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24
Horas Aventura Andes
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Reporte
- Edición 2004
A
pura adrenalina se dio comienzo la 24 Horas Aventura Andes,
una carrera multidisciplinaria de 24 horas de duración
non-stop. El sábado 9 de octubre de 2004 a las 11:00
hs. Cerveza Andes puso en marcha esta impresionante aventura
que llevó a 78 intrépidos equipos a través
de los más impactantes paisajes cuyanos. En las categorías
mixtos y caballeros se lanzaron al desafío de completar
200 implacables kilómetros en plena precordillera mendocina.
La
prueba no sólo exigió una gran resistencia física
y psíquica sino también una estudiada estrategia
para administrar los recursos disponibles y maximizar las
destrezas de cada miembro del equipo. El recorrido demandó
una gran versatilidad deportiva para superar cada una de las
disciplinas: team biatlón, mountain bike, trekking,
coastering, rafting, canoas, y rappel. Las habilidades en
orientación fueron fundamentales para decidir el mejor
trayecto entre puestos de control valiéndose de mapa,
brújula y una hoja de ruta.
Los
preparativos para la aventura
Los
equipos llegaron a Mendoza sumamente entrenados, preparados
para más de 24 horas de acción y vértigo
en plena naturaleza. No sólo el cuerpo y la mente estaban
listos, también estaban resueltos todos los requisitos
básicos para encarar esta carrera. El Club de Corredores
determinó ciertos elementos obligatorios que todo corredor
debía cumplir.
En
una competencia de esta envergadura cada integrante debió
llevar consigo a lo largo de todo el recorrido determinados
elementos obligatorios en su mochila: brújula, radio
VHF, linterna, silbato, bolsa de dormir, botiquín de
primeros auxilios, casco y luces de mountain bike, guantes,
remera adicional y campera de lluvia. La radio es clave para
la seguridad, cumpliendo con la finalidad de comunicarse con
la organización ante cualquier emergencia o situación
de peligro que implique el abandono de la competencia.
El
operativo de seguridad montado constó de 30 radios
VHF, 2 bases y una repetidora, 2 ambulancias con médicos,
1 médico de cabecera, camionetas 4x4, motos, Prefectura
Naval, Policía y un grupo de rescate. En el transcurso
del recorrido los corredores debieron pasar por 13 Puestos
de Control (PC) ubicados en lugares claves establecidos por
la organización.
Minuto
0: La largada
El
sábado 9, desde temprano a la mañana, la Plaza
Independencia fue llenándose de ansiosos corredores.
Los arcos de largada anticipaban el inicio de una competencia
vibrante a pura adrenalina, se acercaba el minuto 0 de 24
horas impactantes de deporte de aventura. Los equipos fueron
ubicándose debajo del reloj para la cuenta regresiva,
y a las 11:00 hs. se dio largada a la Segunda Edición
de la 24 Horas Aventura Andes, cuando los 78 tríos
se pusieron en marcha avanzando con determinación en
la modalidad de team biatlón (dos integrantes en mountain
bike y el tercero a pie). La cuidad de Mendoza fue testigo
del inicio de este desafío con sus anchas avenidas
bordeadas de acequias y plátanos inmensos: a través
de esas típicas galerías de árboles de
las calles mendocinas más de 230 corredores completaron
los primeros tramos del recorrido con velocidad controlada
por un coche líder.
24
horas de acción y adrenalina non stop
El
team biatlón terminó en el primer PC en Puesto
Las Chilcas, donde realizaron el cambio de disciplina. El
integrante que había llegado hasta ahí en la
modalidad de trekking tomó su mountain bike para el
próximo tramo que los encontraría pedaleando
por la rigurosa geografía cordillerana. En el PC pudieron
cambiarse las zapatillas, hidratarse, ingerir algún
alimento y determinar la estrategia a seguir en los próximos
kilómetros. La hoja de ruta indicaba que debían
subir por la imponente Quebrada de las Chilcas pero los atletas
no se dejaron intimidar y se prepararon para el extenuante
ascenso que no daría respiro hasta el nuevo cambio
de disciplina. Los esperaba un duro tramo de constantes trepadas
en mountain bike. No sólo el desnivel complicaba la
prueba, también la nieve: la montaña dobló
la apuesta para poner a prueba la resistencia de los competidores,
dispuestos a sobrellevar todo obstáculo e imponerse
a un recorrido único.
Continuaron
hasta el monolito en el portón de la Estancia Casa
de Piedra, donde se encontraba el PC2, ubicado a 2000 m.s.n.m
y atravesaron la estancia, pasando por el Río Casa
de Piedra hasta el siguiente PC (3), a 3000 m.s.n.m. Los ascensos
se hacían cada vez más severos y la nieve no
daba tregua. Luego tomaron el camino que bajaba cortando un
camino de caracoles que demandó la máxima precaución
durante aproximadamente 1 hora. Esta parte, muy técnica,
pudo ser superada únicamente con la mountain bike al
hombro debido a los bruscos desniveles y el terreno con varios
centímetros de nieve. Al llegar al PC4, en la intersección
del camino con la Quebrada Manantiales se vislumbraban más
descensos todavía.
Se
hacía de noche y la montaña se volvía
un desafío cada vez más exigente: al desafío
de orientarse entre las quebradas se sumaba la falta de luz.
Quienes se midieron frente a frente con la montaña
fueron testigos privilegiados de un paisaje impresionante,
pudiendo disfrutar de un escenario único reservado
sólo para los equipos del 24 Horas Aventura Andes.
Faltaba un último trayecto en mountain bike, por el
camino en la Quebrada Potrero Grande, que los llevó
al PC6, donde encontraron a los asistentes que los esperaban
para la transición al trekking. Los corredores pudieron
descansar un rato, comer y recuperar fuerzas para el resto
del recorrido. Fue el momento de revivir el recorrido cumplido,
lleno de experiencias intensas marcadas por un sólido
trabajo en equipo y el esfuerzo permanente.
Al
salir del PC6 los equipos debieron retomar por el camino de
la quebrada Potrero Grande hasta llegar a la intersección
con la quebrada Manantiales (PC7) para descender por Los Gateados,
implacable quebrada determinada a intensificar el desafío.
Pasando la Estancia Cueva del Toro los atletas se encontraron
siguiendo un sendero marcado que por momentos desaparecía,
exigiendo que se agudizaran los sentidos aún más.
Fue una etapa decisiva para muchos equipos ya que permanecer
con los ojos abiertos, vencer al sueño, al cansancio
y mantenerse concentrado se convirtió en una hazaña.
Una vez más los equipos dejaron el 100% y lograron
imponerse a cada obstáculo.
Frente
a frente con el río Mendoza
Al
final de la quebrada tomaron las vías que los sacaron
al puente de hierro, atrás quedaban horas de esfuerzo
y resistencia, adelante se avistaba el PC8, segundo puesto
de asistencia y antesala al cambio de disciplina: rafting
sobre las agitadas aguas del río Mendoza. Los equipos
que llegaron al PC8 de noche debieron esperar a la apertura
del rafting a las 5:30 hs., hasta entonces correría
el tiempo muerto, que sería descontado de los tiempos
finales en la clasificación. Cuando comenzó
a amanecer, de a dos equipos y en el mismo orden de llegada,
los corredores fueron preparándose para la bajada,
poniéndose los chalecos salvavidas y acercando el bote
a la orilla. El frío, la garúa y las imponentes
montañas fueron el marco de uno de los puntos más
altos de la competencia. El río turbulento opuso resistencia
pero los equipos pudieron dominarlo a base de coordinación,
resistencia y trabajo en equipo. Fueron 40 minutos de pugna
entre las aguas y los atletas, que se impusieron en 40 vertiginosos
minutos de bajada.
Al
final del rafting un nuevo tramo de trekking llevó
a los participantes por los más lindos paisajes mendocinos.
24 Horas Aventura Andes llevó a su máxima expresión
la unión de naturaleza y deporte con esta carrera hiper
exigente en la sorprendente geografía andina. Siguiendo
las indicaciones de la hoja de ruta, que los guiaba por puentes
y caminos, tomaron una huella que se internaba en los cerros,
llevándolos al PC9 sobre el lago Potrerillos para la
etapa de remo. Después de inflar las canoas y ponerse
los chalecos se acercaron a la orilla para demostrar su destreza
en canotaje. La vista impactaba, el lago rodeado de montañas
regalaba imágenes únicas. Remaron en dirección
oeste, dejando la isla a la derecha hasta llegar al PC10 en
la margen sur del paredón del dique, desde donde retomaron
el mismo trayecto para volver al parque de canoas en el PC9.
Antesala
a la llegada, el rapel
Otro
trekking los seguiría acercando a la línea de
llegada, cada vez más cerca pero que por momentos se
sentía increíblemente lejos debido al cansancio
y la ansiedad. Nuevamente la hoja de ruta y la brújula
fueron clave para seguir el recorrido llegando una tranquera
que los condujo a un galpón para luego tomar dirección
este hasta llegar a un túnel. Con las linternas prendidas
y el casco obligatorio se introdujeron en el túnel
para luego continuar 2300 metros hasta la barrera y el PC12.
La montaña volvía a alzarse frente a los corredores
que tomaron aire con la certeza de un próximo y riguroso
ascenso. Subiendo por el sendero de la Virgen se les anticipó
que llegando a la cima los esperaba la prueba de cuerdas:
un intimidante rappel entre rocas, con la grandiosa vista
de la precordillera de los Andes y las Termas de Cacheuta.
El vértigo y la adrenalina se dispararon en esa bajada
sólo apta para intrépidos.
Sólo
faltaba un último tramo de trekking hacia el Parque
de Agua Cacheuta, donde el arco de llegada y el inflable de
Cerveza Andes anunciaban la línea de llegada. Un multitudinario
recibimiento por parte de amigos, familiares y gente del lugar
coronó una carrera im-pre-sio-nan-te, a pura naturaleza
y acción.
Definición
de un desafío apasionante
24
Horas Aventura Andes fue para todos los que participaron como
protagonistas o espectadores una experiencia inolvidable.
Para quienes corrieron fueron 200 kilómetros de emociones
intensas, de objetivos cumplidos al superar los propios límites
y comprobar que siempre se puede dar un poco más, llegar
un poco más lejos. Para quienes fueron espectadores
de esta aventura fue una oportunidad de ser testigos de las
conquistas del esfuerzo y el trabajo en equipo. Para todos,
fue la mejor manera de disfrutar de los increíbles
paisajes de Mendoza, conjugando naturaleza y deporte.
Los
Podios
En
la categoría caballeros el primer lugar en el podio
fue compartido, la punta fue empatada por dos equipos de expertos
conocedores de la montaña que terminaron la competencia
en un tiempo neto de carrera de 17:14:53 horas. Por un lado
el equipo Hotel Premier Bariloche, integrado por Julio Sosa,
Rodrigo Villuenda y Máximo Larcanmon. El primer puesto
también fue para los sanrafaelinos Marcos Taberna,
Juan Pablo Radys y Bruno Guardati, del equipo Delfín
Prendas Publicitarias. El podio fue completado por el equipo
Abasto San Rafael, de José Díaz, Horacio Cavagnola
y Angel Silva que cruzaron la meta a las 17:20:12 horas netas
de carrera.
En
la categoría mixtos Florencia Gorchs, Diego Díaz
y Gabriel Guaragna, del Zenith Team, conquistaron el primer
lugar en el podio con un tiempo de 17:18:02 horas netas de
carrera. El segundo puesto fue para el equipo Asociación
Universitaria de Triatlón, integrado por los sanjuaninos
Mario Nievas, Eduardo Ortega Bernal y Ana Ortega Bernal que
completaron la competencia en 17:34:34 horas. El tercer lugar
en el podio mixto también fue un puesto compartido
por dos equipos que corrieron juntos los 200 kilómetros
y cruzaron la línea de llegada de la mano: Le Group
Extreme, el equipo de Soledad Virasoro, Walter Nosei y Cristian
Ciciliani y MDQ Le Group I, formado por Mercedes Arbelaiz,
Antonio González y Fabián Lorido. Los dos equipos
marplatenses hicieron un tiempo de 19:06:25 horas netas de
carrera.
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