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Desafío
Punta del Este
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Reporte
- Tercera Fecha - Edición 2005
En
un día de sol con algunas nubes, se puso en marcha
el 17 de septiembre de 2005 la competencia desde el Complejo
Sierra de las Animas (Uruguay).
Agachaditos...
Con una corrida de 4 kilómetros rapidísima que
tuvo como condimento especial el paso por un túnel
bastante estrecho de unos 20 metros comenzaron a verse los
equipos en acción, ya en este punto la pareja Posta
del Vigía se impuso en la primera posición la
cuál no abandonó hasta el final de la carrera.
Barro y más barro...
El
primer tramo de mountain bike fue durísimo ya que los
días previos de lluvia tornaron casi intransitables
por momentos los caminos de tropa y senderos que delineaban
el trazado de esta parte, las derrapadas, caídas y
pinchazos se tornaron cosas normales y no se salvo ningún
equipo de estos problemas. El desafío de la naturaleza
fue sorteado a coste de mucha energía, voluntad y trabajo
en equipo, así fue que los corredores llegaron nuevamente
al complejo Sierra de las Animas para comenzar el ascenso
al cerro más impactante de Uruguay.
Cuesta arriba...
Uno
en mountain bike y el otro trotando comenzaron la primera
parte de la subida poco pronunciada hasta este momento. A
diferencia de las etapas anteriores del Desafío Punta
del Este en esta disciplina lo más exigente fue ir
encima de la bici, muchos largaron pensando lo contrario y
a los pocos metros comenzaron a cambiar la estrategia a seguir.
Luego
de unos 15 minutos se llegaba al área de transición
y para muchos fue un alivio poder dejar la bicicleta y seguir
a pie el ascenso. Las parejas sortearon un camino muy mojado
con piedras y árboles caídos hasta llegar al
puesto de control a mitad de camino hacia la cumbre. La vista
desde este lugar fue el disfrute de muchos que incluso olvidando
la competencia se tomaron unos segundos de descanso para contemplar
este regalo de la naturaleza.
Todo
lo que sube tiene que bajar ¡y como bajaron! Parecía
que estaban en una calle asfaltada, fue impresionante la técnica
de la mayoría de los competidores que pasaban a gran
velocidad aprovechando el descenso.
En
el área de transición tomaron la bicicletas
que habían dejado en la subida para volver en bike
and run hasta la falda del cerro, aquí fue más
fácil y la bajada hizo rendir un poco más el
pedaleo y así algunos pudieron descansar un poco encima
de la bici mientras el compañero corría cuesta
abajo.
A toda marcha hasta la llegada...
A
medida que los equipos llegaban a la falda del cerro salían
a completar el recorrido montados en sus mountain bike, hubieron
excepciones, tal es el caso de los amigos de Colonia que en
el apuro olvidaron la bici en la bajada del cerro y tuvieron
que volver a buscarla para comenzar este último tramo.
El asfalto de la ruta panorámica que atraviesa los
balnearios de Solís, Bella Vista y llega hasta Piriápolis
dio un respiro y tras encontrar un puesto de control virtual
los teams volvieron al complejo y pasaron satisfechos la línea
de meta superando así este gran desafío.
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