"El
despertador sonó a las 06:00 de la mañana
del sábado 7 de mayo de 2005, me desperté
en la Estancia Ticucho y lo primero que hice fue salir
a buscar leña para el fueguito de la noche anterior
sorprendiéndome de la temperatura (15ºC),
y pensé que Dios hoy también estaba de nuestro
lado y dije para adentro: Dios quiera que estos casi 2
meses de trabajo y 10 viajes a la zona a seleccionar el
mejor recorrido, la mejor ubicación de los PC,
la ubicación del plantel médico, los rescatistas,
machetear las sendas, tratar de descubrir si había
posibilidades de que acorten camino entre PC y PC. Y una
ves elegido el recorrido ir con mi amigo Lalo Nanni, el
comisario deportivo de las 2 primeras fechas del Eco
Cross 2005 y los 2 encargados de los PC, el Profesor
Carlos Camandona Zona Norte PCs Nº 5, 6, 7, 9 y 8
que era el mismo que el Nº 1 con distintas planillas,
y el Profesor Luis Burgos Zona Sur PCs Nº 1, 2, 3
y 4. En un viaje para presentarles el circuito a ellos
y determinar con exactitud los lugares donde se ubicarían
los PC.
A
las 07:00 hs. en la Escuela Nº 309 de Ticucho ya
había actividad. El Profesor Luis y sus colaboradores
estaban desayunando, el Profesor Carlos y su grupo ya
habían llegado desde San Miguel de Tucumán.
Preparamos las planillas, banderas, medicamentos y demás
cosas para cada zona y partimos hacia la zona norte a
dejar al primer grupo, cuando regresé ya estaba
Lalo y decidimos que sea él quien lleve al segundo
grupo a la zona sur y yo me quedé a recibir a los
más ansiosos corredores para entregarles las remeras
de competencia, los planos y las hojas de ruta. A esa
hora la música ya estaba perturbando la tranquilidad
habitual de un amanecer en Ticucho y los lugareños
se arrimaban para ver de que se trataba todo este acontecimiento
inédito para el pueblo. La Directora de la escuela
se acercó a darme una carta de agradecimiento por
la gran cantidad de donaciones que el grupo Tamandua y
varios de los corredores habían juntado para los
más de 100 niños de dicha escuela.
A
las 09:00 hs. comenzamos con la charla previa explicativa
de todo lo que teníamos programado para este gran
día, unos minutos más tarde cuando todos
estuvieron listos comenzó la cuenta regresiva y
empezaron a correr casi pasando por encima al Test Driver
P 307 de la Agencia Peugeot Indiana S.A. Los primeros
300 metros fueron por una calle secundaria del pueblo
y desde ahí al sector controlado dentro de la Estancia
Ticucho, por callejones internos separando potreros de
pastura en los cuales se podían ver varios lotes
de novillos y vacas con cría. Al llegar a los lotes
más altos hacia el sur divisabas el espejo de agua
del Dique El Cadillal. Estábamos llegando al final
del callejón donde se liberaría la carrera,
en la salida del callejón teníamos un Puesto
de Paso con planillas para chequear cuantos de los 73
inscriptos se habían animado a ser de la partida.
Los
corredores entonces se largaron como locos detrás
del ganador de punta a punta, Luis Galvez del Marcantonio-Mizuno-Ecoatletasteam,
que cuando terminó el pastizal y se tiraron al
Río Vipos ya les llevaba a los segundos unos 200
metros, distancia que fue acrecentando hasta la llegada.
Al
llegar al Río Salí, donde estaba el PC 1,
todos se frenaban porque a diferencia de las aguas cristalinas
del Río Vipos las del Salí era color chocolate,
totalmente oscuras, y no se podía ver el fondo.
Los 40 metros de ancho asustaron a más de uno pero
con el envión que traían pasaron todos apurando
al final, para internarse en un monte bajo pero muy espinoso
por el cual previamente habíamos macheteado una
senda de 3 kilómetros de largo hasta que se divisaba
el llamado Volcán, PC 3.
Los
primeros participantes hicieron cumbre y a medida que
iban llegando más cansados el PC descendía
para no agotar a la gente que desea participar y no competir.
Todo esto sucedía en la banda del Salí propiedad
de la Estancia San Vicente que junto a Estancia Ticucho
nos autorizaron pasar por sus tierras exclusivamente el
día de la carrera.
Desde
el Volcán iban por caminos internos de San Vicente
hasta llegar al PCA 7, donde está el puente peatonal
colgante más largo de la República Argentina,
de 103 metros de largo. Al pasar el puente se largaban
por el cauce del Río Salí hasta llegar al
PC 8 y entrar al cauce del Río Vipos. Al transitar
por estos dos ríos el agua llegaba entre los tobillos
y las rodillas a menos que se tropezaran y en esos casos
quedaban totalmente sumergidos dentro del agua.
Al
llegar al último PC, el 9, ya en calles aledañas
al pueblo de Ticucho los pobladores, los medios televisivos,
diarios y revistas se habían concentrado después
del arduo trabajo del día a verlos salir del agua
para correr por las calles del pueblo hasta la llegada.
El público y los pobladores aplaudían, vitoreaban
a todos los corredores y esperaban ver llegar al ídolo
local Antonio Manuel Ortiz que pudo cruzar la línea
de llegada en el puesto Nº 42 rodeado de familiares
y amigos.
A
medida que los corredores iban llegando les colocábamos
el medallón de EcoAtletas Eco Cross 2005
e invitábamos unas exquisitas empanadas preparadas
por la esposa de Chacho, el capataz de Estancia Ticucho.
También salieron a relucir las parrillas de las
distintas familias y grupos donde humeaban unos exquisitos
asados como para sacarse de adentro el sabor de los fideos
de los últimos días.
Al
llegar el último corredor comenzamos con los más
de 50 sorteos y con la entrega de premios a los 5 primeros
de cada categoría todo esto al ritmo de salsa y
baile que el staff del Gimnasio de Alicia había
preparado.
Gracias
a Dios todo salió muy bien y como dice un gran
amigo mío (A.F.) para que todo esto siga para arriba
hacen falta por lo menos tres patas: