas las profesiones
han seguido un camino que las ha llevado a un crecimiento
continuo, desde una simple aplicación, hasta la determinación
de contenidos, marcos teóricos, fundamentos, objetivos
y aplicaciones, dando lugar posteriormente a las especializaciones.
Por ello, no debe sorprendernos que el montañismo también
recorra este camino.
Conjuntamente
con la propuesta central de los organizadores, de análisis,
reflexión y discusión, quieren ofrecer espacios
para acrecentar conocimientos en las diferentes especialidades
del montañismo como es el caso de Escalada, Orientación,
Rescate, Prevención de Accidentes, Medicina de Montaña,
Montañismo Arqueológico, Logística y
Equipamiento, Liderazgo y Equipos de Trabajo, Etica de Montaña,
etc., sumando otros temas que hacen a las actividades recreativas
y deportivas en las montañas como ser Manejo de Vehículos
2X4 y 4X4, Parapente, Turismo Aventura, Eco-Turismo, Cabalgatas,
Microemprendimientos, entre otros. Todo lo mencionado estará
enmarcado en una postura de Conservación del Medio
Natural y la Preservación de la Seguridad del Hombre
que transita las montañas.
Los
organizadores sienten que es muy oportuno, y en esto van a
encontrar un encuadre referencial muy importante, promover
la circulación de conocimientos y vivencias de los
asistentes. Por tal motivo preveen facilitar un espacio dentro
del Congreso para las Mesas de Trabajo, las cuales tendrán
como objetivo la exploración, reflexión y discusión
del eje central del evento y de otros temas comunes a todos
los asistentes, como es el caso de:
-
Preservación del Componente Natural,
- Ética
de Montaña,
-
Desarrollo sustentable: Turismo, Deporte y Recreación
-
Otros.
Manifiestan
su compromiso con aquellos temas nacionales que tienen un
fuerte impacto en la vida de los Argentinos, en especial todo
lo referente al Desarrollo Social y la Conservación
del Entorno y Componente Natural. En ello sustentan su propuesta
de trabajo el cual seguirá brindando un espacio para
la formación y actualización de las personas
y sus profesiones.
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