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Olavarría X-Treme
Relatos
de la Primera Fecha (7 de julio de 2002)
Horacio
Rizzuti
Llegamos
el sábado a las 16 hs. a Sierras Bayas con un sol espectacular
el cual nos dejaba apreciar el espectacular paisaje que solo Olavarría
puede regalarnos.
Muy
entusiasmados, con el gran coequiper, el Sr. Gonzalo Terán
Frías, armamos nuestras bicis y las dejamos en el Club
San Martín donde nos atendieron bárbaro recepción,
coordinación, ¡Alito como siempre excelente!
La
charla de la carrera y la entrega de números muy buenas,
y, lo mejor, encontrarse nuevamente con los amigos a los cuales
nos une esta pasión.
Domingo:
con un día diáfano de sol radiante, 11:30 hs., 3,2,1
¡Largada!
Velozmente
mi coequiper y quien relata nos ubicamos en el pelotón
de la punta, se siente algo espectacular estar ahí, durante
más de 1.5 kilómetros mantuvimos la misma y luego
el desayuno me jugó una mala pasada, pero seguimos prendidos
y en la pelea, el apoyo de Gonzalo fue fundamental e hizo que
esto fuera posible. Sobre el recorrido y marcación del
mismo: ¡Excelente!
Terminamos
la primera etapa entre los 12 primeros, en el PC de las bicis
nos pasan 2 equipos y los volvemos a pasar en el recorrido a los
3 minutos. ¡Grande vamos a buscar un excelente puesto! Pasamos
a un 3er equipo y quedamos en la cola del primer pelotón
a 4 minutos de los primeros según nos cantaban los marcadores.
No daba crédito a lo que estaba viviendo, el paisaje, la
carrera, en fin...
A
toda máquina con las bicis, que por lo que sentía
abajo de mis pies parecía que en vez de rodar estábamos
volando. Tan entusiasmados estábamos que nos comimos la
marca que desviaba hacia el terraplén y nos fuimos casi
2 kilómetros fuera del recorrido, cuando nos dimos cuenta
era tarde. Con Gonza encontramos nuevamente el camino y anteriormente
a esto, mientras volvíamos, nos encontramos con el amigo
Juan al que también le había sucedido lo mismo que
a nosotros. Formamos un equipo de 4 sin planteárnoslo,
esto solo puede suceder cuando la gente tiene la mejor de las
ondas y cuando lo mejor que nos une es ese terrible "Espíritu
de Compañerismo Deportivo".
Al
encontrar el terraplén bajamos raudamente, tan rauda fue
la bajada que el que relata voló como el mejor 360 en el
aire con bici y todo. Juan, que venia detrás de mí,
enseguida paró la bici y preguntó si estaba todo
bien al igual que los otros. Monte en la bici y, muy dolorido,
empezamos la recuperación de la punta, luego de un rato
nos desprendimos de Juan y su coequiper. Llegamos al parque cerrado
de las bicis luego de recorrer un circuito espectacular en la
posición 26.
Zapatillas
y a correr medio duro por el esfuerzo de la pedaleada. Pasamos
a 3 equipos en los 3 kilómetros del final, y terminamos
en una honrosa posición 23.
A
posteriori la revisión del equipo obligatorio y luego otra
de las mejores partes de la carrera: ¡el recuentro con los
amigos!
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