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Desafío
al Volcán Copahue
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Reporte
- Edición 2004
Día
hermoso. Con el sol mostrándose majestuoso. Alguna
que otra nube besando el coloso de piedra, que espía
desde su inmensidad, que aparece como tocando el cielo desde
su cúspide. Las 11 de la mañana del domingo
29 de febrero de 2004. Cerca de 600 competidores aprestados
a lanzarse a una osada aventura: cumplir con 21 kilómetros
exigentes. El "Desafío al Volcán Copahue"
tuvo de todo. Miles de personas dando un aliento incesante,
un paisaje de fábula, una organización sin fisuras.
Juan
San Martín fue el más rápido de la competencia.
Tras 1 hora, 13 minutos y 15 segundos de luchar contra el
esfuerzo y sus adversarios de turnos, arribó a la meta
sumergido en una inmensa ovación, con el cansancio
surcándole el rostro, pero que un gesto de felicidad
que no podía borrar.
El
muchacho de Andacollo desafío todos los obstáculos
que se le presentaron en el camino. Llegó victorioso,
logrando el récord de una prueba de cross country que
entre las damas tuvo como ganadora a la neuquina Rosana Martínez,
que hacía sus primeras armas en el circuito.
Una
verdadera ola de personas inundó la villa neuquina.
Gente contenta, ávida de aire puro, de belleza terrenal.
Con ganas de pasar un momento ameno en un lugar de la cordillera
neuquina que se asemeja a un cuadro, una obra pictórica
del más destacado de los artistas.
Duras
pendientes y descensos, lagunas, senderos de montaña,
pintaron un circuito que fue el obstáculo más
importante al que debieron ponerle el pecho los cientos de
corredores. A esto hay que sumarle la falta de oxígeno,
que quita la altura. En muchos sectores se transitó
a casi dos mil metros sobre el nivel del mar. El clima fue
el ideal y el viento que sopló por la noche espantó
las amenazantes nubes. Sólo algunas se posaron sobre
la cima del volcán, abrazándose con los manchones
de nieve.
Hubo
sorpresas. Los competidores de elite bajaron considerablemente
las marcas de la edición 2003 y San Martín se
transformó en el récordman de la
prueba. La competencia fue a un ritmo avasallador y extenuante.
Los
corredores debieron esforzarse al máximo para transitar
por caminos, senderos, pronunciadas trepadas y bajadas, pasajes
por cascadas y lagunas. Todo se largó a las 11, cuando
la víbora humana se zambulló en la denominada
subida de Los Chilenos. De entrada la lucha por
la punta fue entre el marplatense Ramiro París, el
último ganador Nelson Ortega y Hugo Quintulén.
Fue ahí donde sintieron el calor del público
que llegó a la villa, acomodados en una especie de
platea natural.
En
el Sendero de los Caballos, una tremenda trepada
que los ubicó a 2200 metros sobre el nivel del mar,
se desperezó San Martín y comenzó a definirse
la carrera. Fue para muchos el escape de los últimos
restos de energía. Desde la bajada de Gendarmería
el ganador le imprimió un ritmo gatuno
que terminó por desgastar a sus contrincantes. Pasó
por algunas otras depresiones terrenales, tomó el llano
y su vista se clavó en la hermosa villa, donde lo esperaba
el aplauso y cariño de los miles de espectadores.
La
batalla de las damas quedó en manos de Rosana Martínez,
sobre Analía Agüero y Rosana Martínez,
esta última con experiencia en pruebas de montaña.
El mérito fue doble para esta neuquina, ya que era
la primera vez que competía en el "Desafío".
Fue
una jornada para guardar en la memoria. La competencia en
si tuvo un ritmo vertiginoso. Pero el clima, el aliento del
público y la belleza paradisíaca de la magnífica
cordillera neuquina se robaron el espectáculo.
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