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Circuito
UltraSport
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Reporte
- Segunda Fecha - Edición 2005
El
día frío, nublado y amenazante de lluvia no
pudo con las ganas y el fervor de los 106 equipos que provenientes
de todos los puntos cardinales de Córdoba (Argentina)
y otras localidades, se hicieran presentes en esta segunda
fecha del Circuito Ultrasport Adventure 2005 el 15 de mayo.
Con
epicentro en el Gran Hotel La Cumbre y la presencia del intendente
de dicha localidad, los 212 corredores iniciaron su recorrido
con el entusiasmo y el nerviosismo que toda competencia presupone.
Algunos iban muy distendidos, pero a otros se los veía
muy concentrados, lo que seguramente demostraba objetivos
diferentes.
Al
cabo de los primeros 2 kilómetros recorridos los corredores
que participaban en las categorías Trekking (5 kilómetros)
y Cross Race (10 kilómetros) se desviaban hacia unas
escalinatas que los llevaba por camino de sendero y en ascenso
hacia la cima del cerro donde se encuentra la estatua del
Cristo, y desde allí recorrían por sendero de
montaña entre filos y quebradas hasta llegar al dique
San Jerónimo, donde regresaban faldeando hasta conectar
con el camino que a mil quinientos metros de la llegada los
llevaba hasta la meta.
Para
los 39 equipos que participaron en la distancia Extreme Race
(20 kilómetros), buscando un nuevo desafío a
sus capacidades, debemos decir sin lugar a dudas lo encontraron.
El
recorrido, sumamente variado, combinaba trail running, cross
country, huellas y senderos, pasando a través de tranqueras
por diferentes campos, donde la línea recta no existía:
subían, subían, subían y a veces bajaban.
Pero es lo que los corredores de aventura buscan en las carreras:
¡si es dura ¡mejor!
Las
pruebas obligatorias los esperaban en la Estancia El Rosario,
donde debían superar paredes, rampas, puentes colgantes
y puentes mono; y lo que parecía ser juegos para niños
hizo que los corredores tuvieran que esforzarse más
de lo esperado para realizarlos debido a la fatiga producida
por los casi 15 kilómetros en montaña con desniveles
constantes que ya habían realizado.
Luego
de las pruebas especiales se dirigían al Dique San
Jerónimo, para desde allí regresar por senderos
entre cerros hasta el hotel y arribar a la meta.
Y
como siempre, la medalla de finisher para todos los que terminaron
la carrera, el merecido almuerzo reparador para todos los
participantes y la entrega de premios a los mejor clasificados,
con los acostumbrados obsequios de los auspiciantes de Ultrasport.
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